
Confío en que no serán muchos los que concurran, pero el sólo hecho de convocar a una marcha -que pretende impunidad para quienes han sido condenados por hechos lamentables- por la libertad de “presos políticos” que incluye en esa a lista a Julio De Vido, Luis D’elía, Milagro Sala o Amado Boudou es una vergüenza.
Hablar de presos políticos en Argentina es una falacia. Son delincuentes que hicieron de la defraudación, la corrupción y la utilización de caudales públicos una forma de gestión. Eso tiene un precio: la cárcel. No hay persecución política allí. Simplemente denuncia, investigación, juicio y condena.
Repasemos de qué hablamos y quiénes son los que reclaman, injustamente, la libertad.
Amado Boudou, condenado a 5 años y 10 meses de prisión por los delitos de cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública, en la venta de la principal imprenta de billetes de Argentina (Ciccone), confirmada por la Sala IV de Casación.
Julio de Vido, responsable –entre tantas otras cosas- de la Tragedia de Once. Condenado a 5 años y 8 meses de cárcel e inhabilitación especial perpetua para ocupar cargos públicos. Culpable de ser partícipe necesario del delito de fraude a la administración pública en el mantenimiento del servicio público de pasajeros ferroviario. Involucrado en otras causas como la de los Cuadernos, la de Río Turbio, Sueños Compartidos, Skanska… podría seguir ya que son más de diez.
Luis D’Elía con condena a tres años y nueve meses de prisión por la toma de la comisaría 24 de La Boca, ocurrida en 2004
Milagro Sala culpable de defraudación al Estado, asociación ilícita y extorsión en la denominada causa “Pibes Villeros” y condenada a 13 años de prisión. Además, quedó inhabilitada para ejercer cargos públicos El Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Jujuy la condenó, también y por unanimidad, a cuatro años de prisión al hallarla culpable del delito de “lesiones graves” contra otros referentes sociales jujeños en 2006.
Nosotros, los jujeños, sabemos que no son presos políticos. Son delincuentes como Milagro Sala, como también lo es De Vido. Aún no ha comenzado el gobierno de Alberto Fernández y ya se ven algunos hilos. Volvemos al relato K y eso es lamentable. El mismo presidente electo ya habló de presos políticos y la incluyó a Milagro Sala. A los que la padecimos (toda la provincia de Jujuy) y sufrimos su patoterismo, sus aprietes y sus negociados nos genera miedo y estupor que alguien esté pensando en liberarla teniendo condena. No toleraremos mansamente la impunidad ni la llegada de un “ministerio de la venganza”.
La convocatoria ya la hicieron. Veremos azorados, entonces, cómo esa “marcha de los desvergonzados” intenta manipular y pasar por encima a la justicia de nuestro país. Ellos piden por una navidad si presos políticos. Nosotros, que somos muchos más, pedimos que los políticos corruptos, que tanto daño han hecho cumplan con la condena que les ha marcado la justicia. En el país que se viene parece que eso va a ser un deseo para pedir en navidad. Pero no nos vamos a resignar.
La autora es diputada nacional de la UCR por Jujuy y Presidenta de la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados de la Nación.
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