Lammens se suma a la pelea por la Ciudad

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Matías Lammens (Nicolás Stulberg)
Matías Lammens (Nicolás Stulberg)

Cuando se retiró del departamento de Alberto Fernández, Matías Lammens se convenció de que su candidatura a jefe de gobierno porteño comenzaba a cotizar en bolsa. El presidente de San Lorenzo estuvo reunido el último lunes con el aspirante peronista a la Casa Rosada y ambos coincidieron en la necesidad de trabajar en la construcción de un amplio frente opositor.

"Con Alberto hicimos un diagnóstico de lo que sucede en la Ciudad. Y estuvimos de acuerdo en hacer un espacio común y darle volumen. Yo puedo ser candidato o puedo estar en donde me necesiten", le describió Lammens a su tropa.

Este joven abogado y empresario de 39 años se promociona como un cultor de la "antigrieta". No está identificado con el kirchnerismo y siempre desdeñó los ofrecimientos que le llovieron del PRO: un combo favorable para sumar de la más variada masa crítica.

El entusiasmo lo llevará a abandonar desde hoy su bajo perfil. Tiene programado irrumpir en escena esta misma noche en C5N. Y seguirá con fuerte presencia mediática a lo largo de la semana, donde hará la presentación en sociedad de su espacio "En común". No será para hablar de fútbol sino de política, esa extraña empresa a la que se embarcó en vísperas de dejar la titularidad del club de Boedo.

Lammens entiende que hay una reconfiguración de la elección porteña, una "deskirchnerización" deliberada en un distrito donde Néstor y Cristina Kirchner nunca pudieron hacer pie. Exhibe el paso al costado de la propia senadora —para dejar a Fernández como el precandidato presidencial— como una muestra nacional de esta estrategia.

El objetivo es interpelar al votante macrista desencantado con una gestión que en diciembre cumplirá 12 años ininterrumpidos en la Ciudad. Para eso el dirigente de fútbol armó un equipo de trabajo donde sobresale la ex ministra de Salud bonaerense, Zulma Ortiz. Esta médica renunció al cargo cuando impulsó la adhesión de la provincia al protocolo de abortos no punibles y María Eugenia Vidal la desautorizó.

Lammens se autocaratula como progresista, una palabra a la que muchos echaron mano y pocos le hicieron honor en los últimos tiempos. Con el padrinazgo del gobernador santafesino, el socialista Miguel Lifschitz, hizo un raid de visitas a las principales figuras de la política. Y hasta recibió en su casa a Roberto Lavagna.

El espíritu frentista del presidente azulgrana también se apoderó de Mariano Recalde y Victoria Donda, dos de los que ya expresaron públicamente sus deseos de suceder a Horacio Rodríguez Larreta. Todo indica que no habrá primarias entre los tres sino que se sumergirán en febriles negociaciones para definir cuál de ellos será el candidato de consenso.

Recalde, querido y respetado por Cristina, es el que hoy por hoy cosecha la mayor cantidad de votos. Pero su impronta kirchnerista podría ser un limitante para la pretendida ampliación del espacio, sobre todo pensando en la eventualidad de un ballotage en el territorio donde el macrismo se muestra inexpugnable.

De todo modos, el ex presidente de Aerolíneas Argentinas hará una demostración de fuerza el martes, en el Teatro San Martín, donde presentará su libro Gobernar la ciudad, junto a su amigo y designado candidato a gobernador bonaerense, Axel Kicillof. Y, aunque no está confirmado, es probable que Fernández se dé una vuelta por el lugar.

Por su parte, Donda está convencida, como una de las abanderadas de la "ola verde" feminista, de portar un rasgo distintivo de sus potenciales competidores varones. Tiene alto nivel de conocimiento entre los votantes porteños y seguramente se hará valer en las roscas políticas donde se cuecen habas.

La titular de Somos se reunió con Fernández mucho antes de que lo hiciera Lammens, y obtuvo el guiño inicial de Víctor Santa María, el hombre fuerte del PJ distrital. Suficiente para que se animara a expresar: "Voy a ser candidata a jefa de gobierno, la Ciudad necesita una mujer".

La posibilidad de constituir un frente opositor competitivo no lo da solo la mala coyuntura, que siempre afecta a los oficialismos de turno, sino también la posibilidad de que Martín Lousteau desista de jugar en la Ciudad.

El economista, que hace poco más de un año se afilió a la UCR, amaga con dar un salto a nivel nacional. Eso deja a la intemperie a un cúmulo de votantes porteños, muchos de ellos de extracción radical, quienes habían encontrado en Lousteau la alternativa a la gestión de Larreta.

Lammens habló en varias oportunidades con el líder de Evolución —y también con su socio político Juan Nosiglia— y en muchas de ellas quedó desconcertado por sus zigzagueos. ¿Un ejemplo? Cuando el también ex alumno del Nacional de Buenos Aires le anunció sus enormes diferencias con la "ola amarilla" y semanas después anunció la integración de la UCR porteña a la alianza Cambiemos, tomándose una foto con Larreta en el café Tortoni.

El desconcierto alcanzó el súmmum cuando Lousteau volvió sobre sus pasos y expresó en la reciente convención radical que él no está en Cambiemos.

Si el economista finalmente se vuelca a la pelea nacional, o al menos se baja de la pelea porteña, Lammnes, Recalde y Donda podrán aspirar a ocupar el lugar vacante y expectante en la oposición, todos bajo el paraguas de la fórmula presidencial Fernández-Fernández.

Esto significa la aceptación del dirigente de fútbol y de la diputada de estar bajo la tutela del peronismo. Lammens inicialmente pensaba competir con boleta corta, es decir, sin colgarse de nadie. Y Donda jugaba con Felipe Solá, quien bajó su precandidatura presidencial. Recalde, en esta historia, es el único "original" del espacio.

El plan de Fernández para darle mayor volumen a su experimento es sumar a Pino Solanas, Facundo Manes, Matías Tombolini, Roy Cortina, Claudio Lozano, por nombrar solo algunos referentes porteños.

En el listado también figura Marco Lavagna, otro aspirante declarado a gobernar la Ciudad, aunque su lugar en el mundo es una incógnita. Habrá que ver qué hace este viejo militante massista luego de que su padre decidiera independizarse de Alternativa Federal.

Quedan pocos días para el cierre de listas y muchas cosas por resolver. La principal, claro está, es si el mascarón de proa del amplio espacio opositor será Lammens, Recalde o Donda.