El triunfo y la amplia ventaja que el candidato Jair Bolsonaro ha obtenido en los comicios presidenciales que se celebraron el último domingo en Brasil por sobre su principal rival, el candidato del Partido Trabajador (PT), Fernando Haddad, han provocado euforia en los mercados financieros de este país.

Si bien es válido aclarar que Jair Bolsonaro aún no ha logrado convertirse en presidente, ya que por solo 4% + un voto no ha obtenido el triunfo en primera vuelta (recordemos que se necesita un 50% + 1 voto), es el amplio diferencial logrado respecto a su rival Fernando Haddad el que lo perfila claramente como el principal candidato. De hecho, los resultados conseguidos el pasado domingo en muchos casos han sido mejores que los propuestos por las principales encuestadoras de Brasil.

Por ello, como los mercados financieros se comportan basados en las expectativas de sus participantes, rápidamente se hicieron eco de la condición favorable que trae Jair Bolsonaro para convertirse en el nuevo presidente de Brasil y a partir de entonces puede explicarse la fuerte subida del mercado de acciones y bonos, al igual que la fuerte apreciación que ha tenido el real frente al dólar estadounidense, no solo en la sesión del pasado lunes sino ya a lo largo del último mes operativo.

En relación con lo comentado, en la presente nota analizaremos el comportamiento técnico realizado tanto por la Bolsa de Brasil, como así también por el real, a modo de concluir si el actual contexto de optimismo y euforia que viven los mercados financieros en este país es solo temporal o si, por el contrario, estamos en presencia de un mercado con mayor potencial de crecimiento para adelante.

La Bolsa de Brasil se proyecta al alza tras los resultados de la primera vuelta

A modo de que nuestro análisis no se vea desvirtuado por el comportamiento alcista que ha tenido el dólar en Brasil en el último año, para poner en análisis y perspectiva la Bolsa de Brasil, analizaremos el comportamiento del principal EFT de referencia (exchange-traded fund), conocido por la sigla EWZ, que cotiza en el mercado de Nueva York en términos de dólares y que replica perfectamente el comportamiento del índice Ibovespa de la Bolsa de San Pablo.

En este sentido, resulta interesante recordar la secuencia de comportamiento que este ETF viene desarrollando en los últimos años. En efecto, tras el importante bear market (mercado bajista) que ha sufrido la Bolsa de Brasil, principalmente desde el año 2010-2011 al año 2016, donde algunas acciones han perdido más del 90% de su valor en términos de dólares y que provocó el paso de este ETF de niveles históricos en torno a los 102 dólares en el año 2008 y máximos de 81,7 dólares en el año 2010, para ubicarse en mínimos de 17,3 dólares a comienzos del año 2016, se ha iniciado un comienzo de recuperación en el precio que hacia principio del presente año había colocado la cotización en instancias de 47,8 dólares.

Sin embargo, ha sido desde estos máximos de recuperación conseguidos donde las dudas de los participantes en perspectiva a lo que pudiera pasar con las elecciones presidenciales, entre otros motivos, terminaron por habilitar un fuerte recorte parcial del avance previo, que devolvió la cotización hacia mínimos de 30,65 dólares hacia mediados del pasado mes de septiembre; comportamiento correctivo que ha respetado técnicamente los retrocesos de Fibonacci entre el 50% y 61,8% de avance previo.

Es justamente desde esos mínimos mencionados en 30,65 dólares que el ETF viene recuperando posiciones a lo largo de las últimas tres semanas, como evidenciando que el resultado de las elecciones presidenciales, al menos de la primera vuelta, sería el que se terminó confirmando y es por ello que los precios de este ETF actualmente se ubican en torno a los 40 dólares, recortando un 50% las pérdidas sufridas desde enero pasado a los mínimos de septiembre.

Esta dinámica en la recuperación, principalmente tras el reconocimiento de una zona de soporte clave entre los 32-28 dólares, es lo que eleva nuestro optimismo hacia la posibilidad de que el avance en curso para este mercado pueda ser recién el inicio de un movimiento de alza mayor en magnitud y tiempo, que no solo debería conducir los precios por encima de los máximos de enero pasado en torno a los 47,8 dólares, sino incluso seguir recortando las fuertes pérdidas sufridas en todo el mercado bajista desde el año 2008 y 2010, lo que implicaría estar expectantes de un movimiento de avance con proyección tentativa entre los 60-70 dólares para el ETF, al menos.

Creemos que nuestra atención de corto plazo deberá centrarse actualmente en la zona de resistencia que va entre los 40-41,5 dólares. Un quiebre alcista de esta zona estará corroborando técnicamente la liberación tendencial en el precio del activo y permitirá estar expectantes del regreso de los precios hacia los máximos del año e incluso en busca los objetivos más ambiciosos arriba propuestos, posiblemente hacia el próximo año 2019.

En relación con lo propuesto, recortes eventuales desde los niveles actuales deberían encontrar contención en la zona de 38-35 dólares para que finalmente luego la escalada alcista proyectada continúe su curso.

Solamente un quiebre de estos soportes y más tarde de la zona de mínimo de septiembre pasado en 31-30,65 dólares cancelarían esta lectura alcista para este mercado hacia los próximos meses y nos alertarían ante la presencia de un cambio de escenario nuevamente comprometedor.

¿Qué esperar para el real frente al dólar?

Siendo que el motor de la subida del dólar frente al real de Brasil en el último año ha sido principalmente la desconfianza hacia el futuro político de este país, dado el fuerte regreso que ha tenido el dólar en el último mes, pasando de máximos de 4,25 reales a valores actuales de 3,75-3,7 reales, movimiento de apreciación para el Real que fuera proyectado hacia finales de agosto pasado desde esta misma columna, bien podríamos pensar que, de confirmarse una liberación alcista de Bolsa de Brasil con quiebre del ETF EWZ por encima de los 41,5 dólares, podríamos estar teniendo de igual forma un quiebre bajista del dólar a la zona de 3,7-3,65 reales, motivado por fuerte retorno de capitales a los activos financieros brasileros, que terminaría por conducir al real en las próximas semanas hacia niveles de 3,5-3,45 reales, sin descartar incluso un acceso hacia instancias inferiores.

Solamente en caso de que fallen los precios en confirmar la liberación alcista en Bolsa, el quiebre bajista de la zona de 3,7-3,65 reales y terminen los precios revirtiendo al alza, superando los 4-4,10 reales, nuestra lectura analítica alcista para la Bolsa y bajista para el dólar quedará comprometida y obligará a tomar nuevamente una posición de cautela y principalmente de cobertura en este mercado.