Mucho se ha hablado por estos días sobre la debilidad que muestra el precio internacional de la soja, alcanzando los niveles más bajos de los últimos 10 años y perforando marginalmente a la baja la barrera psicológica de los 300 dólares por tonelada. Lejos parece haber quedado aquel máximo histórico de 650 dólares por tonelada que alcanzó el commodity hacia el mes de septiembre del año 2012, cuando exactamente seis años más tarde el precio ha perdido poco más del 50% de dicho valor.

Una nueva súper cosecha en Estados Unidos, expectativa de caída en la demanda de soja estadounidense por parte de China por los conflictos comerciales y una expectativa de buena cosecha sudamericana para la campaña 2018-2019, hacen un combo fundamental bastante poco atractivo para pensar que la baja de la soja pueda estar en zona de piso e incluso comience a recuperar terreno.

Sin embargo, del lado del análisis técnico, la situación se muestra bastante más prometedora. En efecto, como siempre mencionamos en nuestras columnas, una de las bases filosóficas del análisis técnico es que el mercado lo descuente todo. El comportamiento de los mercados financieros está dado principalmente por expectativas y en la medida en que esas expectativas se vayan evidenciando y concretando, los avances o bien los descensos en el precio se irán potenciando. Por este motivo, cuando la expectativa se convierte en noticia, el mercado muchas veces ya la tiene descontada en su accionar previo y ante ello el impacto ya no es el mismo.

En este sentido, con la baja del precio de la soja de las últimas semanas, alcanzando un mínimo de 298 dólares, el commodity acumula una pérdida cercana al 25% en solo siete meses. Esta baja desarrollada justamente en gran parte ha sido impulsada por las expectativas de los participantes de que la situación fundamental actual pueda darse. Ahora, como justamente el mercado ya venía descontando esta actualidad como un hecho de probabilidad, entonces sería arriesgado hacer un análisis lineal de la situación y creer que solo por confirmarse las expectativas la soja podría seguir profundizando su caída.

Lo concreto es que esta baja en desarrollo del precio de la soja en los últimos meses encuentra en la zona de mínimo testeada de 300-275 dólares por tonelada, un soporte muy importante de mediano a largo plazo. Los precios llegan a esta zona con un posicionamiento vendedor por parte de los fondos especulativos bastante importante, en aproximadamente unos 70 mil contratos netos vendidos, cuando el rango máximo habitual que han estado vendidos los fondos especulativos en el desarrollo del bear market de los últimos años nunca ha superado los 80-100 mil contratos netos.

De este modo, creemos que hacia las próximas semanas el commodity podría comenzar a perder fuerza vendedora y ello estaría indicando la posibilidad de que los precios se encuentren ya en cercanía de un piso.

Incluso, en las próximas jornadas deberemos estar atentos ante recuperaciones directas que pueda tener el commodity en el mercado de Chicago por encima de la zona de 315-318 dólares, ya que si ello se materializa, entonces podremos inferir que por efecto de cobertura de posiciones vendidas que traen actualmente los fondos especulativos en la oleaginosa, la recuperación será más importante hacia adelante, buscando escollos más ambiciosos en la zona de 360-380 dólares por tonelada.

Vale aclarar que cuando hablamos de probabilidad de cercanía de un piso para la baja de la soja, no necesariamente estamos hablando de un cambio de tendencia de bajista a alcista. Actualmente para confirmar que lo peor ha pasado para el commodity deberemos tener al menos subidas en el precio por encima de los 360-380 dólares y actualmente nos encontramos algo lejos de esa potencial confirmación. Por ello, desde lo operativo creemos que hay que ser cautos, pero no por ello creer que esta tendencia descendente del commodity de los últimos meses e incluso de los últimos años vaya a tener mucho más recorrido.

Análisis de soja para el mercado local

Ante las expectativas analíticas expresadas más arriba, donde entendemos que el precio de la oleaginosa en el mercado de Chicago podría estar próximo a una zona de piso y posible recuperación, el productor local deberá estar muy atento, ya que el precio del commodity también ha sido muy castigado en el plano local durante los últimos meses, por lo que un intento de recuperación por parte de la oleaginosa en Estados Unidos podría también motivar recuperaciones parciales para el precio a nivel local, quizás que puedan llevar la cotización a nueva cosecha (vencimiento mayo de 2019), que actualmente se ubica en torno a los 250-252 dólares por tonelada, de regreso hacia la zona de 270-275 dólares por tonelada.

Si este movimiento de recuperación lograra materializarse en las próximas semanas, creemos que allí el productor local encontrará una importante oportunidad de tomar cobertura sobre mercadería a cosecha nueva, ya sea mediante la venta de un contrato forward o bien la compra de un put (opción de venta) que permita al menos asegurarse un piso alto respecto al valor que tiene actualmente el commodity contra cosecha.

En resumen, del mismo modo que creemos que gran parte del recorrido bajista del precio de la soja en Chicago y en el plano local ya se ha desarrollado y ello nos anima a pensar en la posibilidad de que nos encontremos en cercanía de un piso, también debemos decir que posiblemente, aun cuando dicho piso logre concretarse y el mercado intente recuperar posiciones parcialmente, dado que las confirmaciones técnicas de un eventual cambio de tendencia de bajista a alcista para el mediano plazo del commodity se encuentran algo alejadas, el productor local deberá estar muy atentos en los próximos meses para aprovechar esos eventuales reputes en la cotización y así asegurarse precios más atractivos a los actuales en vista a la próxima cosecha.