Las indignantes consecuencias de la pobreza en la infancia

Claudia Rucci

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Es abundante lo que se ha dicho en estos últimos tiempos sobre pobreza e indigencia en nuestro pais. Los recientes números del INDEC echaron luz sobre una realidad que no desconocíamos, pero que se pretendía ocultar. Pero cuando vemos las consecuencias de la pobreza en los niños es -a mi juicio- donde nos encontramos frente al problema mas grave de cara al futuro: "Casi la mitad de los chicos viven en hogares pobres", dijo recientemente la directora de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, Cynthia Pok, en una conferencia de prensa.

Hace algunos años me impactó escuchar una conferencia del Doctor Abel Albino sobre pobreza, desnutrición e infancia. El presidente de la Fundación Conin decía: "Los estragos que provoca la desnutrición que se padece en la primera infancia son los más lamentados por una sociedad, ya que en esta etapa el mayor impacto lo sufre el cerebro. En la desnutrición, no sólo se detiene el crecimiento cerebral, sino que además se presenta una atrofia del cerebro…si durante los primeros 14/18 meses de vida el niño no recibe una adecuada ingesta de nutrientes y estimulación adecuada, se transformará en un débil mental".

Empecé a trabajar en una norma para promover la organización de un sistema para atender esa realidad y a mediados del 2011 presenté un proyecto de ley denominado "Plan Nacional de Protección Integral de la Maternidad y la Primera Infancia" que -lamentablemente- no fue siquiera tratado y perdió estado parlamentario.

En mayo de este año, casi cinco años después, volví a presentarlo acompañada por numerosos diputados de distintos bloques. En el proyecto propongo crear el Instituto de Protección de la Alimentación y Salud de la Mujer Embarazada y de la Infancia (IPSA), como sujeto de derecho público estatal con el objeto de implementar el Plan Nacional de Protección Integral del Embarazo y la Infancia. Este plan busca asegurar el derecho humano a la alimentación adecuada y la protección de la salud de la mujer embarazada y de los niños hasta los cinco años de edad, ya que a partir de allí gozan de la protección establecida en el Programa de Nutrición y Alimentación Nacional sancionado a principios de 2003.

El proyecto promueve que este Plan integre el Plan Federal de Salud porque creo que la política de nutrición debe estar inserta en una política sanitaria ya que hay un vínculo claro entre salud y nutrición.
Los principales problemas que hoy se plantean al respecto (falta de articulación entre quienes desarrollan políticas vinculadas a la nutrición, ausencia de mecanismos para transferir capacidades a la población afectada, no capitalización de las experiencias desarrolladas, escaso seguimiento y evaluaciones de impacto) justifican la creación de un organismo que tenga la funciones establecidas en este proyecto, teniendo un rol de articulador entre los distintos órganos del Estado Nacional, de cooperación y colaboración con los Estados Provinciales y Municipios y de apoyo y control a los generados por la sociedad civil.

Buscamos crear un sistema basado en la educación alimentaria y de salud, en la investigación de la temática, en la asistencia y en el control de los resultados, intentando evitar recorrer caminos ya fracasados.

El IPSA, poseerá todas las características de descentralización administrativa que permite el gobierno por sí mismo en lo administrativo, personalidad jurídica y patrimonio propio, y además una finalidad pública en sus funciones.

Se prevé la creación, dentro del IPSA, de un Centro Nacional de Investigaciones para realizar las investigaciones básicas, la organización de los planes de enseñanza y el desarrollo de los programas de investigación en problemas de carácter nacional.

En cuanto a los recursos, más allá de un aporte inicial por parte del Poder Ejecutivo (art. 29), se fija una afectación del 0,60% del IVA y las asignaciones presupuestarias de los planes mencionados en el artículo 26.
Además, se crean distintos planes específicos dentro de la órbita del IPSA. Ellos son la Red de Apoyo de Mujeres Embarazadas y el Sistema de Protección Nutricional y de Salud de la Infancia. Dentro de éste, a su vez, se crea el Apoyo al Desarrollo Biopsicosocial y el Plan Nacional de Alimentación Complementaria (PNAC). Dentro de este último -para los casos más agudos- se crea el Programa de Recuperación de Desnutridos.

El Dr. Facundo Manes expresó hace poco en una nota periodística "… hoy la Argentina tiene la capacidad de producir alimentos para 400 millones de personas. Es una inmoralidad y un fracaso como comunidad que exista en nuestro país un solo chico que no tenga garantizada su buena alimentación y protección. Nada, absolutamente nada puede justificarlo…"
Tiene razón. Empecemos a resolverlo ya.

El proyecto completo se encuentra en: http://www.diputados.gov.ar/proyectos/proyectoTP.jsp?id=186092