La producción de miel en Nicaragua podría disminuir un 58.1% en 2026 debido al impacto de El Niño, según proyecciones

De acuerdo con las autoridades s prevé un volumen de 668.3 toneladas para el próximo ciclo y anticipa un deterioro para unas 1,000 familias de seis departamentos que dependen de la apicultura como fuente de ingresos

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La producción nacional de miel en Nicaragua caería 58.1% en 2026 y se ubicaría en 668.3 toneladas, según el Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio. (Foto: Agricultura)
La producción nacional de miel en Nicaragua caería 58.1% en 2026 y se ubicaría en 668.3 toneladas, según el Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio. (Foto: Agricultura)

La producción nacional de miel en Nicaragua enfrenta una caída del 58.1% en 2026, según el Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio. El volumen proyectado descendería hasta 668.3 toneladas, afectando a unas 1,000 familias de seis departamentos que dependen de la apicultura.

El impacto se extiende al comercio exterior: las exportaciones de miel alcanzarían solo 400.8 toneladas y generarían USD 1.3 millones, lo que supone una merma de 53.4% respecto al año anterior, tanto en volumen como en ingresos.

De acuerdo con Confidencial.digital, la miel tiene un peso marginal en la economía nacional, pero es fuente de sustento para productores de Managua, León, Chinandega, Matagalpa, Madriz y Boaco.

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El principal motivo de este descenso está vinculado a la alteración del ciclo de floración de las plantas, fenómeno que los productores y autoridades asocian a El Niño y al cambio climático. Cuando las plantas florecen fuera de temporada o la floración se interrumpe abruptamente, las abejas se ven obligadas a consumir sus reservas, lo que reduce la disponibilidad de miel tanto para el consumo local como para la exportación.

Cambios en la floración y consecuencias en la producción

Durante el ciclo 2024-2025, Nicaragua logró una producción de 1,593.1 toneladas de miel, superando la registrada el año previo. Sin embargo, ese repunte fue temporal frente a la fuerte caída prevista para el ciclo siguiente. La anomalía en la floración y la irregularidad de las lluvias explican este contraste, alterando los hábitos de las abejas y su productividad.

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Las exportaciones de miel de Nicaragua bajarían a 400.8 toneladas y USD 1.3 millones en 2026, con una merma de 53.4% en volumen e ingresos. (Crédito: CCK Ketchum)
Las exportaciones de miel de Nicaragua bajarían a 400.8 toneladas y USD 1.3 millones en 2026, con una merma de 53.4% en volumen e ingresos. (Crédito: CCK Ketchum)

Mientras el precio internacional de la miel se mantuvo en torno a USD 3,300 por tonelada, el volumen exportado disminuyó de forma significativa. En 2025, las ventas externas alcanzaron 859.7 toneladas y generaron USD 2.8 millones; para 2026, la expectativa es vender menos de la mitad.

Como informó Confidencial.digital, la alteración climática llevó a que, en el ciclo reciente, el precio contratado se mantuviera, pero el volumen vendido al exterior cayera de modo abrupto.

Testimonios de productores y estrategias de adaptación

Un productor conocido como Pancho, en el norte del país, informó que en el ciclo 2024-2025 recolectó 2,000 litros de miel, lo que le representó 400,000 córdobas (alrededor de USD 11,000) en ingresos brutos. En la temporada siguiente, a pesar de extender la cosecha hasta junio y trasladar las colmenas, solo obtuvo 300 litros.

La movilidad de las colmenas se ha vuelto una herramienta fundamental para enfrentar los cambios en temperatura y lluvias. Los apicultores llevan las colmenas a zonas montañosas en verano y a áreas más cálidas en épocas frías, intentando mantener la productividad de sus abejas.

El precio internacional de la miel se mantuvo cerca de USD 3,300 por tonelada, aunque el volumen exportado por Nicaragua cayó de 859.7 toneladas en 2025 a menos de la mitad en 2026. (Crédito: CCK Ketchum)
El precio internacional de la miel se mantuvo cerca de USD 3,300 por tonelada, aunque el volumen exportado por Nicaragua cayó de 859.7 toneladas en 2025 a menos de la mitad en 2026. (Crédito: CCK Ketchum)

El apoyo técnico del Instituto de Protección y Sanidad Animal (IPSA) ha permitido capacitar a los productores en el manejo de plagas y en nuevas técnicas de adaptación. Cuando la cosecha es insuficiente, se recomienda alimentar a las abejas con mezclas de miel y azúcar para preservar las colmenas.

Impacto regional y perspectivas de los apicultores

En Matagalpa, el apicultor Uriel Jarquín, de Muy Muy, señaló que su producción se redujo en más del 50%. Explicó que al inicio de la temporada hubo lluvias excesivas y, al final, sequía, una combinación que limitó la recolección de néctar por parte de las abejas.

El descenso de la producción amenaza la economía y la seguridad alimentaria de las familias apicultoras. Pancho advirtió sobre el aumento en la migración de abejas hacia zonas con mejores condiciones, un fenómeno que considera inusual.

Si los patrones climáticos adversos se mantienen, los productores prevén dedicar más recursos al café y la ganadería. No obstante, la escasez de agua derivada del clima adverso también limita esas alternativas, agravando las dificultades para las familias rurales nicaragüenses.

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