Remesas hacia Nicaragua suben en 2026 pese al alza de las deportaciones desde Estados Unidos

El monto promedio enviado por cada migrante aumentó 6%, lo que compensó una baja de 2% en el número de remitentes, mientras unas 15 mil expulsiones se registraron entre enero de 2025 y junio de 2026

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Personas en fila frente a una valla. Un agente revisa documentos en una mesa. Se observan letreros de advertencia y un paisaje desértico.
La migración de nicaragüenses hacia Estados Unidos cambió desde 2025, con más de 15 mil deportados y una caída de la migración irregular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La migración de nicaragüenses hacia Estados Unidos ha registrado cambios notorios desde 2025. De acuerdo con cifras del politólogo Manuel Orozco, desde enero de 2025, más de 15 mil nicaragüenses han sido deportados. Paralelamente, la migración irregular se ha reducido considerablemente y hoy representa solo una décima parte de los flujos anteriores a 2024.

En la actualidad, existen 211,890 nicaragüenses con casos pendientes en cortes migratorias y 129,488 órdenes de deportación acumuladas. Unas 110 mil de esas órdenes se emitieron entre 2018 y 2026. Se estima que cerca del 14% de quienes recibieron una orden de deportación en los últimos seis años ya han sido expulsados. Además, aproximadamente el 60% de los procesos migratorios concluyen con una orden de deportación, según información de 100% Noticias.

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En el periodo comprendido entre enero de 2025 y el 15 de junio de 2026, las autoridades estadounidenses expulsaron a unos 15 mil nicaragüenses. A esa cifra se suman 2,200 personas que hasta abril de 2026 optaron por la “voluntary departure”, una opción legal que permite abandonar Estados Unidos sin una deportación formal. Las proyecciones señalan que este número podría alcanzar los 5 mil casos al cierre del año.

Remesas y tendencias migratorias

El flujo de remesas hacia Nicaragua ha mantenido una tendencia al alza, a pesar del aumento de deportaciones. De acuerdo con Orozco, el monto promedio enviado por cada migrante aumentó un 6% en 2026 en comparación con el año anterior. Este incremento ha compensado la reducción del 2% en el número de remitentes, atribuida a las deportaciones.

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En el primer trimestre de 2026, las remesas enviadas desde Costa Rica aumentaron un 7%, consolidando a ese país como una fuente de ingresos relevante para hogares nicaragüenses. El número de personas que remiten dinero desde Estados Unidos se mantiene alrededor de 650 mil, aunque ha experimentado una leve disminución, según Orozco.

Las remesas hacia Nicaragua crecieron en 2026 porque el monto promedio enviado por cada migrante subió 6%, pese a la baja de 2% en el número de remitentes. (EFE/ Rayner Peña R/Archivo)
Las remesas hacia Nicaragua crecieron en 2026 porque el monto promedio enviado por cada migrante subió 6%, pese a la baja de 2% en el número de remitentes. (EFE/ Rayner Peña R/Archivo)

Orozco destaca que no se reportan registros de retorno masivo de nicaragüenses a su país de origen, a pesar del crecimiento en las cifras de deportaciones y salidas voluntarias. Los datos sobre llegadas aéreas a Nicaragua muestran niveles moderados o menores en comparación con otros períodos recientes. Según el informe, muchas personas continúan en Estados Unidos a pesar de los riesgos asociados a su situación migratoria.

Hasta la fecha, asegura, tampoco se observa un retorno significativo de beneficiarios de programas humanitarios o de protección temporal. El endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos no se ha reflejado en un regreso masivo de migrantes.

La información divulgada por 100% Noticias señala que, aunque el número de remitentes ha disminuido ligeramente, el monto promedio de las remesas ha alcanzado niveles históricos en 2026. Especialistas indican que, si las deportaciones continúan aumentando, podría producirse una desaceleración en el flujo de remesas durante los próximos meses, lo que afectaría a familias nicaragüenses que dependen de estos envíos.

El contexto actual muestra una reducción de la migración irregular, un incremento en las deportaciones y una continuidad en el crecimiento de las remesas, con Costa Rica adquiriendo mayor relevancia como destino migratorio y fuente de recursos para Nicaragua.

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