IATA advierte sobre los riesgos que amenazan el transporte aéreo de cargas

Retrasos en las entregas de aeronaves, escasez de repuestos, falta de capacidad de mantenimiento y una flota cada vez más envejecida generan presión sobre el transporte aéreo

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IATA estima que las disrupciones en la cadena de suministro de la aviación generarán costos adicionales por al menos 11.000 millones de dólares en 2025 (Foto: Shutterstock)
IATA estima que las disrupciones en la cadena de suministro de la aviación generarán costos adicionales por al menos 11.000 millones de dólares en 2025 (Foto: Shutterstock)

La cadena de suministro de la aviación atraviesa uno de los períodos más exigentes de los últimos años y sus efectos ya alcanzan al transporte aéreo de mercancías. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) advirtió que los retrasos en la entrega de aeronaves, la escasez de repuestos, los problemas de mantenimiento y la limitada disponibilidad de equipos están reduciendo la capacidad operativa de las aerolíneas y condicionando el crecimiento futuro del sector.

Según datos difundidos durante el primer Simposio Mundial de Mantenimiento e Ingeniería, la cartera global de pedidos de aeronaves ya supera las 18.000 unidades, mientras que el déficit acumulado de entregas supera las 5.000 aeronaves.

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Como consecuencia, la edad promedio de la flota mundial alcanzó un récord de 15,2 años, obligando a las compañías a operar equipos más antiguos durante más tiempo del previsto.

Para el transporte aéreo de carga, esta situación tiene implicancias directas. Una menor disponibilidad de aeronaves limita la capacidad para incorporar nuevas rutas, expandir frecuencias y responder al crecimiento de la demanda internacional de mercancías, especialmente en segmentos sensibles al tiempo como productos farmacéuticos, tecnología, comercio electrónico y repuestos industriales.

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Una presión creciente sobre la logística aérea

IATA estima que las disrupciones en la cadena de suministro de la aviación generarán costos adicionales por al menos 11.000 millones de dólares en 2025. Parte de ese impacto proviene de la necesidad de mantener aeronaves más antiguas en servicio, aumentar inventarios de repuestos y afrontar mayores costos de mantenimiento.

La situación también afecta la confiabilidad operativa. Los problemas de durabilidad de algunos motores, la escasez de materiales y componentes críticos, los tiempos de reparación más extensos y la limitada capacidad de los talleres especializados están generando cuellos de botella que repercuten sobre toda la red aérea global.

De acuerdo con el estudio presentado por IATA sobre mantenimiento, reparación y revisión de motores, cientos de aeronaves permanecieron temporalmente fuera de servicio a la espera de repuestos, motores de reemplazo o espacio disponible en talleres de mantenimiento. Esta situación obligó a numerosas aerolíneas a extender contratos de arrendamiento, conservar aeronaves más antiguas y reorganizar sus planes de capacidad.

Para la logística aérea, estos retrasos reducen la flexibilidad de las redes y dificultan la planificación de largo plazo, especialmente en un contexto donde las cadenas de suministro dependen cada vez más de servicios aéreos rápidos y previsibles.

De acuerdo con IATA, la industria aérea requerirá cientos de miles de nuevos técnicos de mantenimiento durante las próximas décadas para acompañar el crecimiento previsto de las flotas y evitar nuevas restricciones operativas (Imagen: Shutterstock)
De acuerdo con IATA, la industria aérea requerirá cientos de miles de nuevos técnicos de mantenimiento durante las próximas décadas para acompañar el crecimiento previsto de las flotas y evitar nuevas restricciones operativas (Imagen: Shutterstock)

Las cuatro prioridades que plantea IATA

Frente a este escenario, IATA identificó cuatro ejes de acción para fortalecer la resiliencia de la cadena de suministro aeroespacial y mejorar la disponibilidad operativa de las flotas.

La primera prioridad es mejorar la visibilidad de la cadena de suministro. La entidad considera que las aerolíneas necesitan acceder con mayor anticipación a información sobre retrasos de entrega, disponibilidad de piezas, tiempos de reparación y cuellos de botella para planificar adecuadamente sus operaciones globales.

El segundo punto apunta a abrir el mercado de repuestos y servicios de mantenimiento. Según IATA, una mayor competencia permitiría ampliar las opciones disponibles para las aerolíneas, reducir tiempos de espera y mejorar la disponibilidad de componentes certificados.

La tercera prioridad está vinculada a los datos, la digitalización y la inteligencia artificial. La organización sostiene que una mejor integración entre sistemas de mantenimiento, inventarios y fuentes de información externas permitiría anticipar faltantes de materiales, optimizar inventarios y agilizar la toma de decisiones. La inteligencia artificial, además, podría contribuir a predecir demanda, identificar riesgos de escasez y reducir tareas manuales.

Por último, IATA advirtió sobre la necesidad de fortalecer el capital humano. La organización recordó que la industria requerirá cientos de miles de nuevos técnicos de mantenimiento durante las próximas décadas para acompañar el crecimiento previsto de las flotas y evitar nuevas restricciones operativas.

Un desafío que también impacta en el transporte de mercancías

Aunque gran parte del debate se concentra en el transporte de pasajeros, las consecuencias también alcanzan al negocio de carga aérea. La falta de aeronaves disponibles, la menor eficiencia de flotas envejecidas y las limitaciones de mantenimiento afectan la capacidad de respuesta de un sector que desempeña un papel clave en el movimiento de mercancías de alto valor y urgencia.

Además, la expansión prevista de las flotas de nueva generación implicará un fuerte aumento de la demanda de servicios de mantenimiento durante los próximos años, lo que obliga a preparar desde ahora la infraestructura, la disponibilidad de repuestos y los recursos humanos necesarios para sostener el crecimiento.

Para IATA, la solución no pasa por una única medida, sino por una mayor coordinación entre todos los actores de la cadena de valor aeronáutica. En un contexto donde la conectividad global depende cada vez más de operaciones aéreas eficientes y previsibles, fortalecer la resiliencia de la cadena de suministro se ha convertido en una prioridad estratégica para el futuro del transporte aéreo de cargas.

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