El paciente al final de la cadena: cómo opera la logística en salud

Marcelo Ponte, CEO en el sector de ciencia, tecnología y salud, especialista en innovación, explica cómo la logística farmacéutica global opera con stocks de apenas tres meses y cómo la colaboración con vendors define el resultado

Guardar
Marcelo Ponte
Marcelo Ponte es CEO en el sector de ciencia, tecnología y salud, especialista en innovación (Foto: Movant Connection)

“La mayoría de los productos biofarmacéuticos tienen una sola planta en todo el mundo y desde ahí se abastece el mercado global”. Con esa realidad operativa como eje, Marcelo recorre los desafíos de abastecer mercados con stocks mínimos, la trazabilidad en tiempo real y el trabajo colaborativo que hace posible que la cadena no falle.

¿Cuáles son los principales desafíos del sistema de salud desde una mirada sectorial?

El sistema de salud en Argentina es muy bueno y generoso comparado con los estándares regionales. Tiene grandes desafíos, pero hay que empezar por reconocer eso. El primero es la interconexión entre los distintos actores del sistema.

PUBLICIDAD

Todos trabajamos para el paciente, pero muchas veces hay pequeñas desconexiones que hacen que se pierda eficiencia. El segundo desafío tiene que ver con la innovación: hay que trabajar para que llegue a todos, o por lo menos a la gran mayoría, al mismo tiempo.

¿Qué importancia tiene hoy la cadena de suministro en el sector?

La cadena de suministros es crucial, más que nunca. Hoy los stocks ya no son de un año o quince meses: en las cosas más críticas, estamos hablando de tres meses. Entonces la cadena logística se volvió muy relevante porque casi no se puede fallar un día sin que haya un impacto real.

PUBLICIDAD

La mayoría de los productos biofarmacéuticos tienen una sola planta en todo el mundo y desde ahí se abastece el mercado global. Hoy, con el procesamiento de datos, se puede saber cuánto necesita cada país y cómo tiene que ir llegando. Eso cobra un papel fundamental en los controles de la operación.

Y algo que resulta clave: hoy se puede saber que tienen que llegar X unidades en diez días y traquearlo en tiempo real. Ya sea que venga en avión o en barco, la carga se puede seguir en todo momento. La especialización en toda esta cadena se vuelve cada día más vital.

¿Cómo funciona el trabajo colaborativo en la operación logística?

Es necesario trabajar en forma colaborativa porque nadie hace todos los puntos de la cadena solo. Uno trabaja con un montón de vendors con los que va compartiendo y tiene que integrar los sistemas. Pensar que hoy se puede hacer todo de manera independiente sería una ilusión.

Hay que trabajar a nivel local, regional y global, y también entre las distintas áreas internas. Porque más allá de que en salud las demandas son bastante predecibles, puede aparecer una compra muy grande que no estaba planificada. Y si uno está siempre con stocks de dos o tres meses y hay que agilizarlo, sin colaboración es casi imposible.

En salud, en ciencia, en tecnología, el destinatario último suele ser un paciente. Eso a veces hace más fácil mover cosas, porque uno sabe para quién lo está haciendo. Por eso el trabajo colaborativo no solo es fundamental: es la única forma en que esto puede funcionar.

Logística de medicamentos
"Todos trabajamos para el paciente", afirma Marcelo (Foto: Shutterstock)

¿Qué cambió en el liderazgo de equipos en este contexto de inestabilidad global?

El mundo está cambiando muy rápido y se está volviendo inestable. En Argentina uno está acostumbrado a trabajar con vaivenes políticos y económicos, pero ahora el mundo entero está así. Eso plantea un desafío enorme para quienes lideran equipos y organizaciones.

Liderar hoy tiene que ver con formar equipos con habilidades blandas: que sean empáticos, resilientes, flexibles, capaces de analizar datos y hacer estrategias que se apliquen rápido para ver resultados rápidos. No tiene nada que ver con el líder técnico de antes.

Y hay cosas que antes eran opcionales y hoy son mandatorias. La sustentabilidad, la diversidad, la inclusión, la equidad. No solo porque corresponde, sino porque los mismos empleados lo piden. Eso cambia completamente cómo se mide la gestión.

¿Cómo está impactando la inteligencia artificial en la operación del sector?

La inteligencia artificial atravesó completamente todo lo que es ciencia, tecnología y salud. En el desarrollo de un fármaco, por ejemplo, ya trabaja desde el punto inicial: si querés que una molécula se una a un receptor específico, hay una biblioteca virtual que te dice cómo tiene que ser. Eso puede ahorrar cuatro años de trabajo.

Eso se traduce en más tratamientos para más pacientes en menos tiempo. Y después la inteligencia artificial está en todos lados: para analizar si el paciente responde a la medicación, si se la aplica correctamente, para los procesos de screening. Es un antes y un después, para bien.

¿Cuáles son tus obsesiones de gestión hoy?

Soy una persona muy orientada a resultados. Pero dentro de los resultados incluyo el desarrollo humano dentro de la empresa. Es vital que los empleados tengan un propósito, que tengan un objetivo claro, que se sientan parte de la organización. Si eso no pasa, es muy difícil que todo lo demás funcione.

Lo que me mueve todos los días es pensar que hay alguien que necesita un producto que le va a hacer bien. Trabajar en salud tiene esa ventaja: los resultados no son solo números. Cada entrega es un producto que llega a una persona que lo necesita. Eso es lo que da sentido a todo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD