Importar a tiempo: el desafío logístico detrás de los sistemas que nadie ve

Verónica Castillo, responsable de comercio exterior en una metalúrgica, explica cómo la coordinación de equipos y el control de plazos definen el éxito de cada operación de importación

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Verónica Castillo
Verónica Castillo es responsable de comercio exterior en una metalúrgica (Foto: Movant Connection)

“Si el material no llega a tiempo, la obra no empieza o no se termina”. Esa urgencia define el trabajo diario de Verónica, que gestiona la importación de productos de detección industrial para obras de gran escala y explica por qué en este rubro los tiempos no tienen margen de error.

¿En qué consiste tu trabajo en comercio exterior y con qué tipo de productos trabajás?

Hago la operatoria completa. Desde contactarme con el proveedor, enviar el pedido y costear la operación para ver si realmente vale la pena importar esa mercadería o no, porque hoy el mercado está muy competitivo. Una vez que está todo definido, gestiono el flete, trabajo con el despachante y reviso toda la documentación hasta que la mercadería llega a la planta.

Los productos con los que trabajo son de detección de incendios y cañerías. Cuando se lo explico a alguien que no está en el rubro, lo digo así: ese cosito que está en el techo del supermercado, que detecta humo y tira agua. Ese es uno de los materiales que importo.

¿Por qué es importante gestionar bien una operación de importación de este tipo de productos?

Porque en muchos casos se trae para obras grandes. Si el material no llega a tiempo, la obra no empieza o no se termina. Puede ser un shopping, un aeropuerto, casos así que existen. Sin esos sistemas, esos espacios no pueden funcionar.

Entonces, uno no se da cuenta, pero está en lo cotidiano. El gran desafío es mejorar plazos y mejorar costos, porque inevitablemente otra persona depende de lo que uno está haciendo.

¿Qué pasa con las certificaciones requeridas para este tipo de importaciones?

Hoy el tema de las certificaciones está más flexible que hace algunos años, pero sigue siendo un desafío. Por ejemplo, hay paneles eléctricos que aún requieren certificado de seguridad eléctrica, y muchos proveedores no lo proporcionan. Entonces hay que gestionar ese certificado acá: pedir muestras, iniciar los ensayos y presentar todo a tiempo para que la mercadería pueda salir.

Detección de incendios
Verónica trabaja con productos que se utilizan en obras de gran magnitud, como shoppings o aeropuertos, y "si el material no llega a tiempo, la obra no empieza o no se termina" (Foto: Shutterstock)

Mencionás mucho el trabajo en equipo. ¿Cómo lo pensás dentro de una operación de comercio exterior?

Para mí la empresa entera es el equipo. Comercio exterior solo no funciona si no tenés ventas, ingeniería, logística y planificación trabajando en conjunto. Yo desde lo técnico no entiendo todo, y si me hacen una pregunta de ingeniería sobre un material, no la sé. Por eso hay que estar todo el tiempo interconectados.

Un buen equipo también incluye al forwarder y al despachante. Si le pedís un costo de operación y te da todos los detalles de lo que puede ocurrir, ya estás preparada para cualquier imprevisto y podés prever un gasto extra que de otro modo no tendrías en cuenta. Me gusta adelantarme: que la mercadería llegue el 15 y el 10 ya tener todo coordinado, el flete interno, el espacio en depósito, la documentación presentada.

¿Cómo ves el futuro del sector con la apertura de importaciones?

Se flexibilizó mucho y está abriendo puertas a empresas que quizás no se animaban o que estaban en un nicho muy chiquitito. Hoy hay que salir a competir. El que no compite se queda en el camino. La competencia va a seguir aumentando, entonces hay que cuidar mucho los costos y el precio.

Ojalá que siga así, porque esto abre a que empiece a existir competencia real, que deje de ser un monopolio y que eso haga que los precios también mejoren. El contexto llevó a que muchas empresas se cerraran, pero la apertura genera la posibilidad de que otras empiecen y crezcan.