Transportistas aceleran el diálogo logístico ante la revisión del T-MEC

Directivos y autoridades de México, Estados Unidos y Canadá debatieron el impacto de la revisión del tratado comercial en el transporte por carretera, la infraestructura fronteriza y la coordinación de las cadenas de suministro

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Uno de los ejes centrales
Uno de los ejes centrales fue la necesidad de realizar un diagnóstico operativo en los puertos de entrada para identificar cuellos de botella y puntos de fricción en los cruces fronterizos (Foto: Shutterstock)

La inminente revisión del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá volvió a colocar al transporte internacional por carretera en el centro de la agenda regional. Más de 30 directivos de las principales compañías que operan servicios transfronterizos participaron en la Ciudad de México del Diálogo de Liderazgo del Foro de Transporte de América del Norte, impulsado por la IRU y organizado por CANACAR.

El bloque representa el 30% de la manufactura mundial y canaliza el 80% de sus flujos comerciales por carretera, lo que convierte a la logística terrestre en un pilar estructural de la competitividad regional.

Durante el diálogo, el subsecretario de Comercio Exterior de México subrayó que el 83% de las exportaciones a Estados Unidos están libres de aranceles y que gran parte del contenido esencial de los productos mexicanos se origina en territorio estadounidense, reflejando la profunda integración de cadenas de suministro. El objetivo oficial, según se planteó, es evitar modificaciones sustanciales que requieran aprobación legislativa y preservar la estabilidad normativa.

Diagnóstico en frontera y agenda de infraestructura

Uno de los ejes centrales fue la necesidad de realizar un diagnóstico operativo en los puertos de entrada para identificar cuellos de botella y puntos de fricción en los cruces fronterizos. A partir de ese análisis, se propuso la creación de un grupo de trabajo coordinado por el Foro de Transporte de América del Norte para canalizar propuestas técnicas del sector privado hacia el Gobierno mexicano.

La discusión también se trasladó al Senado mexicano, donde legisladores vinculados a comisiones de comercio y transporte coincidieron en la importancia estratégica del transporte por carretera para la economía regional. Entre los desafíos señalados figuran la atracción de conductores, la profesionalización de la fuerza laboral y el fortalecimiento de la resiliencia operativa ante escenarios de incertidumbre arancelaria.

Entre los desafíos señalados figuran
Entre los desafíos señalados figuran la atracción de conductores, la profesionalización de la fuerza laboral y el fortalecimiento de la resiliencia operativa ante escenarios de incertidumbre arancelaria (Foto: Shutterstock)

En paralelo, el contexto macroeconómico refuerza la centralidad logística del acuerdo. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, destacó recientemente el nivel de integración con Estados Unidos, luego de que el Departamento de Comercio estadounidense informara que en 2025 las exportaciones mexicanas alcanzaron un récord de 534.874 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 5,8%.

Las importaciones desde Estados Unidos también avanzaron, consolidando un flujo comercial bidireccional que impacta directamente en la planificación del transporte terrestre, los cruces fronterizos y la coordinación aduanera.

Sectores como el automotriz, manufacturero, agroalimentario y energético operan con cadenas productivas integradas, donde insumos y componentes cruzan la frontera varias veces antes de convertirse en producto final. Si bien persisten aranceles en rubros específicos —como acero, aluminio y vehículos—, la mayor parte del intercambio se mantiene libre de gravámenes bajo el T-MEC, lo que exige previsibilidad normativa y eficiencia operativa.

Los ejecutivos advirtieron que los cambios en la política comercial generan volatilidad en la demanda y en la planificación de flujos logísticos. Sin embargo, destacaron que una inversión sostenida en infraestructura fronteriza y vial, junto con un enfoque pragmático en la revisión del acuerdo, podría mejorar sustancialmente el entorno operativo para el comercio intraamericano.

El cierre del encuentro estuvo a cargo del secretario general de la IRU, junto a los presidentes de CANACAR y la American Trucking Associations (ATA), quienes reafirmaron el compromiso de articular una voz común del sector para sostener un comercio transfronterizo eficiente, previsible y alineado con las necesidades reales de la cadena logística norteamericana.