
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) aprobó la Resolución 807/2025, que establece un nuevo marco normativo para la cuarentena post-entrada (CPE) del material de propagación vegetal importado al país.
La medida moderniza los procesos vinculados al control, transporte y almacenamiento de plantas, semillas, bulbos y otros insumos vegetales que ingresan al territorio nacional, y marca un paso clave hacia la digitalización y trazabilidad de la logística agroalimentaria.
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Digitalización y trazabilidad del control fitosanitario
Con esta norma, el Senasa adapta la gestión de cuarentenas vegetales a los sistemas informáticos institucionales, permitiendo que los usuarios realicen solicitudes de manera directa, en línea y durante todo el año, a través de plataformas como Trámites a Distancia (TAD) y el Sistema Integral de Gestión de Importación de Productos Vegetales (SIGPV-Impo).
El objetivo es transparentar el proceso, agilizar las operaciones y reforzar el control de bioseguridad sobre los envíos. Cada movimiento estará respaldado por el Documento de Tránsito Sanitario Vegetal Electrónico (DTV-e), que otorga trazabilidad completa desde el punto de ingreso al país hasta los depósitos cuarentenarios o sitios de control aprobados por el Senasa.
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Esta transformación digital no solo facilita la fiscalización, sino que también reduce los tiempos operativos y la incertidumbre logística, al eliminar parte de la burocracia que tradicionalmente acompañaba a este tipo de gestiones.
Nuevos estándares para transporte y almacenamiento
El nuevo régimen detalla las condiciones bajo las cuales deben realizarse los traslados, inspecciones y controles de material vegetal importado. A partir de ahora, los envíos sujetos a cuarentena deberán mantenerse precintados y aislados durante su transporte, y permanecer en depósitos cuarentenarios habilitados hasta obtener los resultados de los análisis de laboratorio correspondientes.
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Además, los depósitos y sitios de cuarentena —que pueden ser laboratorios, invernáculos o predios a campo— deberán cumplir estrictas normas de aislamiento, limpieza, identificación y desinfección, bajo supervisión directa del organismo. Esto implica una mayor profesionalización del manejo logístico y eleva los estándares de seguridad y control en la etapa de ingreso de material vegetal al país.

Agilidad en el comercio internacional y prevención de riesgos
La resolución incorpora un sistema de reconocimiento de centros de producción certificados en el extranjero, lo que permitirá acelerar el flujo comercial cuando los orígenes cumplan con requisitos fitosanitarios compatibles con los de Argentina. En esos casos, los envíos podrán quedar exceptuados de la cuarentena post-entrada, reduciendo costos y tiempos logísticos sin comprometer la bioseguridad.
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Sin embargo, para los materiales que no provengan de centros reconocidos, se refuerzan los mecanismos de control y cuarentena, en línea con las Normas Internacionales para Medidas Fitosanitarias (NIMF) de la FAO. El Senasa busca así equilibrar la facilitación del comercio con la protección fitosanitaria, garantizando que la importación de material de propagación vegetal no implique riesgos de introducción de plagas.
Un impacto directo en la cadena agroalimentaria
El nuevo marco regula la interacción entre productores, importadores, transportistas y autoridades sanitarias, definiendo con claridad las responsabilidades de cada actor dentro del proceso.
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Importadores, propietarios de los sitios de cuarentena y responsables técnicos deberán garantizar el cumplimiento de las condiciones establecidas, mantener registros digitales y asegurar la trazabilidad total del material vegetal durante su tránsito y almacenamiento.
Al reforzar los procedimientos de cuarentena y control, la medida protege la producción agrícola y forestal nacional, evita pérdidas por plagas importadas y contribuye a sostener la competitividad exportadora de la Argentina frente a los estándares internacionales.
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Un paso más hacia una logística agroalimentaria moderna
La Resolución 807/2025 representa una actualización estructural en la gestión logística fitosanitaria del país. Al combinar tecnología, trazabilidad y control operativo, el Senasa sienta las bases de un sistema más ágil, seguro y eficiente para el manejo del material vegetal en el comercio exterior.
En un contexto global donde la bioseguridad y la eficiencia logística son factores estratégicos, esta modernización se convierte en una herramienta esencial para fortalecer la sustentabilidad y la transparencia de la cadena agroalimentaria argentina.
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