
“Hoy es todo mucho más dinámico”, comenta Diego al comparar el presente del comercio exterior con los inicios de su carrera. Desde su experiencia, traza un recorrido por las etapas del sector, analiza errores frecuentes en las empresas y destaca por qué el conocimiento específico por rubro marca la diferencia.
¿Cómo evolucionó el comercio exterior desde que comenzaste en el sector?
Evolucionó muchísimo en estos 25 años. Yo arranqué en una empresa automotriz, donde en ese momento se podía importar sin mayores complicaciones. Después vinieron etapas más difíciles, con deudas y restricciones, que obligaron a reinventarse.
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Antes había muchas restricciones para importar, pero hoy el proceso es más dinámico: se sacaron muchos controles previos, aunque eso no significa que ya no haya que cumplir con certificaciones, solo que ahora se hacen después del libramiento aduanero.
¿Cuáles son las claves actuales para una gestión eficiente de la cadena de suministro y su logística?
Lo ideal es estar presente desde el minuto uno, desde que se emite una orden de compra. Es clave asesorar desde el inicio, elegir el Incoterm adecuado, y que el importador asuma la mayor responsabilidad posible.
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Si uno logra que el Incoterm sea de fábrica, se puede encargar del flete desde su planta, la aduana en origen, el seguro internacional, todo. Así, cuando la mercadería llega a Argentina, está todo listo para liberarla dentro de los días forzosos y evitar costos adicionales. La coordinación desde el inicio hasta que llega a la planta del cliente es fundamental.
¿Qué errores son frecuentes en empresas que comienzan a importar o exportar?
Precisamente, uno muy común es no entender bien los alcances del Incoterm. No saber hasta dónde llega la responsabilidad del proveedor o del cliente genera confusión: por ejemplo, no saben si deben contratar flete local en origen o retirar la carga directamente en puerto. Eso causa demoras.
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También es clave saber con qué línea estás cargando y a qué terminal llegará, porque con el volumen de importaciones que hay hoy, conseguir turnos es difícil. Cuanto más puedas anticiparte al arribo de la mercadería, mejor. Tener la documentación lista y gestionar los turnos a tiempo hace una gran diferencia.

¿Qué sectores económicos tienen hoy mayor participación en el comercio exterior? ¿Y cuáles podrían crecer más?
Hoy se nota un aumento fuerte en sectores como el textil, la juguetería o ciertos artículos de regalería, que antes tenían muchas trabas. Por ejemplo, los textiles requerían certificaciones, DJCP, valor criterio, temas de dumping y demás. Ahora todo eso ya no corre. No quiere decir que no haya controles, solo que ya no son previos a la nacionalización.
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En cuanto a sectores con potencial para crecer, creo que el automotriz bajó bastante en volumen, aunque ahora se está reacomodando con los nuevos modelos que se planean fabricar en el país. Debería volver a traccionar como lo hacía años atrás.
¿Qué importancia tiene especializarse por rubro en la gestión de comercio exterior?
Cada producto tiene sus propias normativas. Tenés que especializarte e informarte bien. En el sector automotriz, si es para reposición, antes había que tramitar un código CHAS. Hoy eso cambió, pero los neumáticos, por ejemplo, siguen requiriendo certificación de origen que luego debe validarse acá.
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En el sector automotriz, si era para mercado de reposición, antes había que tramitar un CHAS (Certificado de homologación de autopartes de seguridad). Hoy eso cambió, pero los neumáticos, por ejemplo, siguen requiriendo certificación de origen que luego debe validarse acá.
Con los textiles es diferente: si bien no hay dumping ni valor criterio, sí tenés que tener muy claro el valor real en origen para evitar problemas luego de nacionalizar. Es decir, tenés que conocer bien las reglas de cada rubro
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¿Qué claves te parecen importantes para detectar mejoras en operaciones de importación o exportación?
Es esencial estar involucrado desde el inicio del proyecto. No solo por el Incoterm, también por cosas como el embalaje, la estiba correcta para aprovechar el contenedor al máximo, o elegir el tipo de contenedor adecuado.
La mayor parte del costo está en la logística. Entonces, si podés optimizar desde los metros cúbicos, los puertos de salida más cercanos, los días de tránsito, ganás eficiencia. También es importante tener una relación confiable con la Aduana para minimizar verificaciones y evitar daños por manipulación. Cuanto menos dejes al azar, mejor.
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¿Cómo ves la situación actual del comercio exterior en Argentina?
Viene creciendo mucho. Creo que va a seguir aumentando la cantidad de carga mientras se mantenga esta política. Ningún extremo es bueno: ni las restricciones que teníamos antes, ni liberar todo. Pero hoy el volumen está en aumento y eso va a continuar. Por eso es clave tener una cadena logística muy eficiente, para maximizar el margen con operaciones limpias.
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