
Mientras el país proyecta el futuro del trabajo hacia 2035, los sectores de logística y comercio exterior enfrentan un doble desafío: adaptarse a un entorno cada vez más digital y global, y al mismo tiempo fortalecer sus equipos con profesionales capaces de responder a los cambios con creatividad, agilidad y resiliencia.
Así lo confirma el reciente informe “Argentina 2035: el futuro del trabajo comienza a definirse hoy”, elaborado por una consultora líder en recursos humanos. El documento advierte que la transformación tecnológica ya está modificando las dinámicas laborales en todo el país, y que los sectores logísticos –por su carácter transversal y operativo– están en el centro de esta evolución.
Habilidades blandas: el nuevo diferencial competitivo
De acuerdo con la investigación, más del 58% de las empresas en Argentina considera que el sistema educativo no está generando adecuadamente pensamiento crítico ni capacidad de resolución de problemas, dos competencias esenciales para desempeñarse en áreas complejas como la planificación logística, la gestión aduanera o el comercio exterior.
Además, los sectores consultados destacan la falta de habilidades sociales y emocionales como la comunicación efectiva, la colaboración y la adaptabilidad al cambio. Estas competencias, conocidas como “habilidades blandas”, serán cada vez más importantes para integrar equipos diversos, liderar proyectos interregionales y operar en contextos de alta incertidumbre, como los que caracterizan al comercio global.
La brecha entre talento disponible y talento necesario
El informe también señala un dato preocupante: el 70% de las empresas no encuentra el talento que necesita, mientras que el 70% de los jóvenes no consigue empleo por falta de experiencia previa. En logística y comercio exterior, donde muchos procesos requieren conocimientos técnicos y operativos específicos, esta brecha limita la capacidad de crecimiento de las compañías.
Frente a esto, la formación continua y el aprendizaje activo emergen como condiciones imprescindibles. Según la consultora autora del informe, la capacidad de aprender permanentemente –lo que denominan learnability– será una de las principales ventajas competitivas en los próximos años. En este sentido, tanto empresas como trabajadores del sector logístico deberán comprometerse con programas de capacitación técnica, desarrollo de habilidades humanas y reconversión profesional.
Liderazgos más humanos y estructuras más flexibles
Otra tendencia que impactará fuertemente en la logística y el comercio exterior es la transformación de los modelos organizacionales. Las estructuras jerárquicas tradicionales están siendo reemplazadas por esquemas más horizontales y dinámicos, con líderes que actúan como mentores, promueven la autogestión y ponen el foco en el bienestar de los equipos.
En sectores donde el trabajo por proyecto y la coordinación de múltiples actores es la norma –como sucede en el movimiento de mercancías, el transporte internacional o la operación portuaria–, estos cambios organizacionales implican repensar los roles, los liderazgos y las formas de trabajar.
Las empresas que logren combinar eficiencia operativa con una cultura organizacional flexible y humana tendrán mayor capacidad para atraer talento y adaptarse a los desafíos del comercio global.

El impacto de la tecnología en el empleo logístico
Según el informe, más del 50% de las empresas consultadas espera que la inteligencia artificial, el big data y otras tecnologías emergentes impacten en sus operaciones en los próximos años. Esto será especialmente notorio en logística, donde ya se están digitalizando procesos clave como la trazabilidad de productos, la gestión documental y la planificación de rutas.
Pero el avance tecnológico también requiere capacidades humanas complementarias, como el pensamiento analítico, la curiosidad, la resiliencia y la creatividad. Los profesionales que logren integrar saberes técnicos con estas habilidades serán claves para liderar la transición digital del sector.
Una hoja de ruta para el talento logístico argentino
Para que Argentina consolide su posición como hub logístico en la región, será fundamental invertir en el desarrollo de su capital humano. Esto implica:
- Reformular los programas educativos para incluir habilidades blandas y técnicas.
- Impulsar programas de formación dual y pasantías en logística y comercio exterior.
- Promover el aprendizaje continuo dentro de las organizaciones.
- Fomentar la diversidad y la inclusión como pilares de la competitividad.
Como destaca el informe, el talento será el motor del desarrollo logístico argentino en los próximos años. Y ese talento no solo deberá saber operar sistemas, planificar cargas o interpretar normativas aduaneras: también tendrá que saber liderar, adaptarse, colaborar y aprender de manera constante.
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