Compras internacionales y claves financieras

Para mantenerse competitivos en las compras internacionales, los profesionales deben apuntar a costos eficientes, optimizar plazos y construir relaciones financieras sólidas con sus proveedores

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Lorena Pérez es líder de
Lorena Pérez es líder de compras en la industria química (Foto: Movant Connection)

En un escenario de cambios constantes, la gestión de compras internacionales exige un nivel de flexibilidad y estrategia superior al de años anteriores. La Argentina atraviesa un período de menor inflación, lo que modifica las dinámicas del mercado y genera nuevas presiones sobre los costos. La clave para los profesionales de compras ya no es solo garantizar el abastecimiento, sino hacerlo con el mejor equilibrio posible entre calidad y precio.

Hasta hace poco, las restricciones a las importaciones habían desplazado la prioridad de la optimización de costos hacia la urgencia de asegurar el acceso a la materia prima. Hoy, con una economía más abierta, la competitividad se juega en otros frentes: la eficiencia en costos, la optimización de plazos y la construcción de relaciones financieras sólidas con los proveedores. Sin embargo, el contexto sigue imponiendo desafíos.

Posibilidades de pago

En la actualidad, los pagos al exterior están diferidos, lo que implica que solo se puede cancelar a proveedores 30 días después de nacionalizada la mercadería, salvo en contadas excepciones. Este mecanismo ha afectado la confianza de algunos proveedores internacionales en la capacidad de pago de las empresas argentinas, dificultando el acceso a ciertos insumos. En este marco, la función de compras dejó de ser un área aislada y se ha convertido en un actor clave dentro de la estrategia financiera de las compañías.

La relación entre compras y finanzas es hoy más estrecha que nunca. La planificación de cash flow, el seguimiento riguroso de pagos y la negociación con proveedores se han transformado en piezas de una estrategia conjunta. El objetivo es claro: obtener las mejores condiciones de pago sin comprometer la competitividad.

Ante estas restricciones, los compradores han debido familiarizarse con herramientas financieras que antes no formaban parte de su dinámica habitual. El factoring, las cartas de crédito, las garantías bancarias internacionales y las stand-by letters se han convertido en soluciones clave para cerrar acuerdos que no encajan en los modelos tradicionales de crédito. Estas herramientas permiten mitigar riesgos y generar confianza en los proveedores, pero también añaden nuevas variables a evaluar en cada compra: costos financieros, tiempos administrativos y viabilidad operativa.

Para Lorena es fundamental "mantener
Para Lorena es fundamental "mantener y fomentar negociaciones permanentes con los proveedores" (Foto: Shutterstock)

Estrategia financiera y negociación

El desafío es claro: navegar en un mercado global que exige rapidez, eficiencia y adaptación constante. La gestión de compras ya no puede limitarse a negociar precios o evaluar proveedores; hoy es un ejercicio de estrategia financiera. Quienes logren integrar estas herramientas en su operativa no solo garantizarán el abastecimiento, sino que también posicionarán a sus empresas en un nivel competitivo superior en el comercio internacional.

En este punto considero fundamental mantener y fomentar negociaciones permanentes con los proveedores. La mejor forma de transitar este proceso de cambio es considerando a los principales proveedores de la empresa como socios estratégicos. Esto permite mantener costos y no poner en peligro el abastecimiento de material. Frente al constante cambio de reglas de los últimos tiempos y las restricciones a los pagos al exterior, lo que posibilitó mantener de alguna u otra forma la cadena de suministro fue el trabajo conjunto con los proveedores, que permitió, entre otras cosas, flexibilizar los plazos de pago. Uno de los principales desafíos de los profesionales del supply chain es mantener estas relaciones fuertes para poder dar respuesta de forma rentable y con continuidad a la nueva realidad argentina.

Trabajar desde la franqueza sobre las distintas situaciones que le toca atravesar a una empresa en la Argentina generó, en mi experiencia, lazos sinceros y fuertes que permiten una colaboración mutua entre empresas. Hay que pensar más que nunca en la cadena de suministro como un camino de ida y vuelta donde el feedback constante y sincero permita un intercambio de bienes y servicios sano y eficiente.