
Las fluctuaciones de las importaciones, según datos publicados por el Banco Central de Paraguay (BCP), impulsaron la suba y baja de la balanza comercial paraguaya. Entre noviembre de 2021 y noviembre de 2024, el saldo comercial del país sufrió grandes cambios.
En el informe publicado por el BCP, este período se divide en tres etapas. La primera etapa, que abarca desde noviembre de 2021 hasta fines de 2022, se caracteriza por una disminución bien marcada del saldo comercial. La segunda etapa congrega los datos de lo transcurrido a lo largo del 2023, donde se pudo apreciar una recuperación comercial. Entre fines de 2023 y mediados de 2024, el saldo paraguayo volvió a caer, marcando así la tercera etapa mencionada en el informe.
Particularidades de cada etapa
La primera fase del informe muestra que, en el año transcurrido luego del último bimestre de 2021, la balanza comercial paraguaya sufrió un deterioro progresivo: pasó de un superávit de 1.397 millones de dólares a un déficit de 1.423 millones.
Las importaciones, que en ese período habían aumentado de 12.244 millones de dólares a 14.606 millones, fueron un factor clave en esa disminución. Las exportaciones, en cambio, se mantuvieron relativamente constantes, rondando los 13.800 millones de dólares.
Como resultado de todo eso, a partir de agosto de 2022 el saldo comercial sufrió una caída que se marcó por debajo de los 1.000 millones de dólares. Ese monto definió el nivel más bajo en noviembre de ese año.
La segunda fase, correspondiente al 2023, presenta un período de recuperación. A partir de marzo de ese año, la balanza comercial paraguaya comenzó a mejorar. El déficit de ese momento, que alcanzaba los 655 millones de dólares, se transformó, para febrero de 2024, en un superávit de 1.575 millones.
Este comportamiento tuvo sus bases en el incremento de las exportaciones, que alcanzaron los 17.710 millones de dólares en febrero de 2024 y superaron ampliamente a los montos importados. A diferencia de lo ocurrido en la primera fase, las importaciones aumentaron de manera más moderada y alcanzaron los 15.418 millones de dólares.

A pesar de que en ese momento se mostró una mayor demanda externa de productos paraguayos y cierta estabilización de los costos de importación, todo esto se revirtió en la segunda mitad de 2024. Aquí comienza lo que el BCP llama la tercera etapa.
A partir de mayo de 2024, la balanza comercial paraguaya cayó de un superávit de 731 millones de dólares en el mes de junio a un déficit de 230 millones de dólares en noviembre. Así, comenzó un nuevo deterioro progresivo.
En este período se repitió la tendencia de lo sucedido en la primera fase del informe: las importaciones fueron en aumento. Entre junio y noviembre se registró un incremento de 89 millones de dólares, alcanzando ese último mes un total de 15.934 millones. Las exportaciones, por su parte, descendieron de 17.274 millones de dólares a 16.208 millones.
Conclusiones del análisis
La disminución en las exportaciones podría encontrar respuesta en factores externos. Tanto el hecho de que los principales productos de exportación enfrenten menores precios internacionales como la reducción en la demanda de mercados claves y los problemas logísticos vinculados al transporte por hidrovías, pueden afectar al sector exportador paraguayo.
En este análisis se pone en evidencia el carácter cíclico de la balanza comercial paraguaya. A su vez, refleja el impacto que la dinámica entre importaciones y exportaciones, las condiciones macroeconómicas internas y el desarrollo del comercio internacional tienen en el saldo comercial del país.
Teniendo en cuenta que las exportaciones del 2024 disminuyeron, se puede concluir, entonces, que las expectativas para el siguiente año son menos favorables. Por eso mismo, será clave mantener un seguimiento del desempeño de las ventas al exterior y de la evolución de las políticas comerciales con el objetivo de determinar si la balanza comercial encontrará cierta estabilidad o si continuará por un camino deficitario.
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