Comercio exterior argentino: desafíos logísticos y oportunidades ante un contexto global complejo

Germán Muchico, consultor especializado en comercio internacional, detalla los retos y posibilidades del sector frente a un panorama cambiante del entorno global

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Germán Muchico es consultor especializado
Germán Muchico es consultor especializado en comercio internacional (Foto: Movant Connection)

En diálogo con Movant Connection, Germán comparte cómo los cambios normativos, los altos costos logísticos y el contexto internacional están redefiniendo el comercio exterior argentino. Además, destaca las oportunidades únicas que surgen de la demanda global de alimentos y materias primas, así como la importancia de la profesionalización para enfrentar un mercado cada vez más competitivo.

¿Cómo ha cambiado el panorama del comercio exterior en los últimos años?

El comercio exterior ha experimentado cambios significativos en los últimos años, lo que exige una preparación constante. Antes, las operaciones eran más simples y dinámicas, pero hoy es fundamental estudiar y actualizarse debido a las constantes modificaciones en las normativas. Cada gobierno implementa su propio enfoque, lo que obliga a los profesionales del sector a adaptarse rápidamente y ofrecer soluciones alineadas con las nuevas exigencias. Además, los eventos globales, como guerras o desastres naturales, afectan las cadenas de suministro, complicando aún más la logística internacional.

Esta evolución también ha incrementado las demandas de los clientes, quienes necesitan asesoramiento integral para abordar la complejidad de los procesos. Estar al tanto de las tendencias internacionales y anticiparse a los problemas son habilidades esenciales en este sector, donde un error puede tener un impacto directo en los costos y en la competitividad de las empresas involucradas.

¿Cuáles son los mayores desafíos actuales en la logística argentina para el comercio exterior?

Uno de los mayores desafíos es el alto costo logístico, que limita la competitividad de las empresas nacionales. Esto se suma a la necesidad de fomentar una mayor competencia en el mercado. Las empresas deben enfocarse en brindar un servicio más personalizado. Esto implica no solo resolver problemas técnicos, sino también acompañar a los clientes en aspectos financieros, legales y operativos para cerrar con éxito sus operaciones de importación o exportación.

Otro desafío relevante es la normativa actual sobre pagos internacionales de fletes, que obliga a las empresas a esperar largos períodos para realizar transferencias. Esto genera conflictos con los agentes en el extranjero y complica la operativa diaria. Resolver estas trabas normativas es clave para mejorar la competitividad y permitir que las empresas argentinas se posicionen mejor frente a multinacionales que cuentan con recursos financieros más robustos.

¿Cómo influye la experiencia internacional en la gestión logística y comercial?

Haber trabajado en distintos países permite entender las diferencias en las necesidades y expectativas de los clientes según el contexto. En países como Estados Unidos, las operaciones logísticas están altamente sistematizadas, lo que reduce la interacción personal y otorga protagonismo a la eficiencia de los almacenes. En contraste, en Argentina, la clave está en la relación directa con el cliente y en ofrecer soluciones para superar los obstáculos que surgen en un entorno menos predecible.

Además, la experiencia internacional ayuda a construir redes de contactos que son fundamentales para conectar empresas y facilitar operaciones. Por ejemplo, se puede presentar a un cliente con un proveedor confiable en otro país, reforzando la confianza en los servicios ofrecidos. Este enfoque no solo diversifica las oportunidades de negocio, sino que también resalta el valor agregado de un asesor logístico experimentado, capaz de adaptarse a distintas realidades operativas.

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Las políticas que promueven la normalización de los procesos logísticos han reducido la burocracia, permitiendo que las operaciones fluyan con mayor rapidez y eficiencia (Foto: Shutterstock)

¿Qué oportunidades ves con el nuevo enfoque del comercio exterior argentino?

El nuevo gobierno ha tomado medidas importantes para flexibilizar y agilizar el comercio exterior. Esto ha generado un ambiente más favorable para las importaciones y exportaciones, lo que se traduce en mayores oportunidades de crecimiento para las empresas del sector. Las políticas que promueven la normalización de los procesos logísticos han reducido la burocracia, permitiendo que las operaciones fluyan con mayor rapidez y eficiencia. Esto se ve reflejado en una mayor actividad empresarial y en la generación de empleo dentro del sector logístico.

Sin embargo, queda pendiente resolver temas clave, como la normativa sobre pagos de fletes internacionales, que afecta la operativa diaria y la competitividad de las empresas locales. Resolver estas cuestiones permitiría consolidar el crecimiento proyectado y aprovechar al máximo las oportunidades que se presentan en el contexto global actual, donde Argentina tiene un rol estratégico, especialmente en la exportación de alimentos y materias primas.

¿Qué expectativas tenés para el próximo año en el comercio exterior?

Las expectativas para el próximo año son muy positivas. Con las aperturas y flexibilizaciones que se han implementado, se espera un incremento significativo tanto en importaciones como en exportaciones. Esto implicará un aumento en la actividad del sector logístico, con más oportunidades para las empresas y una mayor demanda de profesionales capacitados. A medida que se normalicen los procesos, los clientes podrán renovar su maquinaria e incrementar su producción, potenciando así la capacidad exportadora del país.

Sin embargo, este crecimiento también conlleva desafíos. Será necesario acompañar y asesorar a los clientes de manera más cercana, ayudándolos a adaptarse a los cambios y a aprovechar las oportunidades que surjan. También habrá que estar preparado para competir en un mercado más dinámico y globalizado, donde el conocimiento y la profesionalización serán claves para destacar.

Un factor clave para este panorama es el contexto internacional. La guerra en Ucrania y la crisis en Israel han incrementado la demanda global de alimentos y materias primas, sectores fuertes en Argentina. Estas situaciones, que no parece que vayan a encontrar resolución en el corto plazo, posicionan al país como un posible proveedor clave. En ese marco, acompañar a los clientes, estudiar constantemente y adaptarse a los cambios serán elementos fundamentales para capitalizar las oportunidades y fortalecer el comercio exterior argentino.