Cómo es la vida fantasma de Japón

Hashima una ciudad sin vida en mitad del Pacífico

Guardar
Google icon
(Shutterstock)
(Shutterstock)

Existen aún lugares inhabitados. En Japón está Hashima. No siempre fue así.

Corría el año 1885 cuando la compañía japonesa Mitsubishi tuvo una idea: ¿sería posible encontrar carbón en el lecho marino? No tardó mucho en conocer la respuesta: tras la perforación de dos túneles verticales de 190 metros, había conseguido hallar una impresionante veta en el subsuelo y la fortuna quiso que lo hiciera junto a una isla deshabitada. Solo cinco años después, en 1890, la empresa compraba la isla: así comenzaba la leyenda de Hashima.

PUBLICIDAD

Pronto se convirtió en uno de los lugares más prósperos de Japón. A pesar de tener solo 480 metros de largo y 150 de ancho, no tardó mucho en convertirse en uno de los lugares más importantes del país nipón.

(Shutterstock)
(Shutterstock)

Hashima fue creciendo exponencialmente con el paso de los años, hasta el punto de llegar a albergar más de 6.000 personas en su territorio, distribuidos en más de 150 edificios.

PUBLICIDAD

Hoy está considerado como uno de los lugares del mundo con mayor densidad poblacional de toda la historia, donde llegaron a vivir 1.390 personas por kilómetro cuadrado de media.

La llegada del petróleo fue el principio de su fin. Convirtiendola en una ciudad casi fantasma. El 15 de enero de 1974 cuando, en vista del declive del carbón, Mitsubishi decidió cerrar la mina submarina de carbón de Hashima. Solo tres meses más tarde, la isla quedaba completamente abandonada, sin ni un solo habitante, muy lejos de las 6.000 personas que en su momento más fértil llegó a tener.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD