Amber Luke quiso cambiar su imagen y lo logró. La australiana de 23 años, lleva ocho haciendose intervenciones de diseño para lograr su ideal de belleza.

Desde los 16 se convirtió en una fanática de los tatuajes. Empezó haciéndose uno o dos al año y ahora ya tiene más 50.

Los diseños que lleva pintados en todo su cuerpo, inclusive su rostro son de técnica clásica en tinta negra.

Fue bautizada como a “la mujer serpiente o dragón” .

No hace mucho ha empezado con las modificaciones corporales. Entre las intervenciones, lleva su lengua partida en dos una técnica conocida como.

También decidió hacerse tatuajes en los ojos, conocido como tatoo ocular una decisión arriesgada. En su caso optó por llevarlos en tono azul.

La idea de esta joven modelo de Queensland, es batir el récord y lograr alcanzar el título de la mujer más tatuada del mundo.

Luego de la transformación, Amber, está irreconocible.