El domingo se corrió por primera vez un Triatlón con sello Ironman en la Ciudad de Buenos Aires. La prueba consistía en completar 1500 metros nadando en las aguas del lago Regatas, 40 km de ciclismo recorriendo principalmente las avenidas Lugones y Figueroa Alcorta, y terminar corriendo 10 km en un circuito muy pintoresco de las zonas aledañas a los bosques y el golf de Palermo. Los recientes Juegos olímpicos de la Juventud habían recibido a este mismo deporte allí unos diez día antes acondicionando las aguas del lago y dejando todo impecable para la gran cita. Esto permitió disponer de un espacio perfecto para que no sólo los profesionales si no también los amateurs disfruten un circuito para nadar, pedalear, y correr, en pleno corazón de la ciudad.

Cuando el reloj del arco marcaba algo más de tres horas y media de comenzada la carrera, la felicidad fue inmensa para Mercedes Urcola, y no sólo por estar en la línea de llegada de una prueba que seguramente le insumió mucho esfuerzo y dedicación preparar y completar, si no porque en esa misma alfombra roja la esperaba su novia quien la sorprendió pidiéndole matrimonio. Las chicas se mostraron felices y enamoradas y varios fotógrafos registraron ese momento. Urcola compartió en su cuenta de Facebook algunas de las imágenes y estas palabras: "Sin ninguna duda, estás fotos son del momento más lindo de mi vida. ¡La mujer que amo pidiéndome matrimonio! No me alcanzaban las palabras para contestarle, y cuando me di cuenta sólo tenía para decir sí y extender la mano. Ella dejó de lado toda su vergüenza y timidez para regalarme este momento único. Gracias amor, gracias futura mujer de Urcola". Carla Balbuena, su futura esposa, no se quedó atrás con las palabras que demuestran alegría y amor: "Aún estoy en una nube… ¡verte lograr un Tria de la marca Iron Man, pedirte matrimonio y que me dijeras sí, fue una explosión de emociones! Ayer me hiciste la mujer mas feliz del mundo, gracias por darme la oportunidad de compartir mi vida con vos. ¡Te amo!".

El triatlón es conocido por ser un deporte extremadamente exigente en su preparación, porque no es sólo un deporte, ¡son tres deportes! El plan de entrenamiento, los equipos e instalaciones que se requieren para practicarlo, las inscripciones y traslados a las competencias, insumen mucho tiempo, energía, y dinero. Por esto, es muy común que las parejas, familiares y amigos de triatletas se cansen del estilo de vida que estos deportistas deben llevar para dedicarse a la disciplina. Dicen que existe una fina línea entre el triatlón y el divorcio, justamente porque entrenando tanto (en algunos casos hasta dos o tres veces por día), madrugando los fines de semana, viajando a carreras por el interior y el exterior, se quita mucho tiempo a la pareja además de llegar al final de cada día muy cansado sin más ganas que de dormir. Muchos se quejan de que sus parejas sólo tienen tiempo libre para entrenar o descansar, y esto significó el fin de varias relaciones. Pero si bien el triatlón tiene mala fama en cuestiones de amor y algunos consideran que el mejor estado civil para practicarlo es en soltería, (o a lo sumo en pareja con otro triatleta), todavía podemos ver casos como estos en donde la admiración, el acompañamiento, y el amor, dan lugar a la comprensión y aceptación del ser amado, por encima de todo. ¡Que vivan el triatlón y el amor!

(Fotos Gentileza IronMan Argentina y Mercedes Urcola)
(Fotos Gentileza IronMan Argentina y Mercedes Urcola)

Por Carolina Rossi, entrenadora nacional de Atletismo ISDE, entrenadora IAAF y corredora / www.carolinarossi.com.ar