La conmovedora historia del millonario inversionista que dormía en baños públicos

Chris Gardner pasó una niñez plagada de privaciones, pero logró hacerse su camino en el mundo de los negocios. Su vida inspiró la pelicula “En Busca de la Felicidad”

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Cuando dormía en baños públicos junto a su hijo, nunca se imaginó que su historia inspiraría una taquillera película de Hollywood. Todo comenzó cuando Gardner tenía 27 años en 1980, época en que su niño y él vivían en las calles de San Francisco. En ese entonces era un empleado de sueldo mínimo, separado de su pareja y con un hijo a quien proteger. Su historia es extraordinaria.

Ambos dormían donde pudiesen: estaciones de tren, parque, refugios, etc. Se alimentaban en comedores comunes y con el dinero que tenían, pagaban la guardería del niño. Contra todo pronóstico, Gardner salió adelante y comenzó a prosperar en el trabajo, gracias a su talento natural de vendedor. Finalmente, obtuvo un empleo de tiempo completo en la empresa donde se encontraba.

Ahora contaba con lo medios para alquilar un lugar en donde vivir, y al poco tiempo, en 1987, abrió su propia compañía de inversiones: Gardner Rich. Actualmente Gardner, de 62 años, tiene una fortuna avaluada en US$60 millones y recorre el mundo haciendo charlas motivacionales.

¿Por qué Hollywood se interesó en su historia? En parte por su tormentosa infancia y un período en la cárcel. De su autobiografía nace el éxito The Pursuit of Happyness (En Busca de la Felicidad), con Will Smith.

"Tuve que pasar dolores de niño para que mis hijos no tuvieran que sufrirlos. El resto de mi destino me llegó porque tomé las decisiones correctas", señaló Gardner.

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Su niñez no fue fácil. No conoció a su padre y fue criado en la pobreza por su madre Bettye Jean y un padrastro alcohólico. Pero eso no fue todo, incluso pasó un tiempo en un hogar de menores, luego de que su madre intentara asesinar a su pareja.

Para Gardner, su madre siempre ha sido una inspiración: "Tengo una de esas madres a la antigua que me decía todos los días 'Hijo, puedes ser o hacer cualquier cosa que quieras'. Y le creí y quedé convencido
Mi madre declaró: 'Hijo, un día tú serás el que haga un millón de dólares'. Hasta que ella dijo esas palabras, la idea nunca había cruzado mi mente".

En 2012, su esposa murió de cáncer a los 55 años de edad. El golpe lo empujó a reevaluar su vida y decidió dar un giro.

"En unas de las últimas conversaciones que tuvimos ella me dijo: 'Ahora que podemos ver lo verdaderamente corta que puede ser la vida, ¿qué piensas hacer el resto de tu vida?'. Cuando tienes una conversación así, eso cambia todo. Yo he dicho que cuando no estás haciendo algo que te apasiona, estás comprometiendo tu ser todos los días".

Entonces se reinventó como orador motivacional y autor. Actualmente viaja 200 días al año dando charlas, pero asegura que él es prueba viviente contra la teoría de que somos producto de nuestro entorno. "Escogí la luz, de parte de mi madre y de otros con los que no comparto una sola gota de sangre, y la acogí con brazos abiertos".