El pueblo escondido de Morelos que se volvió el nuevo favorito de los viajeros

Con 15 años como pueblo mágico, este municipio de Morelos atrae a quienes buscan menos aglomeraciones, aire fresco y climas agradables

Patio con muros de piedra y estuco, maceteros de barro rojo con cactus y plantas con flores rojas bajo un cielo con nubes.
Patio del Aljibe, en el Museo la Cerería. (Foto: Turismo Tlayacapan)
Guardar

Tlayacapan se consolida como el pueblo mágico de Morelos que gana terreno frente a Tepoztlán entre los viajeros que buscan menos multitudes.

Ubicado a una hora y media de la Ciudad de México y a una hora de Cuernavaca, celebró este 2026 sus 15 años con el nombramiento, otorgado por la Secretaría de Turismo en agosto de 2011.

PUBLICIDAD

El destino conserva una traza urbana de origen prehispánico, poco común entre los pueblos de la región, con herencia de los pueblos olmeca y xochimilca fusionada con el legado colonial español.

El pueblo está rodeado de cerros que forman parte del paisaje natural de la región. (YouTube/Visit Morelos)

Su nombre proviene del náhuatl y significa “la punta de la tierra”, en referencia a su ubicación entre los cerros que rodean al municipio.

El clima templado permite visitar Tlayacapan durante todo el año

El pueblo mantiene temperaturas agradables en cualquier temporada del año, gracias a su ubicación entre cerros.

Esta condición facilita planear la visita familiar sin depender de una época específica del calendario.

Tlayacapan cumplió 15 años con el nombramiento de pueblo mágico en agosto de 2026. (Foto: Visit México)
Tlayacapan cumplió 15 años con el nombramiento de pueblo mágico en agosto de 2026. (Foto: Visit México)

La última semana de octubre coincide con la Feria Nacional del Barro, ideal para quienes buscan combinar clima favorable con la compra directa de artesanías a los alfareros locales.

PUBLICIDAD

Un convento del siglo XVI convierte a Tlayacapan en Patrimonio de la Humanidad

El principal atractivo de Tlayacapan es el Ex Convento de San Juan Bautista, terminado en 1572 por frailes agustinos.

El recinto integra la Ruta de los Conventos de las laderas del Popocatépetl, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994.

En su interior se conserva uno de los conjuntos de murales más completos del centro del país, junto con una capilla abierta y un claustro decorado con frescos originales.

Los frescos originales del claustro agustino se conservan en el interior del recinto.
(Foto: Visit México)
Los frescos originales del claustro agustino se conservan en el interior del recinto. (Foto: Visit México)

El espacio funciona hoy como museo, con un acervo que incluye piezas religiosas del siglo XVI y XVII, así como momias descubiertas en 1982 bajo el subsuelo del convento.

El sismo de 2017 dañó varias construcciones históricas del pueblo, entre ellas partes del ex convento, por lo que algunos sectores permanecieron en reparación durante los años posteriores.

Tlayacapan es considerado la cuna del chinelo

El pueblo es reconocido como el lugar de origen del chinelo, personaje central del carnaval morelense cuyo nombre deriva del náhuatl zineloquie, que significa “disfrazado”.

El baile nació durante la época colonial, cuando peones de las haciendas se disfrazaban para burlarse de los capataces españoles.

Los danzantes de chinelo saltan al ritmo de bandas de viento durante el carnaval. (Visit México)
Los danzantes de chinelo saltan al ritmo de bandas de viento durante el carnaval. (Visit México)

La Banda de Tlayacapan, fundada en 1870 y dirigida actualmente por el maestro Cornelio Santamaría, acompaña las danzas con más de 150 años de tradición ininterrumpida.

El pueblo tiene siete bandas de viento tradicionales y se divide en tres comparsas que llenan las calles durante el carnaval, celebrado tres días antes del Miércoles de Ceniza.

La Banda de Tlayacapan acompaña las comparsas desde 1870. (Foto: Turismo Tlayacapan)
La Banda de Tlayacapan acompaña las comparsas desde 1870. (Foto: Turismo Tlayacapan)

Familias enteras siguen moldeando barro a mano en los talleres del pueblo

La calle Emilio Carranza concentra los talleres familiares donde los artesanos elaboran piezas de barro con técnicas transmitidas entre generaciones.

Cada última semana de octubre, el pueblo celebra la Feria Nacional del Barro, iniciada por el propio Santamaría.

Las piezas de barro se venden directamente en los talleres familiares del pueblo.
(Foto: Visit México)
Las piezas de barro se venden directamente en los talleres familiares del pueblo. (Foto: Visit México)

El Centro Cultural La Cerería, edificio del siglo XVI que funcionó como cuartel de Emiliano Zapata, exhibe exposiciones sobre la tradición alfarera y la elaboración de cera escamada.

El inmueble, construido originalmente como fábrica de velas, ocupa una manzana completa del centro del pueblo.

El tamal de ceniza es el platillo que todo visitante debe probar

La gastronomía local permanece ligada a las mayordomías y las cocinas familiares, con recetas que no nacieron en restaurantes sino en celebraciones religiosas.

El tamal de ceniza es el platillo más representativo: su masa de maíz y frijoles adquiere un tono grisáceo por la ceniza de madera usada en la cocción, y se acompaña con mole verde o rojo.

antojito matutino, frijoles refritos, piloncillo, café artesanal, canela aromática, cocina rural, alimento cotidiano, preparación hogareña, tradición culinaria, desayuno popular, comida caliente, herencia gastronómica, sabor casero, cocina mexicana antigua, bebida especiada - (Imagen Ilustrativa Infobae)
El tamal de ceniza toma su color grisáceo de la cocción con ceniza de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El pipián colorado de pepita y el mole de guajolote completan la oferta de guisos tradicionales, servidos junto con tortillas hechas a mano.

El mixiote de carnero, cocido al vapor con chile, y las quesadillas de chales, rellenas de chicharrón, figuran entre los platillos más buscados por los visitantes.

Como digestivos, el pueblo ofrece aguardiente de Zacualpan, pulque de Huitzilac, mezcal de Palpan y rompope de Tehuixtla.

Las familias del barrio de Santa Ana elaboran cazuelas y ollas de barro libres de plomo, utensilios que forman parte de la preparación de los guisos locales.

La Feria Nacional del Barro se celebra cada última semana de octubre. (Foto: Secretaría de Turismo de Morelos)
La Feria Nacional del Barro se celebra cada última semana de octubre. (Foto: Secretaría de Turismo de Morelos)

Senderos y cerros rodean al pueblo para quienes buscan aire libre

Para quienes buscan actividades al aire libre, el municipio cuenta con cerros, senderos y formaciones naturales dentro del Corredor Biológico Chichinautzin.

El sitio arqueológico conocido como El Tlatoani complementa la oferta con vestigios prehispánicos accesibles para los visitantes.

Es el símbolo de Tlayacapan, siendo el cerro más pequeño y uno de los mas visitados. (Foto: Tlayacapan Morelos)
Es el símbolo de Tlayacapan, siendo el cerro más pequeño y uno de los mas visitados. (Foto: Tlayacapan Morelos)

Las 18 capillas de barrio, distribuidas por el pueblo, se ubican en puntos donde antes se realizaban rituales prehispánicos como parte del proceso de evangelización durante la Colonia.

El destino ofrece también experiencias de bienestar como temazcales y spas, además de parques acuáticos para las familias.

Desde la Ciudad de México, Tlayacapan está a hora y media en auto

El trayecto desde la capital se cubre por la autopista México-Cuautla con desvío hacia Oaxtepec, en un recorrido de 116 kilómetros que toma entre una hora y cuarto y hora y media.

Desde Cuernavaca, la distancia se reduce a 60 kilómetros por la carretera Cuautla-Tepoztlán, con un tiempo aproximado de 50 minutos.

En las calles del municipio se pueden ver diversas casas y construcciones de la época colonial.  (Foto: Tlayacapan Morelos)
En las calles del municipio se pueden ver diversas casas y construcciones de la época colonial. (Foto: Tlayacapan Morelos)

Quienes viajan en transporte público pueden tomar autobuses desde la Terminal de Taxqueña, con un costo de entre 130 y 220 pesos por tramo.

Tlayacapan cuenta con menos conexiones directas que Tepoztlán, por lo que en varias rutas es necesario hacer transbordo en Oaxtepec mediante combi o taxi.

Recorrer Tlayacapan es una opción económica frente a otros destinos

El recorrido por el pueblo no tiene costo, y el acceso al Ex Convento de San Juan Bautista tiene una cuota de 15 pesos.

El Museo del Chinelo solicita una cuota mínima, mientras las artesanías de barro en la calle Emilio Carranza parten desde aproximadamente 50 pesos.

Existen varias opciones para comer a un precio accesible durante el viaje. (Foto: Tlayacapan Morelos)
Existen varias opciones para comer a un precio accesible durante el viaje. (Foto: Tlayacapan Morelos)

La comida en el mercado o en fondas locales cuesta entre 60 y 200 pesos, y una comida en restaurante ronda los 150 a 300 pesos por persona.

El hospedaje en la zona, incluidas opciones en Oaxtepec y Cuautla, está disponible desde aproximadamente 500 pesos por noche.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD