De la milpa al plato: por qué los mexicanos dejaron de comer suficiente fibra y cómo puedes revertirlo

La Secretaría de Salud promueve el platillo tradicional con maíz, legumbres, calabaza y chile para prevenir padecimientos crónicos, mejorar la digestión y optimizar la respuesta a la insulina en la población

Maíz, frijoles negros, calabacitas, chiles, tortillas y aguacates sobre una mesa de madera, con una mujer cocinando al fondo.
La milpa es un sistema de cultivo originario de Mesoamérica que siembra varias especies en una misma parcela. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Solo 2 de cada 10 adultos en México comen frijol, lenteja o garbanzo de forma habitual, según la ENSANUT Continua 2023, la encuesta de nutrición más reciente del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

Esa cifra explica buena parte de por qué los mexicanos no están comiendo suficiente fibra: el frijol y sus primos las leguminosas son de las fuentes más importantes de fibra en la dieta tradicional, la que viene de la milpa.

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La misma encuesta encontró que menos de la mitad de los adultos come fruta o verdura todos los días.

Puestos al aire libre con canastas de nopales, maíz, frijol y semillas rodeados de productores con sombreros y compradores en un parque.
El maíz, el frijol, la calabaza y el chile crecen juntos en la milpa desde hace miles de años en México. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Solo el 38% come fruta y el 47% come verdura. Uno de cada tres hombres ni siquiera come fruta con regularidad.

Qué previene comer suficiente fibra, según datos oficiales

Comer la cantidad recomendada de frutas y verduras —500 gramos al día— puede reducir hasta 16% el riesgo de enfermedad coronaria y 28% el riesgo de un accidente cerebrovascular, de acuerdo con un documento técnico del INSP.

La misma fuente señala que ese nivel de consumo reduce 22% el riesgo de enfermedad cardiovascular en general, 13% el riesgo de cáncer y 27% la mortalidad por cualquier causa.

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Mujer de cabello castaño con canas inclinando el torso de lado en una sala con un sofá, plantas y una estantería con libros.
La fibra regula el apetito porque requiere más masticación, lo que ayuda a modular el metabolismo de grasas y carbohidratos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los cereales de grano entero —como la tortilla de maíz nixtamalizado— también tienen un efecto medible: comer 90 gramos al día de este tipo de cereales reduce el riesgo de varias enfermedades crónicas, según el mismo informe del INSP.

La fibra funciona además como estimulante de la saciedad. Al requerir más masticación, su consumo ayuda a regular el apetito y a modular el metabolismo de grasas y carbohidratos, de acuerdo con la misma institución.

Los alimentos de la milpa son desplazados por los ultraprocesados

La milpa es el sistema de cultivo tradicional mexicano que combina maíz, frijol, calabaza y chile en una misma parcela.

Estos cuatro alimentos, comidos juntos, aportan fibra soluble e insoluble, además de almidones resistentes que ayudan a regular el azúcar en la sangre, según las Guías Alimentarias Saludables y Sostenibles para la Población Mexicana 2025-2030.

Mesa de mercado con canastas de nopales, mazorcas de maíz de colores, pequeños sacos de granos, verduras y frascos con conservas.
Menos de la mitad de los adultos en México come fruta o verdura todos los días, de acuerdo con datos del INSP. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El reemplazo de este patrón por alimentos ultraprocesados —con menos fibra y más azúcar, grasa o sodio— es, según las mismas guías, uno de los factores detrás de la caída en el consumo de fibra a nivel nacional.

El descenso de consumo de fibra en México a través de los años

En 2018, más de la mitad de los adultos mexicanos comía frijol o algún tipo de leguminosa al menos tres días a la semana.

Para 2023, esa proporción cayó a solo 2 de cada 10 personas, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Salud Pública de México.

Primer plano de cereales de colores, chupete, gominolas, caramelos, embutidos en rodajas y snacks de queso en un paquete abierto, todo sobre una mesa de madera.
La dieta tradicional mexicana, basada en la milpa, pierde terreno frente a alimentos con menor contenido de fibra. (Imagen Ilustrativa Infobae)

No es solo que comamos menos frijol: también comen menos cantidad cada vez que lo hacen. En diez años, la ración diaria promedio de leguminosas bajó de 10 a 7.7 gramos por persona, según el mismo estudio.

La fruta y la verdura no mejoraron mucho en ese tiempo. Menos del 40% de los adultos cumple con la cantidad recomendada de estos alimentos, y en el caso del frijol y las leguminosas, el cumplimiento es casi nulo: menos de 1.5% de la población come la cantidad que debería.

Cómo revertirlo: lo que puedes cambiar hoy en tu plato

Media taza de frijol cocido aporta alrededor de 7 gramos de fibra, casi un tercio de lo que un adulto necesita en un día completo, según una guía de la Secretaría de Salud.

Sustituir el pan blanco por tortilla de maíz nixtamalizado en al menos una comida del día suma fibra sin gastar más dinero, de acuerdo con la misma fuente oficial.

Mesa de madera con mazorcas de maíz, frijoles negros, calabacitas, chiles, un montón de tortillas y recipientes de barro.
La milpa se cultiva de forma tradicional en gran parte del territorio mexicano, principalmente en zonas rurales e indígenas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Comer las verduras crudas y con cáscara —como zanahoria, pepino o nopal— conserva más fibra que cocerlas y pelarlas.

Lo mismo aplica para la fruta: comer la pieza completa, en lugar de tomar solo el jugo colado, evita perder la fibra que se queda en la cáscara y la pulpa.

Comer mucha fibra de golpe puede causar molestias en el estómago, por lo que la recomendación oficial es aumentar el consumo de forma gradual y tomar 2 litros de agua simple al día.

Variedad de frutas, verduras, semillas, frutos secos, legumbres y pan junto a un pequeño pizarrón de madera con la palabra FIBRA escrita.
Los almidones resistentes de la milpa ayudan a regular el azúcar en la sangre, según las Guías Alimentarias 2025-2030. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para quienes viven con diabetes, el IMSS recomienda cantidades más altas de fibra: entre 25 y 38 gramos diarios, dependiendo del sexo, provenientes sobre todo de frijol, lenteja, avena y salvado.

Cuánta fibra aportan los alimentos de la milpa

Una taza de lentejas cocidas aporta alrededor de 15 gramos de fibra, más del doble que la misma porción de frijol, de acuerdo con el listado de fuentes de fibra de la NOM-043-SSA2-2012.

El garbanzo y las habas están en un rango similar, entre 10 y 14 gramos por taza.

Vista superior de un tarro de cristal abierto con cierre metálico, lleno de lentejas secas y hojas de laurel. Algunas lentejas esparcidas en superficie blanca.
Además de fibra, la lenteja aporta proteína vegetal, hierro y ácido fólico, según la Norma Oficial Mexicana de orientación alimentaria. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La tortilla de maíz nixtamalizado, a diferencia de productos de harina refinada, conserva la fibra del grano original porque no pasa por procesos industriales que la eliminan, de acuerdo con la misma norma oficial.

Entre las frutas, la guayaba, la manzana y la pera con cáscara están entre las que más fibra aportan por pieza, según el apéndice de la norma.

Entre las verduras, el brócoli, la zanahoria, el nopal y las espinacas figuran en ese mismo listado como fuentes destacadas.

Un frutero de cerámica contiene varias guayabas amarillas y verdes, dos de ellas cortadas con pulpa rosada. Un cuchillo y una taza están en la mesa de madera.
Comer guayaba con cáscara conserva más fibra que consumirla pelada o en jugo colado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las nueces, almendras y cacahuates, junto con frutas deshidratadas como ciruela pasa y pasas, también están clasificadas como fuente de fibra dietética, útiles como colación entre comidas.

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