Cómo limpiar los pisos de madera para eliminar la suciedad sin dañar el barniz y que vuelva su brillo natural

Unas gotas de aceite de linaza permiten identificar el acabado del suelo y elegir el método correcto de limpieza, algo clave para no usar ceras, agua o solventes que dejen marcas

Tablas de madera barnizada de color miel con acabado brillante y reflejos de luz solar junto a paredes blancas.
Un piso de madera bien barnizado refleja la luz natural cuando recibe el cuidado adecuado. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Antes de limpiar un piso de madera hay que identificar qué tipo de piso es y qué clase de barniz o acabado tiene, porque no todos se comportan igual frente al agua y los productos de limpieza.

Algunos toleran un trapo apenas húmedo sin ningún problema, mientras que otros, como los pisos con acabado de aceite o cera, pueden mancharse o dañarse con el agua.

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Una vez identificado el tipo de acabado, el siguiente paso es quitar el polvo y los residuos antes de aplicar cualquier producto o trapo húmedo. Este orden es clave para que no se raye el barniz.

Primer plano de un piso de madera oscura con vetas visibles que se extiende hacia una cocina moderna con gabinetes beige, encimeras claras y un horno de acero inoxidable.
Identificar el tipo de acabado es el primer paso antes de limpiar cualquier piso de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Así lo explica Cornell Cooperative Extension, el área de extensión de la Universidad Cornell en Nueva York, que recomienda barrer con cerdas suaves o pasar la aspiradora sin el cepillo giratorio, porque ese cepillo arrastra la tierra en lugar de levantarla y termina marcando pequeñas rayas en la superficie.

Después de retirar el polvo, recién ahí se puede pasar a la limpieza con humedad controlada, siempre según lo que tolere el tipo de acabado identificado al inicio.

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Plano detalle de una escoba gris y blanca barriendo un piso de madera laminada con polvo y residuos. Al fondo, se observan objetos y ropa desordenados.
Retirar el polvo con cepillos de cerdas suaves o aspiradora es el segundo paso para limpiar correctamente los pisos de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dejar agua sobre la madera, sin importar el tipo de piso, es lo peor que se puede hacer: según Cornell, el agua que se queda parada opaca el barniz, daña la madera por dentro y deja manchas difíciles de quitar.

Cómo limpiar el piso según el tipo de madera

La Universidad de Florida explica que el tipo de acabado cambia por completo la forma de limpiar. Si la madera tiene un acabado natural, sin ninguna capa protectora, no se debe usar agua para nada: lo indicado es una cera líquida especial para madera o un limpiador a base de solvente, aplicado con un trapo casi seco.

Una persona adulta de pie usa una mopa plana rectangular para limpiar un zócalo blanco en una sala de estar con piso de madera clara junto a una ventana.
Los pisos laminados toleran un trapeado húmedo, pero nunca deben encerarse. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En cambio, los pisos laminados sí toleran un trapeado húmedo, siempre sin encharcar, pero nunca se les debe poner cera, porque la cera se queda pegada en la superficie y con el tiempo forma una capa opaca.

Cómo saber qué tipo de acabado tiene mi piso de madera con un truco casero

Para saber qué tipo de acabado tiene un piso, la Extensión de la Universidad de Kentucky propone una prueba fácil que cualquier persona puede hacer en casa: poner unas gotas de aceite de linaza sobre la madera.

Si el aceite se absorbe rápido, el acabado es de aceite. Si el aceite forma gotitas sobre la superficie sin meterse, es un acabado más duro, como el barniz o el poliuretano. Esta prueba evita usar el producto equivocado, que muchas veces es lo que termina opacando o manchando el piso.

Infografía con ilustraciones de una mano aplicando gotas con un gotero sobre una tabla de madera, un paño limpiando y un reloj de arena.
Los pisos con acabado de aceite requieren un cuidado distinto al de los pisos barnizados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Antes de usar cualquier producto nuevo, sea casero o comprado, conviene aplicar una pequeña cantidad en una parte no muy visible y esperar a que seque para ver si cambia el color o deja marcas.

Este paso simple evita arruinar todo el piso por probar algo que no era compatible con ese barniz.

Un hombre arrodillado ajusta una tabla de piso de madera junto a herramientas como un mazo, un cúter y una cinta métrica.
El agua estancada es una de las principales causas de daño en pisos barnizados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo recuperar el brillo cuando el piso ya se ve opaco

El Forest Products Laboratory, un laboratorio de investigación forestal del gobierno de Estados Unidos, junto con la Universidad de Purdue, explica que antes de darle brillo nuevo al piso hay que dejarlo bien limpio: sin polvo, sin cera vieja y sin ningún tipo de suciedad.

Si no se hace así, el nuevo producto no se pega bien a la madera y el resultado se ve parchado o con manchas.

Un hombre utiliza una aspiradora sin cable de color gris y morado con un cepillo suave para limpiar el zócalo blanco de una pared en una habitación con piso de madera.
Cornell Cooperative Extension recomienda aspirar sin el cepillo giratorio en pisos de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando el piso ya perdió su brillo por el uso diario, lo que recomiendan es aplicar una cera líquida o en pasta hecha específicamente para pisos de madera dura, y luego pulirlo con una máquina abrillantadora cuando el barniz ya esté completamente seco.

Es importante usar solo productos pensados para este tipo de piso y con base de solvente, no de agua, porque una cera con agua puede dejar el piso resbaloso o con un brillo desigual.

Una mujer con camisa vaquera azul y jeans barre el suelo de madera de una sala de estar con un cepillo rojo. Hay un sofá y una mesa de centro detrás.
Probar cualquier limpiador en una esquina escondida evita daños en todo el piso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mismo laboratorio advierte que no conviene poner cera en las mismas zonas todo el tiempo, sobre todo debajo de muebles que casi no se mueven, porque ahí se va acumulando una capa gruesa que después es muy difícil de quitar.

La recomendación es alternar las zonas donde se aplica cera en cada sesión de mantenimiento, para que el grosor de la capa sea parejo en todo el piso.

Trucos simples para que el piso dure más

Poner tapetes en las entradas de la casa ayuda a que la tierra y la arena de la calle no lleguen al piso, según Cornell Cooperative Extension.

También recomiendan poner fieltros o protectores de plástico bajo las patas de los muebles para que no rayen el barniz cada vez que alguien se sienta o se levanta, y revisar esos fieltros de vez en cuando porque con el uso se desgastan y dejan de proteger.

Tapete de baño blanco en primer plano con una planta en maceta, toallas y frascos sobre un estante de madera al fondo.
Los tapetes en las entradas reducen la cantidad de tierra que llega al piso de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otro consejo de la misma fuente es no arrastrar los muebles pesados sobre el piso al momento de moverlos, sino levantarlos por completo.

Arrastrar una silla o una mesa, aunque sea una sola vez, puede dejar una marca visible en el barniz que después es difícil de disimular.

Recomendaciones para cuidar el barniz de los pisos de madera

Usar un humidificador en invierno también forma parte del cuidado, porque el aire muy seco hace que la madera se encoja y se agrieten pequeñas líneas entre las tablas, donde después se junta la suciedad y es más difícil de limpiar.

Lo mismo pasa al revés: si el ambiente tiene demasiada humedad, la madera se hincha y el piso puede empezar a levantarse en algunas zonas.

Tablas de piso de madera con acabado brillante que reflejan la luz del sol proveniente de una gran ventana al fondo.
Levantar los muebles en lugar de arrastrarlos protege la superficie barnizada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Evitar caminar sobre el piso con tacones o zapatos de tacos deportivos también ayuda a conservar el barniz por más tiempo, ya que el peso concentrado en un punto tan pequeño puede marcar la superficie incluso en pisos bien cuidados.

Usar aceites o productos que prometenalimentar” la madera no sirve de mucho si el ambiente de la casa no tiene una humedad estable, porque ningún producto puede reemplazar ese equilibrio, según el Instituto Canadiense de Conservación y la Universidad de Georgia.

Escalera de peldaños de madera oscura con barandilla de barrotes blancos y pasamanos de madera junto a paredes claras y una ventana.
La luz solar prolongada puede oscurecer maderas claras y decolorar las oscuras. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Instituto Canadiense de Conservación explica que la mayoría de los daños en la madera vienen de un mal manejo o de cambios bruscos en el ambiente: la luz del sol, por ejemplo, puede oscurecer maderas claras, decolorar las oscuras y opacar el barniz si el piso queda expuesto mucho tiempo sin cortinas ni persianas que lo protejan.

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