A qué hora comer para que el cuerpo procese mejor las grasas, según los expertos

El reloj del cuerpo influye en que las grasas se quemen o se acumulen, y la hora de cada comida tiene más influencia de lo que se cree, según universidades y centros médicos internacionales

Una mujer sostiene un tenedor y un plato con un trozo de pastel de chocolate delante de un refrigerador abierto con comida y bebidas.
El horario de las comidas influye directamente en cómo el cuerpo procesa las grasas, según expertos de Harvard, la Clínica Cleveland, la Clínica Mayo y la UNAM. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Cenar antes de las 6 de la tarde y concentrar toda la ingesta en una ventana de ocho horas durante el día es la recomendación más efectiva para que el cuerpo procese y queme grasas de forma eficiente, según la investigadora Courtney Peterson, profesora asociada de nutrición de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard.

Desayunar temprano y cenar tres horas antes de dormir

La nutrióloga Julia Zumpano, de la Clínica Cleveland, recomienda desayunar dentro de la primera o segunda hora tras despertar y cenar al menos tres horas antes de irse a dormir, para no acostarse “con el azúcar en sangre disparado”.

Zumpano aclara que lo que se come sigue siendo importante: verduras, granos enteros, frutas, leguminosas y grasas saludables deben estar presentes en cada comida.

Un reloj despertador clásico dorado y un plato blanco vacío reposan sobre una mesa de madera clara, con iluminación suave.
Mantener horarios regulares de comida tiene un efecto de sincronización sobre el reloj biológico interno, según la UNAM. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un horario de 7 de la mañana a 3 de la tarde, según datos citados por la misma institución, produjo una pérdida de más de dos kilogramos en 14 semanas sin reducir calorías.

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Otra opción más flexible es una ventana de 10 a 12 horas —por ejemplo, de 7 de la mañana a 7 de la noche— que se adapta mejor a quienes desayunan, comen y cenan en horarios convencionales.

Después de las 19:00 horas el cuerpo ya no procesa las grasas igual, advierte la UNAM

La última comida del día debe ser antes de las 19:00 horas y la más ligera de la jornada, según la recomendación de la Facultad de Medicina, recogida por un artículo publicado en la Revista Digital Universitaria de la UNAM.

El texto, realizado por investigadores de la Universidad de Guadalajara y del Colegio Jalisciense de Salud Pública explica que los ritmos circadianos —el reloj biológico interno— regulan directamente la digestión, la absorción de nutrientes y el metabolismo de grasas.

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Una mujer de perfil sostiene la puerta abierta de un refrigerador lleno de frutas, verduras, bebidas en botellas y repostería.
Los beneficios metabólicos de ordenar los horarios de comida no requieren cambiar lo que se come, según investigadores de Harvard. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Comer durante la fase de oscuridad se asocia con mayor índice de masa corporal y mayor riesgo de desarrollar sobrepeso.

Estos ritmos operan en ciclos de aproximadamente 24 horas y se sincronizan con la luz y la oscuridad del día. Por eso, comer cuando el cuerpo ya entró en su fase de descanso interrumpe procesos que el organismo tiene programados para esa hora, entre ellos el manejo de grasas.

El artículo también señala que mantener horarios regulares de comida tiene un efecto de sincronización sobre esos relojes internos, lo que mejora la secreción de hormonas, el control de glucosa y el equilibrio energético general.

Un plato blanco con un reloj metálico en el centro, flanqueado por un tenedor y un cuchillo sobre un fondo dividido en dos colores.
El reloj biológico regula directamente la digestión, la absorción de nutrientes y el metabolismo de grasas, explica la Revista Digital Universitaria de la UNAM. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Concentrar las calorías del día en la noche anula los beneficios metabólicos

La endocrinóloga María Collazo-Clavell, de la Clínica Mayo, indica que los beneficios metabólicos no se obtienen si la mayoría de las calorías se consumen justo antes de dormir. Su recomendación es terminar de cenar al menos tres horas antes de acostarse.

Collazo-Clavell señala que comer cerca de la hora de dormir impide que el organismo procese correctamente los alimentos, en especial las grasas y los azúcares. Para quien se duerme a las 11 de la noche, eso significa que la cena no debería ser después de las 8.

Una persona sentada a una mesa, comiendo de un plato. Mesa con lámpara, botella de agua, vaso, pimentero, cesta con pan y tulipanes en florero.
Cenar antes de las 6 de la tarde es "probablemente lo mejor" para procesar las grasas de forma eficiente, según Courtney Peterson, de Harvard. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué hacer si no puedes cenar antes de las 6 de la tarde, según Harvard

Courtney Peterson, profesora de la Universidad de Harvard, reconoce que no todos pueden cenar antes de las 6 de la tarde. Para esos casos propone una escala de alternativas.

La primera: seguir el principio de “desayunar como rey, comer como príncipe y cenar como mendigo”, es decir, concentrar las comidas más abundantes en la primera mitad del día.

Acuarela de persona recostada de perfil con reloj integrado en el torso. Un círculo de colores, símbolos de sol/luna y flechas representa el ciclo día-noche.
Concentrar las comidas más abundantes en la primera mitad del día es la primera alternativa que propone Harvard para mejorar el metabolismo de grasas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La segunda: practicar ayuno intermitente saltando el desayuno. La tercera, la más básica: simplemente no cenar muy tarde, ya que ese es el horario en que el control del azúcar en sangre es peor.

Peterson aclara que no se requiere seguir el plan todos los días. “Si puedes comer en un periodo más corto o más temprano en el día, obtendrás más beneficios”, señala.

Ilustración plana de una persona en el centro de un círculo de flechas que representa la secuencia alimentaria: verduras, frutas, pescado, huevos, aguacate, frutos secos y cereales.
No cenar muy tarde es la recomendación mínima de Harvard: ese es el horario en que el control del azúcar en sangre es peor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Basta con aplicarlo cinco días a la semana para ver resultados, de acuerdo con la especialista. Quienes tengan diabetes, enfermedad renal, antecedentes de trastornos alimentarios deben consultar a su médico antes de modificar sus horarios de comida.

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