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La psicología lo confirma: las personas que revisan el celular antes de dormir tienen peor memoria y menor concentración al día siguiente

Cada noche que se revisa el celular antes de dormir, el cerebro paga el precio al día siguiente con menos memoria y menos concentración, según investigadores de la UNAM

Mujer en la cama mirando un teléfono celular que ilumina su rostro, con luz apagada, ojeras y cabello desordenado; se ven sábanas y almohadas.
Dormir de forma insuficiente favorece cambios hormonales que incrementan el apetito y el consumo de alimentos calóricos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Usar el celular antes de dormir altera el reloj biológico y reduce la capacidad de memoria y concentración al día siguiente, según investigadores de la UNAM.

El mecanismo es neurológico: la luz que emiten las pantallas interfiere con la producción de melatonina, la hormona que regula el inicio del sueño, y fragmenta el descanso de forma acumulativa.

El Dr. Fructuoso Ayala Guerrero, la estudiante Saori Rodríguez Espejo y el maestro Marcos Verdejo Manzano expusieron estos hallazgos durante la conferencia “Trastornos del sueño y mentales inducidos por el uso de las tecnologías de la información y la comunicación”, transmitida por la Facultad de Psicología de la universidad, y recuperada por el portal UNAM Global.

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Ilustración de un adolescente en pijama oscuro acostado en la cama de noche. Sostiene un smartphone con luz azul que ilumina su rostro cansado. Un reloj marca 02:30. Ventana con luna y estrellas.
El sistema inmunológico produce menos defensas contra infecciones cuando el descanso nocturno es insuficiente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La luz del celular le hace creer al cerebro que aún es de día

Cuando una persona usa el celular de noche, el cerebro interpreta que todavía es de día. Los dispositivos emiten luz azul, una longitud de onda que activa células especializadas en la retina.

Esas células envían señales al núcleo supraquiasmático, la región cerebral que regula el reloj biológico.

Al recibir esa señal, el organismo inhibe la producción de melatonina. Sin ella, el cuerpo no recibe la instrucción fisiológica de prepararse para el descanso. El resultado es dificultad para conciliar el sueño, despertares frecuentes y reducción del tiempo total de descanso.

Investigadores de la UNAM analizan los efectos de las pantallas sobre el sueño y la salud mental. (X/@UNAM_MX)
Investigadores de la UNAM analizan los efectos de las pantallas sobre el sueño y la salud mental. (X/@UNAM_MX)

Cuando este patrón se repite durante semanas o meses, las alteraciones se vuelven crónicas. Aparecen síntomas de insomnio: fatiga persistente, irritabilidad y somnolencia durante el día, explicó Ayala Guerrero en la conferencia.

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Dormir mal deteriora la memoria, la atención y el rendimiento, advierten especialistas

El sueño no es solo descanso. Durante el descanso nocturno el cerebro consolida recuerdos, procesa información aprendida durante el día y regula las emociones. Cuando ese proceso se interrumpe, las consecuencias aparecen al despertar.

Mujer con camiseta clara y cabello castaño, apoyada en su mano, mira con preocupación la pantalla de su laptop que muestra 'Please wait...' en un escritorio de madera.
El uso nocturno del celular afecta el descanso y el rendimiento del día siguiente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Rodríguez Espejo detalló que las personas con privación de sueño presentan menor velocidad para procesar información, dificultades para resolver problemas y reducción de la atención sostenida.

En estudiantes, esto se traduce en menor rendimiento académico y menor capacidad para retener contenidos nuevos.

Hombre de unos 45 años sentado en un escritorio de madera en casa, con ventanas luminosas detrás. Se agarra la cabeza frente a un monitor con tablas de datos.
El uso excesivo de dispositivos digitales altera funciones cerebrales básicas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el ámbito laboral, la falta de descanso aumenta los errores, dificulta la toma de decisiones y eleva el riesgo de accidentes, especialmente al manejar o al operar maquinaria.

El celular activa el mismo circuito cerebral que genera dependencia

El problema no termina con la luz azul. Las redes sociales y las aplicaciones están diseñadas para ofrecer retroalimentación inmediata: “me gusta”, comentarios y notificaciones activan circuitos neuronales que liberan dopamina, el neurotransmisor asociado al placer y la satisfacción.

El scroll infinito en redes como Instagram, TikTok o Facebook sobreestimula el sistema de recompensa del cerebro y dificulta el descanso reparador. (X/@SEP_mx)

Cada interacción positiva refuerza el hábito de revisar el celular. Con el tiempo, algunas personas desarrollan una necesidad creciente de conectarse, caracterizada por ansiedad cuando no tienen acceso al dispositivo e interferencia con actividades cotidianas, según explicaron los investigadores de la UNAM.

Dormir mal eleva el riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades del corazón

Las consecuencias de dormir mal de forma sostenida afectan la salud física. La privación crónica de sueño favorece el aumento de la presión arterial, altera el ritmo cardíaco e incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

También afecta el metabolismo: quienes descansan de manera insuficiente presentan mayor probabilidad de desarrollar obesidad, por cambios hormonales que aumentan el apetito y favorecen el consumo de alimentos con alta densidad calórica.

Persona con obesidad de espaldas sentada en una cama. Usa camiseta gris y shorts oscuros. Se ve una mesa de noche con lámpara y una ventana.
Dormir de forma insuficiente favorece cambios hormonales que incrementan el apetito y el consumo de alimentos calóricos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Existe además una asociación entre falta de sueño y diabetes tipo 2, por alteraciones en la sensibilidad a la insulina.

El sistema inmunológico también resiente la falta de descanso. Ayala Guerrero explicó que durante el sueño el organismo activa mecanismos de reparación celular y produce sustancias que combaten infecciones.

Joven acostada en la cama a oscuras, con la cara iluminada por la pantalla azul del smartphone. Un reloj digital en la mesita de noche marca las 2:30 a.m.
Las personas con privación crónica de sueño tardan más en recuperarse de enfermedades infecciosas, según investigadores de la UNAM. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las personas con privación crónica de sueño presentan mayor susceptibilidad a enfermedades y tiempos de recuperación mucho más prolongados, de acuerdo con los especialistas.

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