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Rutina de estiramiento nocturno para descansar mejor

Una serie corta de estiramientos puede ayudarte a relajarte y dormir mejor, según especialistas en salud

Infografía sobre estiramientos para el sueño con una mujer estirándose, ilustraciones de músculos, personas y cerebro, y texto explicativo.
Estiramientos: efectos físicos y mentales para un mejor sueño. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La incorporación de estiramientos nocturnos suaves como parte de la rutina previa al sueño ha sido respaldada por organismos médicos y científicos de prestigio, como la Mayo Clinic, la National Sleep Foundation y la Cleveland Clinic.

Este hábito, recomendado para realizarse en la hora anterior a acostarse, ayuda a reducir la tensión muscular y a inducir un estado de relajación que favorece el descanso nocturno.

Los expertos coinciden en que los estiramientos nocturnos, junto con otras medidas de higiene del sueño, pueden mejorar la calidad del sueño en adultos y personas mayores, y son especialmente útiles cuando se integran en un entorno adecuado y libre de distracciones.

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Beneficios fisiológicos de los estiramientos nocturnos

Los estiramientos suaves realizados antes de dormir actúan sobre el sistema nervioso autónomo promoviendo la activación del modo de descanso del cuerpo.

La Mayo Clinic explica que este tipo de movimientos ayudan a reducir la frecuencia cardíaca, bajar el tono muscular y facilitar la transición mental entre la actividad diurna y el descanso nocturno.

La Sleep Foundation añade que, a diferencia del ejercicio vigoroso, el estiramiento relajante no eleva la temperatura corporal ni estimula el sistema cardiovascular, lo que refuerza su seguridad y conveniencia para la noche.

El mecanismo subyacente implica la sincronización de la respiración profunda y lenta con posturas mantenidas, lo cual favorece la respuesta parasimpática.

Según la Cleveland Clinic, la integración de técnicas respiratorias, como la respiración diafragmática o el método 4‑7‑8, potencia la sensación de calma y prepara al cuerpo para el sueño.

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Una mujer joven arrodillada en un tapete de yoga con la frente en el suelo, las manos extendidas. Hay una cama y dos mesas de noche con lámparas encendidas.
Los estiramientos suaves realizados antes de dormir actúan sobre el sistema nervioso autónomo promoviendo la activación del modo de descanso del cuerpo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Principios de una rutina nocturna efectiva según instituciones médicas

Las guías de la National Sleep Foundation y la Mayo Clinic señalan que la rutina nocturna debe comenzar aproximadamente una hora antes de dormir, evitando pantallas y luces intensas.

Se recomienda realizar estiramientos suaves durante 10 a 20 minutos, manteniendo cada postura entre 20 y 60 segundos y siempre evitando cualquier dolor o incomodidad.

La Universidad de Harvard enfatiza la necesidad de movimientos lentos y controlados: “No debe buscarse la forma perfecta, sino una elongación cómoda que permita respirar con normalidad”.

Esta recomendación coincide con la de la Hospital for Special Surgery (HSS), que sugiere evitar rebotes y movimientos bruscos, y prestar atención a la respiración como indicador de la intensidad adecuada.

Ejercicios concretos propuestos por la Universidad de Harvard y HSS

Entre los movimientos sugeridos, la Universidad de Harvard menciona la postura del niño, la torsión supina y la flexión hacia adelante de pie o sentado.

La HSS añade estiramientos laterales de cuello, elevación y descenso controlado de hombros, y torsiones suaves de columna. Todas estas posturas pueden realizarse en la cama o sobre una colchoneta, adaptándose a las necesidades individuales.

La Sleep Foundation aconseja integrar también estiramientos de caderas, isquiotibiales y pantorrillas, especialmente en personas que han pasado mucho tiempo sentadas durante el día.

El objetivo es liberar la tensión acumulada en las principales cadenas musculares que afectan la comodidad al acostarse.

Hombre joven sentado en una cama con pijama, manos sobre el pecho y abdomen, ojos cerrados. Una lámpara, libro y taza en la mesa de noche.
La integración de técnicas respiratorias, como la respiración diafragmática o el método 4‑7‑8, potencia la sensación de calma y prepara al cuerpo para el sueño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Integración con técnicas de relajación: respiración y escaneo corporal

Junto a los estiramientos, las técnicas de relajación como la respiración profunda y el escaneo corporal son recomendadas por la Sleep Foundation y Johns Hopkins Medicine.

Se sugiere comenzar la rutina con respiración diafragmática, colocando una mano en el abdomen y otra en el pecho, y centrándose en el ritmo lento y constante de la respiración.

Posteriormente, el escaneo corporal puede ayudar a identificar zonas de tensión residual.

Johns Hopkins Medicine describe cómo, al recorrer mentalmente el cuerpo de pies a cabeza durante la relajación final, se puede profundizar la sensación de descanso y preparar la mente para dormir.

Consideraciones de seguridad y adaptaciones para grupos específicos

La HSS y la AARP recuerdan que cualquier rutina debe adaptarse a la capacidad física de la persona.

En adultos mayores o quienes tienen movilidad reducida, los ejercicios pueden realizarse sentados o recostados, utilizando almohadas o soportes si es necesario.

La Sleep Foundation recalca que sentir dolor es señal de detener el estiramiento y ajustar la postura.

Además, la Mayo Clinic advierte que, si los problemas de sueño persisten a pesar de la implementación de rutinas adecuadas, es necesario consultar a un profesional, ya que podrían estar presentes trastornos médicos como apnea del sueño o síndrome de piernas inquietas.

Infografía con nueve ilustraciones de una mujer realizando estiramientos en el suelo o en una cama, mostrando distintas posturas para relajarse.
Guía de estiramientos nocturnos recomendada por expertos para relajarse antes de dormir. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendaciones adicionales sobre el entorno y hábitos previos al sueño

Las instituciones médicas coinciden en la importancia de un entorno propicio: la habitación debe estar fresca, oscura y libre de ruidos, según la Cleveland Clinic.

Se debe evitar el consumo de cafeína, alcohol y comidas pesadas en las horas previas a dormir, como indica la Mayo Clinic.

También se sugiere limitar el uso de dispositivos electrónicos y realizar actividades tranquilas, como la lectura, junto con los estiramientos.

Respaldo institucional y utilidad práctica

Respaldada por diversas instituciones de salud, la rutina de estiramiento nocturno se consolida como una intervención sencilla, segura y eficaz para mejorar la calidad del sueño.

Su éxito depende de la constancia, la adaptación a las necesidades individuales y la integración con otros hábitos saludables de higiene del sueño.

En caso de persistir las dificultades para dormir, la recomendación es buscar orientación médica especializada.

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