El verdadero motivo por el que los caracoles aparecen con la lluvia y el método con base científica para alejarlos sin veneno

La UNAM identifica el mecanismo que lleva a los caracoles a aparecer con la lluvia y la Oregon State University determina el método más eficaz para alejarlos sin hacerles daño

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Un caracol de jardín y una babosa se arrastran por una puerta mojada de metal y vidrio con gotas de lluvia y rastros de mucosidad, bajo un cielo nublado.
Los caracoles terrestres permanecen ocultos bajo piedras, tierra o materia vegetal durante los periodos secos, según el Instituto de Neurobiología de la UNAM. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los caracoles aparecen cada temporada de lluvias en jardines y banquetas de ciudades mexicanas como Morelia, Guadalajara o la Ciudad de México porque la lluvia provee la humedad que necesitan para moverse.

Su cuerpo está compuesto entre 80% y 90% de agua y depende de esa humedad para producir la mucosidad con la que se desplazan.

Sin esa capa, según documentó el Instituto de Neurobiología de la UNAM en la revista Saber Más, el animal queda inmovilizado y permanece oculto bajo piedras o tierra hasta que las condiciones cambian.

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Mapa tridimensional de México con nubes azules de lluvia, sol amarillo, dos figuras con paraguas, un ciclón espiral, una ola con la etiqueta "No. 15".
La presencia de caracoles en jardines y banquetas se intensifica cada temporada de lluvias en ciudades mexicanas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Oregon State University, con respaldo del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y a través de su portal oficial, identifica el control del riego como el método más eficaz para alejarlos sin veneno y sin dañarlos.

La UNAM explica por qué el caracol desaparece en sequía y reaparece con la lluvia

Los caracoles terrestres no buscan la lluvia por instinto. Lo que buscan es humedad, y la lluvia la provee.

Los investigadores del Instituto de Neurobiología de la UNAM describen el mecanismo con precisión: los moluscos “desaparecen de jardines en periodos secos, refugiándose en zonas profundas y húmedas del suelo, y aparecen nuevamente en periodos de lluvia”.

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La investigadora emérita del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Lourdes Suárez documentó el uso ritual, ornamental e iconográfico de los caracoles en la cultura prehispánica mexicana en la exposición Conchas y Caracoles, inaugurada en febrero de 2020 en las rejas de Chapultepec, sobre Avenida Reforma, en la Ciudad de México. (YouTube/ @INAHTV)

La mucosidad que producen cumple una función de locomoción: actúa como lubricante entre el pie muscular del animal y el sustrato.

En ambiente seco, esa mucosidad se evapora y el caracol no puede moverse. Por eso permanece oculto bajo piedras, tierra o materia vegetal hasta que las condiciones cambian.

Un matiz que la UNAM también señala: los caracoles no salen mientras llueve, sino después.

Una babosa de color marrón-amarillento se mueve sobre mantillo y musgo, parcialmente oculta bajo hojas verdes en un jardín húmedo con rocas y helechos.
El CSIRO, agencia científica nacional de Australia, y el USDA publicaron en 2024 en Scientific Reports una investigación sobre el comportamiento y control de caracoles invasores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las gotas fuertes y los charcos representan un riesgo físico. Salen cuando el suelo está húmedo pero la precipitación ya cedió, generalmente de noche o al amanecer.

La Oregon State University, con respaldo del USDA, determina el método más eficaz para alejar caracoles sin dañarlos

La Oregon State University, con respaldo del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), establece en su porta oficial que el método preventivo más eficaz para reducir la presencia de caracoles en los jardines caseros sin envenenarlos o lastimarlos es el control del riego.

Puede hacerse mediante riego por goteo o regando temprano por la mañana, en lugar de hacerlo por la tarde o noche.

Infografía con seis ilustraciones de métodos para prevenir caracoles: riego matutino, evitar nocturno, goteo, eliminar refugios, recolección manual y sin venenos.
La infografía presenta métodos para el control de caracoles en jardines caseros sin productos tóxicos, basándose en recomendaciones de la Oregon State University y el USDA. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El riego nocturno mantiene húmeda la superficie del suelo justo en el horario en que los caracoles están activos.

Si no existe un jardín casero y aún así hay presencia de caracoles, la misma institución recomienda eliminar los refugios diurnos —piedras acumuladas, tablas, hojas en descomposición— donde los caracoles descansan durante el día.

Primer plano de una babosa de color marrón rojizo con tentáculos oscuros, arrastrándose sobre una hoja verde grande y húmeda con múltiples agujeros.
Los caracoles no salen mientras llueve, sino después, cuando el suelo está húmedo pero la precipitación ya cedió, generalmente de noche o al amanecer. (Imagen Ilustrativa Infobae)

También sugiere recolectarlos manualmente de noche con linterna para trasladarlos a zonas con vegetación lejos de la vivienda. Ninguno de estos métodos implica daño al animal.

Alternativas con materiales biológicos, segun la revista Scientific Reports

Para quienes buscan una defensa activa, un estudio internacional publicado por la revista Scientific Reports propone una estrategia de “empuje y atracción”.

La investigación, desarrollada por la agencia científica de Australia (CSIRO) y el USDA, demuestra cómo es posible controlar a estos moluscos combinando estímulos visuales y químicos.

Frasco de vidrio transparente lleno de dientes de ajo pelados en líquido, con tapa metálica y esclusa de aire de plástico transparente, sobre mesa de madera.
La doctora Valerie Caron, entomóloga del CSIRO, encabezó la investigación que probó cuatro sustancias como barreras contra caracoles: ajo, café, posos de café y cobre.(Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo probó cuatro sustancias como barreras: ajo, café, posos de café y cobre.

La doctora Valerie Caron, entomóloga del CSIRO, resume el resultado: “Los extractos de ajo fueron el disuasivo más poderoso y protegieron eficazmente tanto una fuente de alimento como un soporte de estivación en condiciones de laboratorio”.

Calle urbana de México con agua marrón cubriendo la calzada hasta los neumáticos de los coches. Personas con impermeables caminan y un edificio histórico se ve al fondo.
La mucosidad del caracol actúa como lubricante entre el pie muscular del animal y el sustrato. En ambiente seco, esa mucosidad se evapora y el animal queda inmovilizado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mecanismo es químico: los compuestos del ajo activan los receptores sensoriales del caracol y generan una respuesta de evitación inmediata. El animal retrocede sin ser dañado.

Los investigadores advierten que los resultados son de laboratorio y que se requieren pruebas de campo para definir concentraciones y formas de aplicación práctica.

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