Qué le ocurre a tus plantas si les pones bicarbonato de sodio una vez al mes

El bicarbonato de sodio puede proteger las plantas o quemarlas dependiendo de la dosis, la frecuencia y el método de aplicación, según los expertos

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
El oídio es uno de los hongos más extendidos entre plantas de jardín e interior. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según los recursos oficiales de extensión agrícola en línea de la Colorado State University Extension y la plataforma de divulgación científica WSU Hortsense de la Washington State University, quienes aplican bicarbonato de sodio a sus plantas una vez al mes lo hacen menos seguido de lo que recomiendan los expertos.

En sus guías de control fúngico, ambas instituciones indican que el intervalo de aplicación para productos basados en bicarbonato debe ser de 7 a 14 días.

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Un rosal en casa
Las hortensias, rosas y árboles frutales se encuentran entre las plantas más susceptibles al oídio. (Imagen Ilustratativa Infobae)

Ese margen aplica cuando las condiciones ambientales favorecen el desarrollo de oídio, el hongo más común entre plantas de jardín e interior.

El oídio prospera entre 21 y 27 °C y no necesita agua en la hoja para infectar, según la CSU

El oídio produce manchas blancas de apariencia polvosa sobre hojas, tallos, brotes y flores.

Afecta prácticamente a todas las especies: rosas, hortensias, cucurbitáceas, árboles frutales y suculentas.

Un hallazgo sobre el trigo revela cómo un hongo logra evadir sus defensas
El oídio se reconoce por manchas blancas de apariencia polvosa sobre hojas y tallos.(Imagen Ilustrativa Infobae)

Según la Colorado State University Extension (CSU Extension), el hongo prospera entre 21 y 27 °C, con humedad alta de noche y baja durante el día, condiciones habituales en interiores mexicanos en primavera y otoño.

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El otro error, más dañino que la frecuencia, es la dosis: sin aceite horticultural, el bicarbonato no protege y puede quemar los tejidos.

Hojas verdes de una planta con manchas negras y amarillas. Varias hojas superiores y tallos presentan una capa de moho gris.
El oídio no necesita agua en la superficie de la hoja para infectar una planta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Universidad Cornell descubrió propiedades fungicidas del bicarbonato de sodio

Investigadores de la Universidad Cornell, citados por la CSU Extension, determinaron que la mezcla efectiva requiere una cucharada de bicarbonato de sodio más dos cucharadas y media de aceite horticultural ligero por galón de agua.

Sin el aceite, el bicarbonato no penetra la capa cerosa de la hoja y se evapora antes de actuar. La CSU Extension aclara que estas aplicaciones son experimentales.

Hombre con guantes vierte bicarbonato de sodio de una cuchara sobre la tierra de una planta de tomate en maceta, con un invernadero al fondo.
El uso del bicarbonato de sodio en plantas promete combatir hongos y plantas de forma natural, pero es clave conocer sus ventajas, limitaciones y riesgos antes de aplicarlo en tu huerta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El portal WSU HortSense, a través de su guía sobre el oídio en hortensias, respalda este criterio al recomendar que se repita la aplicación de manera semanal si las condiciones ambientales favorecen la propagación de la enfermedad.

La WSU Extension indica que la cobertura parcial de bicarbonato deja al hongo dispersar esporas

La Washington State University Extension (WSU) indica que la aplicación debe cubrir ambos lados de cada hoja, especialmente cuando se usan bicarbonatos.

Una cobertura parcial deja zonas donde el hongo continúa dispersando esporas sin obstáculo.

Una mano vierte bicarbonato de sodio de una cuchara sobre plantas verdes en un cantero de madera. Se observan hojas de tomate y otras plantas jóvenes.
El uso de bicarbonato en plantas sigue siendo experimental, según la CSU Extension. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los brotes nuevos son los más vulnerables. Según la CSU Extension, el hongo se alimenta directamente de sus células superficiales. El bicarbonato en exceso quema esos mismos brotes.

La UNAM indica que el riego en suculentas debe ir al sustrato, nunca al cuerpo de la planta

El Jardín Botánico del Instituto de Biología de la UNAM, en su guía elaborada para el XVII Día Nacional de los Jardines Botánicos, advierte que el riego en suculentas debe dirigirse al sustrato, nunca al cuerpo de la planta.

Cuidado de plantas suculentas
Las suculentas almacenan agua en hojas y tallos para sobrevivir en ambientes secos. Freepik

El mismo criterio aplica a cualquier solución líquida: rociar bicarbonato sobre cactáceas, agaves o sábilas acumula sales en los tejidos y favorece enfermedades.

La UNAM también documenta que el tejido suculento joven es más susceptible a infecciones y que un exceso de nitrógeno produce brotes suaves que el oídio coloniza con mayor facilidad.

Primer plano de manos vertiendo un líquido ámbar de un frasco de vidrio sobre la tierra húmeda de una maceta con una planta de flores fucsias en un balcón.
El aceite horticultural es un producto de uso agrícola que mejora la adherencia de fungicidas sobre las hojas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El bicarbonato de sodio figura entre las 28 sustancias aprobadas por la Unión Europea

Un estudio publicado en la revista Plants por investigadoras del Laboratorio de Química Analítica y Plaguicidas de la Universidad de Tesalia clasifica al bicarbonato de sodio entre las 28 “sustancias básicas” autorizadas por la Unión Europea para protección fitosanitaria contra hongos.

Infografía sobre el bicarbonato de sodio como fungicida en cultivos europeos, con texto que indica 28 sustancias aprobadas y gráficos de moléculas y plantas.
Una infografía detalla la aprobación del bicarbonato de sodio como uno de los 28 fitosanitarios básicos en la Unión Europea para combatir hongos en cultivos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio precisa que son rentables y no dejan residuos, pero que los ensayos de eficacia en campo siguen siendo escasos frente a los fungicidas convencionales.

El mismo estudio señala que el bicarbonato es compatible con otros agentes de protección vegetal, entre ellos microorganismos y sustancias de origen natural, lo que permite combinarlo con opciones ecológicas sin anular su efecto.

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