Elsa Aguirre y el día que una mujer intentó conquistarla en La Habana: el capítulo desconocido

La actriz del Cine de Oro Mexicano murió a los 95 años

Guardar
Google icon
(Foto: Twitter / @depelicula)
(Foto: Twitter / @depelicula)

La muerte de Elsa Aguirre a los 95 años marca el adiós de una de las últimas figuras vivas de la Época de Oro del cine mexicano. La Asociación Nacional de Intérpretes confirmó el fallecimiento de la actriz nacida en Chihuahua, quien debutó en 1946 y permaneció más de ochenta años en la memoria del público mexicano.

El miércoles 15 de julio, la noticia de su partida fue comunicada oficialmente por la ANDI, que la describió como “una de las actrices más emblemáticas de la Época de Oro del cine mexicano”. Con su despedida, se cierra la presencia de una generación que edificó la identidad cinematográfica nacional y llevó su prestigio más allá de las fronteras.

PUBLICIDAD

Elsa Aguirre fue mucho más que una actriz: fue un rostro recurrente en decenas de películas clásicas, desde La mujer que yo amé hasta Las figuras de arena. A lo largo de su vida, Aguirre se mantuvo en activo y recibió homenajes, como el reconocimiento que el gobierno de Morelos le entregó apenas tres meses antes de su fallecimiento, en el Teatro Ocampo de Cuernavaca.

Elsa Aguirre
(@ANDIMexico)

La vez que Elsa Aguirre rechazó a una mujer

Nacida el 25 de septiembre de 1930, Elsa Aguirre supo desde joven que su belleza no tenía fronteras. “Estaba consciente de la atracción que tuve yo para hombres como para mujeres”, reconoció en una entrevista para La historia detrás del mito.

PUBLICIDAD

Esta conciencia temprana la acompañó durante una carrera que trascendió el cine para convertirse en símbolo de apertura y respeto, incluso en tiempos en los que la sexualidad femenina era un tema tabú.

Aguirre rechazó propuestas sentimentales de figuras como Pedro Infante, Jorge Negrete e Ignacio López Tarso. No lo hizo solo para proteger su imagen, sino también por su propio bienestar emocional, según relató en distintas ocasiones.

(Foto: Twitter / @depelicula)
(Foto: Twitter / @depelicula)

Una anécdota en Cuba, donde una mujer intentó invitarla a salir, terminó con la intervención de su madre.

“Una persona un día allá en La Habana me agarró de la mano y dijo ‘vente, chica’, se trataba de una persona lesbiana, una mujer lesbiana. Iba mi mamá y dijo ‘vente, chica ni qué nada’”,

Su recorrido sentimental estuvo marcado por tres matrimonios. El primero, con Armando Rodríguez, terminó por situaciones de violencia que la actriz no dudó en denunciar.

El segundo, con José Bolaños, se disolvió por la distancia. El tercero, con un profesor de yoga chileno, impulsó su interés por el cuidado físico y la disciplina alimentaria, hábitos que conservó hasta el final de sus días. En sus propias palabras, Aguirre llegó a afirmar para TvNotas: “Me cuido más que nunca, hasta el último momento”.

Durante más de seis décadas, Elsa Aguirre fue referente también para la comunidad LGBT+. Encabezó marchas en Acapulco y fue coronada como “Reina Gay”, aceptando el título con gratitud y defendiendo la igualdad: “Yo respeto a la vida, sin distinciones de raza, color, ni credo y sexo, es una manifestación hermosa”.

El legado cinematográfico y la memoria colectiva

Elsa Aguirre compartió pantalla con Pedro Infante en una de las escenas más recordadas de la filmografía nacional: en Cuidado con el amor (1954), Infante le cantó el tema “Cien años”, una secuencia que permanece grabada en la cultura popular.

Elsa Aguirre le pidió disculpas a Jorge Negrete
(Facebook/Cine Nostalgia)

Su filmografía abarca títulos como Ojos de juventud (1948), Una mujer decente (1950), La estatua de carne (1951) y La muerte de un gallero (1977), consolidando su lugar entre las figuras más solicitadas de su generación. Cada película fue testimonio de una época en la que el cine mexicano alcanzó su mayor esplendor.

La actriz mantuvo su vigencia hasta el final, concediendo entrevistas y recibiendo homenajes. Su última aparición pública registrada ocurrió en septiembre de 2025, cuando apareció con un tanque de oxígeno pero afirmó sentirse bien, atribuyendo su salud a una vida de disciplina y autocuidado.

Con la muerte de Elsa Aguirre, desaparece una de las últimas voces que podían narrar en primera persona la historia del cine de oro mexicano. Su legado permanece vivo en el recuerdo de quienes la vieron en pantalla y en las generaciones que aprendieron a admirarla por su talento, su integridad y su capacidad de reinventarse a lo largo de ochenta años de carrera.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD