Mezclar cáscaras de banana y café molido: para qué sirve y por qué recomiendan hacerlo

Lo que sobra después de pelar una banana y preparar café tiene más valor comprobado de lo que se podría pensar

Guardar
Google icon
Primer plano de un plátano con la cáscara amarilla, presentando múltiples manchas de color marrón oscuro y negro sobre una superficie ligeramente texturizada.
Dos residuos de cocina que la mayoría desecha pueden tener un segundo uso en el jardín o huerto casero. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cada semana, millones de hogares en México desechan cáscaras de banana y borra de café sin saber que, combinadas, forman un abono orgánico funcional.

La incorporación de residuos orgánicos al suelo representa una alternativa de bajo costo para la nutrición vegetal que mejora sus condiciones físicas, químicas y biológicas.

PUBLICIDAD

Así lo indica Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) a través de un estudio publicado en la Revista Mexicana de Ciencias Agrícolas.

Primer plano de una mano incorporando posos de café en la tierra oscura de un cantero. Una regla de madera vertical mide media pulgada de los posos.
Los fertilizantes comerciales y los abonos caseros comparten varios de los mismos nutrientes activos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo que va al bote de basura contiene potasio, nitrógeno, fósforo, calcio y magnesio: los mismos elementos que los agricultores compran en fertilizantes comerciales.

PUBLICIDAD

Por qué recomiendan mezclar cáscara de banana y por qué sirve

Una revisión publicada en la revista científica Agriculture analizó cómo las cáscaras de banana pueden transformarse en biofertilizantes.

El trabajo fue conducido por Nokuthula Khanyile, investigadora de la Universidad de Mpumalanga en Sudáfrica.

Una persona con botas de jardinería vierte café diluido de una regadera metálica sobre una pequeña planta verde recién plantada en tierra oscura de un jardín.
Compostar en casa es una práctica que investigadores de varios países documentan como viable y de bajo costo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sus hallazgos muestran que los fertilizantes elaborados a partir de cáscaras de banana mejoran la germinación, el tamaño de las hojas y la altura de las plantas en comparación con suelos sin tratar.

El análisis identificó que los métodos más avanzados combinan cáscaras de banana fermentadas con otros residuos vegetales, entre ellos la borra de café, para producir fertilizantes líquidos que aceleran el crecimiento de verduras de hoja.

La lógica detrás de la mezcla es química: la cáscara de banana no contiene nitrógeno en cantidades apreciables, mientras que la borra de café sí.

Primer plano de una persona vertiendo café molido de un saco de yute en una maceta de terracota con una planta Pothos. El fondo muestra un interior con mesas de madera.
La cáscara de banana y el café molido usado se complementan porque cada uno aporta nutrientes que el otro no tiene. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Investigadores de la Universidad de los Llanos de Colombia mezclaron cáscara de banana y borra de café para formular un fertilizante semisólido, según un estudio publicado en la revista Orinoquia.

El análisis del producto reportó niveles de calcio de 6.14%, fósforo de 1.04%, magnesio de 0.88% y nitrógeno de 0.53%, nutrientes que el suelo necesita para sostener el crecimiento vegetal.

Las plantas tratadas mostraron respuesta positiva en crecimiento y desarrollo durante las siete semanas que duró el experimento.

Una persona arrodillada en un jardín vierte café diluido de una regadera verde sobre una planta joven recién sembrada en un hoyo, junto a un montón de tierra.
Investigadores de la Universidad de los Llanos detectaron calcio, fósforo, magnesio y nitrógeno en un fertilizante elaborado con estos dos ingredientes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Juntos, los dos ingredientes cubren un perfil de nutrientes más completo que cualquiera de los dos por separado.

En qué plantas funciona mejor

El estudio de la Universidad de Mpumalanga documentó resultados positivos en varios cultivos específicos.

En plantas de okra, conocida en México como quimbombó, la aplicación de polvo de cáscara de banana combinado con otros residuos orgánicos produjo mayor follaje.

Además, produjo vainas más pesadas y coloración más intensa que en plantas tratadas con fertilizante químico convencional.

Varias plantas de interior en un salón: un potus colgante, bambú de la suerte en un jarrón, filodendro en un tutor, hiedra y una cinta con hijuelos.
El potasio de la cáscara de banana no está disponible de inmediato: los microorganismos del suelo necesitan tiempo para liberarlo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En fenogreco, una hierba de uso medicinal y culinario el extracto líquido de cáscara superó al polvo seco en altura de planta y desarrollo del follaje.

Los estudios revisados también registraron mejoras en tomates y pimientos, cultivos que demandan potasio y calcio para el desarrollo del fruto.

El error más común al prepararlo

Aplicar la borra de café directamente al suelo, sin compostar, puede ser contraproducente.

Todd Higgins, horticultor de la Universidad de Missouri, advierte en una publicación de Missouri Extension que una capa gruesa de borra sin procesar actúa como barrera que bloquea el paso del agua y el aire hacia las raíces.

Hombre de mediana edad arrodillado en un jardín verde, usando guantes amarillos y tijeras de podar para recortar un arbusto pequeño.
Tomates y pimientos son dos de los cultivos que más se benefician de este tipo de abono, según los estudios revisados por Khanyile. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, al descomponerse, la borra compite temporalmente con las plantas por el nitrógeno disponible en el suelo, lo que puede frenar su crecimiento en lugar de estimularlo.

Lo mismo ocurre con la cáscara de banana cruda: el potasio que contiene no está disponible de inmediato para las plantas.

Los microorganismos del suelo necesitan tiempo para descomponerla y liberar los nutrientes.

Una planta Monstera Adansonii en una maceta grande de terracota con un poste de musgo, situada junto a una ventana y una estantería de libros en un apartamento iluminado.
El INIFAP documenta que el uso rutinario de abonos orgánicos mejora la disponibilidad de nutrientes en el suelo a mediano y largo plazo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué preparación utilizaron los especialistas

El método más sencillo utilizado consiste en secar las cáscaras al sol, molerlas hasta obtener un polvo grueso y mezclarlo con la borra de café usada antes de incorporar la mezcla al suelo.

Khanyile identifica dos meses como el punto óptimo de fermentación: en ese plazo las plantas mostraron mejor crecimiento y germinación en los estudios revisados.

Vista de un jardín de césped alto y flores moradas, amarillas y blancas, con una casa blanca y negra de dos pisos al fondo bajo un cielo al atardecer.
Una capa gruesa de café molido sin compostar puede bloquear el paso del agua y el aire hacia las raíces, advierte la Universidad de Missouri. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El INIFAP documenta que el uso rutinario de abonos orgánicos en suelos agrícolas aumenta a mediano y largo plazo la disponibilidad de nutrientes, además de mejorar la capacidad del suelo para retener agua.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD