Si no puedes hacer esto, tu cuerpo te está avisando: el test de movilidad que los expertos usan para medir tu salud

Descubre cómo un sencillo test de equilibrio puede revelar riesgos ocultos de salud en adultos mayores

Guardar
Google icon
Una adulta mayor con chaqueta de polar estampada y gafas sonríe mientras se equilibra en una pierna en un sendero de tierra rodeado de árboles.
Un estudio reciente relaciona la incapacidad para sostenerse sobre una pierna con mayor probabilidad de dependencia y mortalidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La incapacidad para sostenerse sobre una sola pierna durante al menos diez segundos se considera mucho más que un gesto trivial: hoy es un indicador fisiológico utilizado en protocolos internacionales para la prevención de la fragilidad en adultos mayores.

El test de equilibrio unipodal, sencillo en su aplicación, permite identificar el deterioro funcional y anticipar el riesgo de caídas, dependencia y mortalidad, de acuerdo con las guías del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

PUBLICIDAD

Un estudio prospectivo publicado en 2022 en el British Journal of Sports Medicine evaluó a 1,702 adultos entre 51 y 75 años y encontró que quienes no lograron mantener el equilibrio sobre una pierna durante diez segundos presentaron un riesgo de mortalidad hasta un 84% mayor en la década siguiente, considerando edad, sexo y comorbilidades.

Cerca del 20% de los participantes no superó la prueba, y en ese grupo la mortalidad fue de 17.5%, frente al 4.6% de aquellos que sí la completaron.

PUBLICIDAD

El test unipodal en el cribado de fragilidad

El CDC incluye el test de equilibrio unipodal como parte de su protocolo nacional para la evaluación del riesgo de caídas.

El procedimiento forma parte del 4-Stage Balance Test, que culmina con el equilibrio sobre una pierna durante diez segundos. Si el paciente no supera esta fase, se considera de alto riesgo y se deriva a fisioterapia o revisión farmacológica.

El CDC también recomienda el test Timed Up and Go y la prueba de levantarse de una silla para complementar el diagnóstico funcional.

En el test Timed Up and Go, un resultado mayor a doce segundos se asocia a deterioro funcional y aumento del riesgo de caídas, fracturas y pérdida de independencia.

Estas pruebas han demostrado que la incapacidad funcional eleva de forma considerable la incidencia de lesiones graves y dependencia en adultos mayores.

Una mujer realiza un test de equilibrio unipodal sobre una colchoneta, y otra mujer observa con un portapapeles. Hay equipamiento de rehabilitación al fondo.
El CDC incluye el test de equilibrio unipodal como parte de su protocolo nacional para la evaluación del riesgo de caídas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La OMS y la evaluación funcional

La OMS ha propuesto el concepto de capacidad intrínseca como base para medir el envejecimiento saludable.

En sus manuales para la década del Envejecimiento Saludable y en el programa ICOPE, recomienda el uso de pruebas de equilibrio como el test unipodal y el Sitting-Rising Test en la atención comunitaria, sin necesidad de equipos especializados.

El propósito es identificar a las personas en riesgo de perder autonomía y prevenir la dependencia antes de que aparezcan complicaciones.

Según la OMS, el fallo en estas pruebas puede estar vinculado con alteraciones metabólicas, pérdida de masa muscular y daño microvascular.

Aunque no se establecen cifras universales de riesgo, la organización reconoce el valor de estas herramientas para el cribado funcional en distintos contextos y sistemas de salud.

Evidencia clínica: ¿Qué significa fallar en el test?

El fracaso en el test unipodal no se limita a la debilidad muscular.

Estudios científicos asocian la incapacidad para sostenerse sobre una pierna con mayor prevalencia de diabetes tipo 2, obesidad, hipertensión arterial y deterioro neuromuscular.

El deterioro funcional suele acelerarse a partir de los 50 años y duplica la tasa de fracaso en cada intervalo quinquenal. En personas mayores de 70 años, más de la mitad no logra completar la prueba.

El Sitting-Rising Test también es utilizado para estratificar el riesgo de mortalidad cardiovascular y sistémica. Consiste en descender al suelo y levantarse sin apoyos externos.

Una puntuación baja señala fragilidad severa y necesidad de intervención inmediata. En cohortes estudiadas, cada punto menos en la puntuación total se vincula a un incremento del 21% en la probabilidad de fallecimiento en los años siguientes.

Grupo de tres adultos mayores (dos mujeres, un hombre) practicando tai chi en una sala luminosa con suelo de madera, grandes ventanas y plantas.
Actividades como el Tai Chi han demostrado mejorar la capacidad funcional, reducir el miedo a las caídas y prolongar la autonomía. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Intervenciones para revertir el deterioro funcional

La evidencia científica y las recomendaciones del CDC y la OMS coinciden en que los déficits funcionales detectados son, en buena medida, reversibles.

Los programas de entrenamiento multicomponente —que incluyen ejercicios de fuerza, equilibrio y actividades como el Tai Chi— han demostrado mejorar la capacidad funcional, reducir el miedo a las caídas y prolongar la autonomía.

Detectar a tiempo el deterioro con el test unipodal o el Sitting-Rising Test permite intervenir antes de que la fragilidad derive en dependencia o lesiones mayores.

La aplicación de estas pruebas en protocolos de salud pública representa un cambio en la prevención del deterioro funcional y contribuye a una longevidad autónoma.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD