¿Menos lluvia y más calor? El Niño tendría 95% de probabilidad de impactar el clima de México

Este aumento del calor oceánico es una condición necesaria para que los huracanes se intensifiquen rápidamente y lleguen a categorías superiores

Guardar
Google icon
Mapa de México, océano con ondas rojas, flechas, cruces rojas, nubes con lluvia, sol, termómetro, pasto, gotas de lluvia con cruces y texto ANOMALCO WARMING.
El fenómeno El Niño afecta a México con un calentamiento anómalo en el océano Pacífico, una reducción de lluvias en la mayor parte del país y un aumento en Baja California, además de un incremento en las temperaturas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las proyecciones de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) anticipan que en los últimos meses de 2026 podría consolidarse un episodio de El Niño con una potencia superior a la habitual. Según el investigador Jorge Zavala Hidalgo, adscrito al Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, la probabilidad de que este fenómeno se manifieste en la segunda mitad del año supera el 95%.

Las previsiones indican que el evento climático, cuya intensidad aún está en debate, se ubicaría entre fuerte y muy fuerte, categorías determinadas por el aumento inusual de la temperatura superficial en el océano Pacífico ecuatorial. El especialista manifestó que, si bien la aparición del fenómeno es prácticamente un hecho, todavía existen interrogantes sobre el nivel exacto de su intensidad.

PUBLICIDAD

Este patrón, conocido por su capacidad de alterar condiciones meteorológicas globales, implica un calentamiento anómalo en las aguas del Pacífico central y oriental. Forma parte de un ciclo más amplio llamado El Niño-Oscilación del Sur, que tiene como contraparte a La Niña, caracterizada por el enfriamiento de las mismas regiones oceánicas.

Impacto previsto en el clima de México

A partir de julio de 2026, se prevé que México experimente una reducción en las lluvias respecto a los registros habituales, aunque la temporada de precipitaciones continuará. Zavala Hidalgo explicó que en estados como los del centro, sur y la península de Yucatán, esta condición persistirá durante la primavera de 2027, mientras que en el noroeste, especialmente en Baja California, se espera un incremento en las lluvias durante enero y febrero.

PUBLICIDAD

Esta modificación en el régimen pluvial suele ir acompañada de variaciones en la temperatura. Cuando los chubascos disminuyen, las temperaturas tienden a incrementarse, lo que puede generar escenarios de calor extremo. El antecedente más reciente se dio en 2024, un año caracterizado por escasas lloviznas y registros térmicos anormalmente elevados.

Ilustración de dos mitades del ciclo climático. El Niño muestra sol, mar rojo y México seco. La Niña muestra lluvia, mar azul y México verde. Flechas conectan ambas.
El ciclo El Niño-Oscilación del Sur muestra un México árido y caluroso durante El Niño y un paisaje verde y lluvioso en la fase de La Niña. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La combinación de calor y sequía facilita la proliferación y expansión de incendios forestales. Por ello, el académico recomendó extremar precauciones ante posibles conflagraciones durante los primeros meses del próximo año, ya que las condiciones ambientales favorecerán la propagación del fuego.

Además, un incremento en el número de incendios afecta la calidad del aire, pues incrementa la concentración de partículas y compuestos volátiles, que junto con mayor radiación solar y menos nubosidad, incrementan la formación de ozono. Este contaminante puede causar estrés en la vegetación, la cual a su vez libera sustancias que contribuyen aún más a la contaminación, fenómeno que podría intensificarse durante la primavera de 2027.

Zavala Hidalgo advirtió que el exceso de calor almacenado en el Pacífico ecuatorial se desplaza hacia las costas del oriente y norte, alcanzando el Pacífico mexicano. Este aumento del calor oceánico es una condición necesaria para que los huracanes se intensifiquen rápidamente y lleguen a categorías superiores, como la 3, 4 o 5, aunque no es el único factor determinante.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD