Por qué tu colchón acumula bacterias aunque lo cubras con sábanas limpias, y cómo desinfectarlo

Lo que se acumula cada noche en el colchón es invisible pero puede provocar asma, rinitis y tos, según los expertos

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Primer plano de un ácaro del polvo translúcido con ocho patas, rodeado de hilos y partículas de suciedad sobre una superficie textil de color claro.
Lo que el cuerpo libera cada noche mientras duerme no desaparece con cambiar las sábanas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lavar las sábanas cada semana da una sensación de limpieza que, en realidad, no llega al fondo del problema.

El colchón, la superficie donde una persona pasa entre cinco y ocho horas diarias acumula microorganismos de manera silenciosa, independientemente de cuántas veces se cambie la ropa de cama.

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La razón tiene que ver con lo que el cuerpo libera cada noche y con las condiciones que el colchón ofrece para que las bacterias prosperen.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La humedad y el calor corporal convierten el interior del colchón en un entorno favorable para las bacterias. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué las sábanas limpias no protegen el colchón

Cada noche, el cuerpo suda, desprende células muertas de piel y libera aceites naturales. Todo eso atraviesa las sábanas y llega al colchón.

Una vez ahí, la humedad y el calor corporal crean las condiciones ideales para que las bacterias se multipliquen dentro del colchón.

Mujer de cabello oscuro en camisa blanca y jeans extiende sábanas blancas sobre una cama. Un gran ventanal muestra edificios; se ven plantas y una cómoda.
La limpieza de la ropa de cama y los colchones es una medida preventiva directa para reducir síntomas alérgicos respiratorios. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio publicado en la revista científica Annals of Human Biology —realizado por investigadores del Instituto de Investigación Antropológica de Zagreb y la Universidad de Tecnología de Graz— analizó muestras de polvo de cama en 90 hogares.

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Los resultados mostraron que las prácticas de limpieza del colchón, como aspirarlo o sacudirlo, son uno de los factores con mayor influencia sobre la cantidad y el tipo de bacterias presentes.

Imagen macro de ácaros del polvo beige con patas y bacterias cilíndricas verdes y púrpuras sobre la superficie de un colchón con textura de tejido.
El ácaro del polvo doméstico es el principal alérgeno en México, de acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dicho de otro modo, lavar solo las sábanas no modifica lo que ya vive dentro del colchón.

Las bacterias del colchón afectan la salud respiratoria

El estudio del Instituto de Investigación Antropológica de Zagreb encontró una relación directa entre la composición bacteriana del polvo de cama y enfermedades respiratorias en niños, en particular asma.

Las bacterias no son solo un problema de higiene superficial; su acumulación sostenida tiene consecuencias para la salud de quienes duermen sobre ese colchón noche tras noche.

Primer plano de una mujer de tez negra acostada en la cama, con una mano en la frente y la otra cubriendo su boca por tos. Hay pañuelos usados en la mesa de noche.
Las bacterias Staphylococcus y Streptococcus fueron las más frecuentes en superficies de camas en dormitorios residenciales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En dormitorios residenciales, la cantidad de bacterias en superficies como la cama es mayor que la que circula en el aire de la misma habitación, de acuerdo con una investigación publicada en la revista científica internacional Environmental Pollution.

Las bacterias predominantes en esas superficies fueron Staphylococcus y Streptococcus, dos géneros asociados a infecciones de vías respiratorias y piel.

El estudio también detectó bacterias con resistencia a antibióticos, lo que complica el panorama sanitario.

Tres científicos en un laboratorio. Una mujer con guantes azules muestra una placa de Petri etiquetada "Staphylococcus aureus (MRSA)" a dos colegas masculinos.
Un estudio de la Universidad Nacional de Seúl detectó bacterias con resistencia a antibióticos en superficies de dormitorios residenciales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El principal alérgeno en México vive en el colchón

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a través de un comunicado de prensa, identifica el ácaro del polvo doméstico como el principal alérgeno en México.

Este microorganismo invisible a simple vista, se alimenta de las células muertas de piel que se acumulan en el colchón, y sus excrementos son los responsables de síntomas como rinitis, tos y crisis de asma.

El IMSS señala que la limpieza periódica del colchón y no solo de la ropa de cama es una medida preventiva directa para reducir estos síntomas.

Infografía sobre ácaros del polvo como principal alérgeno. Muestra ácaros magnificados en un colchón, síntomas de alergia, un colchón seccionado con ácaros, y una aspiradora.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) identifica al ácaro del polvo como el principal alérgeno en México, causando rinitis, tos y asma, y destaca la importancia de limpiar el colchón para prevenir síntomas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo desinfectar el colchón en casa sin productos especializados

Con base en lo anterior, estas son las acciones más efectivas:

Aspirarlo con regularidad. Pasar la aspiradora sobre toda la superficie —incluyendo costuras y bordes— elimina el polvo y las células muertas acumuladas.

Ventilarlo todas las mañanas. No tender la cama de inmediato después de levantarse permite que la humedad acumulada durante la noche se evapore. Sin humedad, las bacterias tienen menos condiciones para crecer.

Primer plano de una persona limpiando un colchón blanco con una aspiradora de mano negra y gris, visiblemente eliminando suciedad marrón de la superficie.
Aspirar el colchón, ventilarlo cada mañana y usar una funda antiácaros son las medidas con mayor respaldo para reducir la carga bacteriana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lavar la ropa de cama con frecuencia. Cambiar las sábanas al menos una vez por semana y lavarlas a la temperatura más alta que tolere el tejido reduce la carga bacteriana que llega al colchón desde la superficie.

Usar una funda protectora. Colocar una funda antiácaros directamente sobre el colchón —debajo de las sábanas— crea una barrera física que impide que el sudor y las células muertas penetren la espuma interior.

Una mano frota un paño blanco sobre un colchón de color claro en una habitación iluminada por la luz del sol que entra por una ventana. Artículos de limpieza en segundo plano.
La composición bacteriana del polvo de cama varía según los hábitos de limpieza del hogar, de acuerdo con investigadores de la Universidad de Tecnología de Graz, Austria. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Exponerlo al sol. La luz solar y el calor reducen la humedad interna y dificultan la proliferación de microorganismos. El IMSS recomienda esta práctica como parte del cuidado regular.

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