Los ejercicios que son más efectivos para reducir los dolores causados por la fibromialgia

El ejercicio físico adaptado permite reducir el dolor y la fatiga provocados por la fibromialgia, mejorando la calidad de vida del paciente.

Mujer en ropa negra en postura del niño sobre esterilla de yoga en muelle de madera. Un lago y montañas verdes se extienden al fondo bajo el sol.
Los estiramientos suaves y la flexibilidad constituyen pilares fundamentales en el tratamiento no farmacológico de la fibromialgia según expertos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Las personas con fibromialgia pueden reducir el dolor y la fatiga mediante ejercicios adaptados a sus necesidades.

Especialistas en reumatología coinciden en que actividades como caminar, nadar y realizar estiramientos suaves ayudan a mejorar la movilidad y el bienestar físico, según información de MedlinePlus y la Clínica Reumatológica Doctor Ponce.

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Ilustración sketch que muestra a una mujer con dolor de espalda, rodeada de escenas de ejercicio, fisioterapia y alimentación saludable en un círculo
Los especialistas sugieren avanzar de forma gradual, evitar el sobreesfuerzo y consultar con un médico o fisioterapeuta antes de iniciar una rutina para aliviar molestias musculares y recuperar resistencia (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los ejercicios que son más efectivos para reducir los dolores causados por la fibromialgia

Tal como mencionamos antes, especialistas y asociaciones de reumatología señalan que entre los ejercicios más efectivos para reducir los dolores causados por la fibromialgia se encuentran los siguientes:

  • Ejercicio aeróbico de bajo impacto: Caminar, nadar, usar bicicleta estática y realizar ejercicios en el agua son las mejores opciones iniciales para controlar el dolor y la fatiga. Se recomienda comenzar con sesiones cortas (5 a 10 minutos) e ir aumentando el tiempo gradualmente hasta alcanzar 30 minutos, tres a cinco veces por semana.
  • Estiramientos y flexibilidad: Ejercicios suaves de estiramiento, como los que se realizan en yoga, pilates o rutinas específicas para fibromialgia, ayudan a reducir la rigidez y mejorar la movilidad articular. Es ideal hacerlos varias veces al día, sosteniendo cada estiramiento entre 10 y 30 segundos.
  • Fortalecimiento muscular: Usar bandas elásticas, pesas ligeras o ejercicios de calistenia (como sentadillas o flexiones apoyadas) contribuye a mejorar la resistencia y reducir el dolor muscular. Estos ejercicios deben hacerse dos o tres veces por semana, con descansos entre sesiones.
  • Ejercicios acuáticos: La actividad física en piscina climatizada (natación suave, aquagym) es especialmente útil porque reduce el dolor y el impacto en las articulaciones, facilitando el movimiento y la relajación muscular.
  • Yoga y tai chi: Estas disciplinas combinan estiramientos, respiración y meditación, ayudando a disminuir el dolor, la ansiedad y mejorar el sueño en personas con fibromialgia.
  • Consejo clave: Los especialistas recomiendan adaptar la intensidad a la tolerancia personal y consultar a un médico o fisioterapeuta antes de iniciar cualquier rutina. Es importante evitar el sobreesfuerzo; si hay dolor excesivo o fatiga que dura más de 24 horas, es señal de que se ha ejercitado demasiado.
(Imagen ilustrativa Infobae)
Las actividades acuáticas, como natación suave o aquagym en piscina climatizada, facilitan el movimiento y la relajación muscular en pacientes con fibromialgia. ( Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo la actividad física ayuda a las personas con fibromialgia

La actividad física regular ayuda a las personas con fibromialgia a reducir el dolor muscular, la rigidez y la fatiga crónica que caracterizan este padecimiento.

Según especialistas citados por MedlinePlus y la Clínica Reumatológica Doctor Ponce, los ejercicios aeróbicos de bajo impacto, como caminar, nadar o andar en bicicleta, mejoran la circulación sanguínea y favorecen la liberación de endorfinas, lo que contribuye a disminuir la percepción del dolor.

Además, la actividad física constante ayuda a mantener la movilidad articular, fortalecer los músculos y mejorar la calidad del sueño.

Los especialistas recomiendan iniciar con rutinas suaves, de corta duración, e ir aumentando el tiempo y la intensidad de forma progresiva, siempre bajo supervisión médica o de un fisioterapeuta.

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Adaptar el ejercicio al nivel de tolerancia individual es clave para evitar sobrecargas o aumento del dolor.

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