Aquí nadie olvida: colocan antimonumento en Reforma por los más de 200 periodistas desaparecidos y asesinados en México

Se busca mantener viva la memoria de los comunicadores violentados por ejercer su profesión

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Témoris Grecko
Témoris Grecko

Entre la esquina de Paseo de la Reforma y Bucareli, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, familiares y colegas de periodistas desaparecidos y asesinados en el país, colocaron un antimonumento, conel objetivo de exigir justicia y mantener viva su memoria.

La jornada denominada “Aquí nadie olvida”, se realizó este sábado 30 de mayo, a partir de las 10:00 horas de la mañana, en donde no solo se trata de la colocación del anitmonumento, sino también de que los familiares de las víctimas compartan testimonios. Además, para después de medio día, se prevén presentaciones artísiticas.

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Desde el año 2000, se han documentado 219 periodistas asesinados y al menos 35 desaparecidos en México, uno de los países más peligrosos para ejercer esta profesión, fuera de zonas de guerra como Gaza. Bajo el lema “Aquí nadie olvida”, la comunidad periodística y las familias organizaron una jornada de memoria y denuncia.

Durante la ceremonia, familiares de periodistas desaparecidos y asesinados compartieron testimonios sobre la búsqueda de verdad y el dolor ante la impunidad. La convocatoria fue abierta a medios y a la ciudadanía en general, subrayando la urgencia de no dejar en el olvido los casos aún sin resolver y la necesidad de visibilizar el riesgo al que se enfrentan quienes informan en México.

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Propuesta Cívica
Así se vería el antimonumento (Propuesta Cívica)

Así comenzaron a colocar el antimonumento

La mañana de este sábado marcó el inicio de la instalación del antimonumento dedicado a periodistas asesinados y desaparecidos en México, lleva grabados los nombres de quienes han perdido la vida o permanecen ausentes por ejercer su labor informativa.

Durante la jornada, Priscila Pacheco y su madre Verónica Romero —hija y esposa del periodista Francisco Pacheco, asesinado en Taxco en 2016— participaron activamente en la ceremonia. Ambas sostuvieron la exigencia de justicia y compartieron el dolor de mantener viva la memoria de un crimen que permanece impune. Su presencia, junto con la de otras familias, encarnó la demanda colectiva de verdad y reparación para cada caso.

En el acto, se develaron públicamente los nombres de periodistas asesinados, convertidos ahora en un recordatorio permanente para la sociedad. El antimonumento, según los organizadores, es una memoria viva que exige justicia: un símbolo para que la violencia contra la prensa no caiga en el olvido y un llamado constante a las autoridades para que ningún caso quede impune.

La ceremonia incluyó testimonios de familiares, intervenciones periodísticas sobre la situación de la libertad de expresión y actividades culturales, reafirmando que la memoria de cada colega es también una bandera de lucha contra la impunidad. El mensaje central fue contundente: la impunidad contra la prensa no se olvida y hoy más que nunca convoca a toda la sociedad a seguir exigiendo justicia.

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