Tabaco y vapeadores ganan terreno entre menores: iniciar a los 12 años multiplica por cuatro el riesgo de enfermedades

En México, el número de jóvenes que utiliza cigarros electrónicos aumenta cerca de 7.000 cada año

Guardar
Google icon
Ilustración plana de jóvenes y niños entre un cigarrillo y un vapeador gigantes, con manos oscuras emergiendo y humo gris con calaveras y signos de advertencia.
Ilustración editorial que representa a un grupo de jóvenes y niños rodeados por manos oscuras que emergen de un cigarrillo tradicional y un vapeador gigante, simbolizando la amenaza del tabaquismo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante las últimas décadas, la adicción por el tabaco entre los jóvenes ha ido en aumento, a pesar de las campañas de salud pública difundidas por diversos medios.

De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fumar en la proximidad de menores era habitual hace veinte años y pocos cuestionaban la exposición al humo en sitios cerrados. Su consumo integraba la vida social en bares y clubes nocturnos. Las advertencias sobre los peligros para la salud lograron que la cantidad de fumadores adultos en México disminuyera, pero la pregunta sobre si es posible erradicar este hábito sigue presente en la población mexicana.

PUBLICIDAD

Los datos muestran que retrasar la edad en que se prueba el primer cigarro sigue siendo una tarea pendiente. La mayoría de las personas comienza con esta práctica antes de los quince años y el grupo con mayor proporción de fumadores diarios es el de quienes tienen entre veinte y veinticuatro años, según cifras oficiales.

Cuando se comienza desde muy joven las alteraciones cerebrales se manifiestan de manera diferente a las de los adultos, lo que aumenta la posibilidad de desarrollar dependencia.

PUBLICIDAD

Consecuencias del consumo de tabaco en jóvenes

El consumo de tabaco en adolescentes implica cambios neurobiológicos que incrementan la vulnerabilidad a la adicción. De acuerdo con la especialista, Guadalupe Ponciano, dejar el cigarrillo no es simplemente una cuestión de fuerza de voluntad. Si bien algunos pueden mantener una vida aparentemente normal pese a la adicción, la mayoría requiere acompañamiento profesional para dejar este hábito.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en varios países, el uso de cigarrillos electrónicos entre menores y jóvenes supera al de los adultos. En México, las autoridades universitarias han detectado tanto adolescentes como niños de hasta diez años que han probado productos de tabaco y dispositivos electrónicos.

Ilustración de patrón modular en cuadrícula: jóvenes prueban cigarrillos o vapeadores, luego aparecen atrapados en círculos de humo con productos de nicotina.
Esta ilustración modular advierte sobre el ciclo de adicción que representa el uso de tabaco y vapeadores para los jóvenes, simbolizando la trampa con círculos de humo que se cierran progresivamente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El motivo principal de esta vulnerabilidad radica en el desarrollo cerebral. Durante la infancia y la adolescencia, el sistema nervioso se encuentra en una etapa de gran plasticidad y capacidad de aprendizaje. La nicotina interviene en estos procesos y facilita la aparición de dependencia.

Se ha comprobado que iniciar esta práctica a los doce años multiplica por cuatro el riesgo de volverse adicto, en comparación con quienes lo hacen después de los veinte.

Tras su ingreso al organismo, viaja por el torrente sanguíneo y llega rápidamente al cerebro, donde se une a los receptores neuronales y provoca la liberación de dopamina. Esto produce sensaciones de placer y tranquilidad, pero también refuerza el deseo de continuar consumiéndolo, lo que puede desembocar en síntomas de abstinencia como ansiedad, insomnio e irritabilidad.

Riesgos de fumar vape

El atractivo del vape entre la juventud suele estar relacionado con la curiosidad y la búsqueda de experiencias nuevas, aunque no siempre son conscientes de las consecuencias.

En México, el número de jóvenes que utiliza vapeadores aumenta cerca de 7.000 cada año, según encuestas recientes en planteles educativos.

El uso de estos dispositivos representa un peligro significativo para la salud. La autoridad sanitaria nacional emitió una alerta máxima tras asociar los cigarros electrónicos con lesiones pulmonares graves, entre ellas el síndrome EVALI, que se caracteriza por dificultad respiratoria y daño en los pulmones.

Aunque muchos piensan que solo inhalan vapor, en realidad están expuestos a sustancias tóxicas como plomo, níquel y, en la mayoría de los casos, nicotina.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD