
El robo de vehículos mediante clonación de señales y ataques de radiofrecuencia comenzó a extenderse en México y encendió las alertas entre automovilistas, aseguradoras y fabricantes. La modalidad afecta principalmente a vehículos con sistema de encendido sin llave, conocidos como ‘keyless’ o ‘PKE’ (Passive Keyless Entry), que permiten abrir puertas y arrancar el motor sin insertar una llave física.
Un caso reciente se documentó en calles de la colonia Santa María la Ribera, en la alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, donde un hombre denunció el robo de su automóvil y sospechó que los delincuentes clonaron la señal de su llave mediante radiofrecuencia.
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El episodio coincide con un aumento de denuncias relacionadas con este tipo de robos. De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero y marzo de este año se denunciaron 436 robos de vehículos sin violencia en la Ciudad de México. En al menos 68 casos, los propietarios señalaron que existían indicios de clonación de llaves o vulneración electrónica de los sistemas de acceso.
La técnica más utilizada es conocida como “relay attack” o ataque de retransmisión. El método consiste en usar dispositivos capaces de captar y amplificar la señal emitida por el llavero electrónico del automóvil, incluso cuando éste se encuentra dentro de una vivienda.
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Mientras uno de los delincuentes se acerca a la casa o departamento donde se encuentra la llave, otro permanece junto al vehículo con un receptor que replica la señal original. El automóvil interpreta que la llave está cerca, desbloquea las puertas y permite encender el motor en cuestión de segundos, sin romper vidrios ni forzar chapas.
Bandas combinan inhibidores y computadoras para vulnerar vehículos
Además del “relay attack”, las bandas dedicadas al robo de autos comenzaron a utilizar inhibidores de señal conocidos como ‘jammers’, dispositivos que bloquean la comunicación entre el control remoto y el automóvil.
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Con esta técnica, el conductor cree que cerró correctamente el vehículo, aunque en realidad permanece abierto. Posteriormente, los delincuentes ingresan al auto y manipulan el sistema electrónico.
Otra modalidad detectada es el clonado de llaves electrónicas mediante computadoras conectadas al puerto OBD-II o al bus CAN del vehículo. El puerto OBD-II es una conexión ubicada generalmente debajo del volante que utilizan mecánicos y técnicos para diagnosticar fallas del automóvil. A través de esa entrada, los delincuentes pueden conectar equipos especializados para programar nuevas llaves electrónicas.
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El bus CAN, por su parte, es la red interna que permite la comunicación entre distintos sistemas electrónicos del vehículo, como el motor, la alarma, las puertas o el encendido. Cuando los criminales logran acceder a esa red, pueden enviar órdenes para desbloquear puertas o arrancar el automóvil sin utilizar la llave original.
Dispositivos de fácil acceso
Un informe consultado por Infobae señaló que los equipos utilizados para realizar ataques relay pueden conseguirse fácilmente en internet por precios que van de mil 600 a 2 mil pesos mexicanos, dependiendo del alcance y capacidad del dispositivo.
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Los modelos asegurados más robados en México
Los modelos Nissan Versa y Nissan March aparecen entre los vehículos asegurados más robados en México durante los últimos años, según datos de la Oficina Coordinadora de Riesgos Asegurados (OCRA).
Cómo evitar el robo de autos con sistemas ‘keyless’
Ante el aumento de esta modalidad, especialistas y autoridades recomendaron evitar dejar las llaves cerca de puertas, ventanas o entradas de la vivienda, ya que la señal puede ser captada desde el exterior.
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También sugirieron utilizar fundas o cajas con tecnología Faraday, diseñadas para bloquear señales de radiofrecuencia y evitar que sean amplificadas por delincuentes.
Otra medida consiste en verificar manualmente que el automóvil haya quedado cerrado antes de alejarse y evitar dejar el llavero dentro del vehículo o cerca de él.
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Algunas armadoras ya comenzaron a incorporar sensores que desactivan automáticamente la señal de la llave cuando permanece inmóvil durante determinado tiempo. Mientras tanto, aseguradoras y fabricantes ajustaron protocolos de seguridad ante el incremento de robos electrónicos en distintas ciudades del país.
Uso ilegal de inhibidores
En México, la importación, comercialización y uso ilegal de inhibidores de señal, conocidos como ‘jammers’, puede castigarse con penas de hasta 15 años de prisión, de acuerdo con la legislación federal vigente. Estos dispositivos son utilizados principalmente por delincuentes para bloquear la comunicación entre el control remoto y el automóvil. Con esta técnica, cuando el conductor presiona el botón para cerrar el vehículo, la señal no llega correctamente y el auto permanece abierto sin que la persona lo note. Esto permite a los ladrones ingresar al automóvil sin necesidad de forzar puertas o ventanas.
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