
La guerra de Los Ardillos contra comunidades indígenas de Guerrero ha dejado escenas de terror: niños llorando mientras escuchaban denuncias, madres ocultas en el monte y pueblos enteros huyendo bajo ataques con drones y armas de alto calibre.
Desde el pasado 6 de mayo de 2026, la nueva ofensiva en la Montaña Baja ha provocado al menos 76 asesinatos y 25 desapariciones, mientras organizaciones indígenas acusan al gobierno federal de abandonar la región.
PUBLICIDAD
El Concejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) lo dijo sin rodeos en un comunicado difundido este 11 de mayo a través del Congreso Nacional Indígena (CNI): “Tienen helicópteros, tienen armas, tienen todo para entrar, pero siguen dejando a nuestros pueblos solos mientras nos están matando”. Horas antes, la presidenta Claudia Sheinbaum había dicho en la mañanera que primero había que “entrar en contacto con ellos, ver lo que está ocurriendo”.

Más de 800 familias han huido de Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, en el municipio de Chilapa. A las 12:30 horas del 11 de mayo, cuando Los Ardillos entraron a Alcozacán —donde ya se refugiaban desplazados de las otras tres comunidades— con disparos de armas de alto calibre y ataques con drones, el Ejército seguía sin aparecer.
PUBLICIDAD
El CIPOG-EZ acusó directamente a Celso, Bernardo, Jorge Iván y Antonio Ortega Jiménez como responsables. Los cuatro son hijos del fundador del grupo “Los Ardillos” y los cuatro llevan décadas construyendo uno de los imperios criminales más violentos del estado.
El CNI acusa que Los Ardillos operan bajo la protección de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y en complicidad con el Ejército. Según la organización, los integrantes del grupo criminal se han posicionado a escasa distancia de instalaciones militares sin que haya intervención. La presencia de la Guardia Nacional, la Policía Estatal y el Ejército Mexicano ha servido, en sus palabras, “únicamente para simular mediáticamente un supuesto control de la región”.
PUBLICIDAD
En el video se escuchan las constantes detonaciones de arma de fuego registradas por los pobladores de la región de la Montaña Baja de Guerrero. Video: Congreso Nacional Indígena (CNI)
Madres de las comunidades desplazadas grabaron un video donde exigen a Sheinbaum acciones concretas: “La presidenta Claudia Sheinbaum dice: ‘Llegamos las mujeres’, pero de qué sirven sus discursos mientras nuestros niños y niñas lloran de miedo por los drones. De qué sirve hablar de transformación mientras seguimos enterrando y buscando a nuestros hijos e hijas desaparecidas”.
De la amapola a los drones: cómo nacieron Los Ardillos
La historia de Los Ardillos empieza en los cerros de Quechultenango, un municipio enclavado en la sierra de Guerrero a 45 kilómetros de Chilapa. Hacia el año 2000, un expolicía rural llamado Celso Ortega Rosas —apodado “La Ardilla”— comenzó a cultivar amapola y a construir una red de control territorial que con el tiempo se volvería imposible de ignorar.
PUBLICIDAD
Ortega Rosas no llegó solo. Según investigaciones del periodista Héctor de Mauleón y reportes de InSight Crime, el grupo se alineó en sus primeros años con el Cártel de los Beltrán Leyva, que dominaba Guerrero antes de su fragmentación. Otra versión ubica a Ortega Rosas en las filas de Los Zetas cuando éstos disputaban la plaza de Guerrero al Cártel de Sinaloa a mediados de los años 2000.
En 2008, “La Ardilla” fue detenido por el asesinato de dos agentes encubiertos de la extinta SEIDO y por el secuestro de una mujer. Tres años después lo liberaron. Ese mismo año, el 26 de enero de 2011, fue asesinado a tiros en la localidad de Tlanicuilulco, en su propio municipio. Sus hijos recogieron el mando.
PUBLICIDAD
Los Ortega Jiménez: una familia con historial de sangre

Celso Ortega Jiménez, conocido como “La Vela”, es identificado por fuentes periodísticas como uno de los líderes operativos del grupo. Un narcocorrido lo describe como “el diablo que se enciende en un instante y capaz de prender un infierno con unas velas”.
Jorge Iván Ortega Jiménez, alias “El Barco”, y Antonio Ortega Jiménez, alias “La Parota”, completan el núcleo de mando.
PUBLICIDAD
El cuarto hermano, Bernardo Ortega Jiménez, tuvo un camino distinto, al menos en apariencia: fue presidente municipal de Quechultenango por el PRD entre 2002 y 2005, y diputado local en dos periodos —2005 a 2008 y 2012 a 2015—. En 2015, cuando aún era legislador, integrantes del Colectivo Siempre Vivos lo denunciaron junto con su familia ante el Congreso local. No se ha probado judicialmente su participación en las actividades criminales del grupo.
El modelo de negocios de Los Ardillos fue evolucionando conforme el mercado de la heroína se contrajo.
PUBLICIDAD
En 2023 Falko Ernst, entonces analista del International Crisis Group especializado en México, explicó a InSight Crime que la disminución del mercado de la amapola obligó al grupo a buscar otras fuentes de ingreso: “La minería se ha convertido en un foco importante de conflicto en muchas partes de Guerrero, y Los Ardillos buscan controlar estos recursos”. Las minas de oro y plata en la región se convirtieron en un nuevo frente de extorsión.
A eso se suman el cobro de piso a negocios, campesinos, taxistas y autoridades municipales, el secuestro, el control del transporte público en al menos ocho municipios y la imposición de candidatos en elecciones locales a cambio de impunidad.
PUBLICIDAD
Según informes de International Crisis Group, en Guerrero operan al menos 40 grupos criminales. Los Ardillos son considerados uno de los principales generadores de violencia en el estado.
Una guerra de más de una década: los crímenes de Los Ardillos

El 26 de noviembre de 2015, cuatro integrantes de la policía comunitaria de la Casa de Justicia “La patria es primero”, en El Fortín, Tixtla, fueron emboscados. Era la señal de que Los Ardillos avanzaban hacia nuevas plazas.
El 28 de abril de 2018, el mando policial de Chilapa Isidro Casarrubias Tlatempa fue asesinado junto con otro oficial; sus cuerpos aparecieron abandonados en un vehículo.
En enero de 2019, un ataque durante las celebraciones del Santo Niño de Atocha dejó dos muertos y tres heridos. Ese mismo mes, un enfrentamiento entre el grupo y policías comunitarios en los límites de Chilapa y José Joaquín de Herrera dejó 12 muertos y dos heridos. Los autodefensas reportaron haber abatido a 10 sicarios y haber sufrido dos bajas propias.
En octubre de 2019, 150 miembros de Los Ardillos irrumpieron en Rincón de Chautla. Apenas 30 milicianos de la CRAC-PF repelieron el ataque; el enfrentamiento dejó dos muertos. Era una demostración de la desproporción de fuerzas que enfrentan las comunidades.
El 17 de enero de 2020 llegó la masacre que dio vuelta al mundo: diez músicos del grupo Sensación fueron emboscados por sicarios de Los Ardillos cuando regresaban de una presentación en Tlayelpan. Los diez murieron. Un día después, cuatro indígenas aparecieron en su camioneta en la carretera Chilapa-Tlapa, con huellas de tortura y un disparo en la cabeza.

Fue entonces cuando las imágenes de niños de entre 6 y 15 años portando armas de alto calibre en Ayahualtempa recorrieron el mundo. La milicia indígena CRAC-PF los había incorporado a la defensa comunitaria ante la incapacidad del Estado de frenar los ataques... Estamos preparando a los niños para que puedan defenderse en caso de que pierdan a sus padres o madres”.
En 2023, el padre Filiberto Velázquez sobrevivió a un atentado en la carretera Chilapa-Chilpancingo atribuido al grupo. Fue desplazado de Guerrero en enero de 2026.
El 10 de julio de 2023, pobladores de Mochiltán, Quechultenango y Juan R. Escudero bloquearon la Autopista del Sol, se enfrentaron con las autoridades y tomaron como rehenes a cinco policías guerrerenses, cinco agentes de la Guardia Nacional y tres funcionarios. Se apropiaron de un vehículo blindado de la Policía estatal e irrumpieron con él en el Palacio de Gobierno.
Las movilizaciones fueron organizadas por dos presuntos miembros de Los Ardillos: Gilmar Jaír Sereno Chávez, de 39 años, identificado como vocero principal de los manifestantes, y Guillermo Matías Marrón, quien se autonombró presidente de la Organización de Comisarios de Guerrero y es dueño de una empresa constructora con diversas causas penales.

Las movilizaciones se desataron por la detención de Jesús Echeverría Peñafiel, aprehendido el 5 de julio en Petaquillas junto con otro individuo identificado como Bernardo Chávez, en posesión de cartuchos, cargadores y drogas. Ese mismo día circuló el video de la entonces alcaldesa Norma Otilia Hernández con Celso Ortega.
El 6 de octubre de 2024, el alcalde de Chilpancingo Alejandro Arcos Catalán apareció muerto y decapitado dentro de un vehículo menos de una semana después de asumir el cargo. Su cabeza reposaba en el toldo. El secretario de Seguridad Pública Ciudadana Omar García Harfuch confirmó que Arcos se dirigía solo, sin escoltas y sin chofer, a una reunión en Petaquillas, zona de influencia de Los Ardillos.
Según el consultor en seguridad pública David Saucedo, el crimen coincide con el modus operandi del grupo; el 24 de junio de 2023, varias personas habían sido decapitadas y sus cabezas exhibidas en la cajuela de una camioneta frente a una iglesia en San Mateo.
Esa escena en San Mateo llegó acompañada de una cartulina dirigida a la entonces alcaldesa: “Saludos Presidenta Norma Otilia, sigo esperando el segundo desayuno que me prometiste después de venirme a buscar”.

El video que mostró a Norma Otilia Hernández reunida con Celso Ortega Jiménez en un restaurante de Quechultenango se difundió poco después. En las imágenes se aprecia al líder de Los Ardillos portando un arma. La conversación quedó registrada: “Dime, ¿cómo puedo ayudar?, no me interesa a qué te dedicas”, le dijo la alcaldesa. Norma Otilia reconoció que el video era real pero lo calificó de “fortuito”. Morena la expulsó de sus filas.
Para el periodista Ricardo Ravelo, los presuntos vínculos entre política y crimen organizado en Guerrero no son nuevos. En una columna publicada en Sin Embargo en octubre de 2023, trazó una línea entre la etapa en que Félix Salgado Macedonio administró Acapulco —2006 a 2008— y la situación actual, señalando que en ese periodo “el actual senador de Morena permitió la entrada del Grupo de los Beltrán Leyva”.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Javier Ceriani reveló que Christian Nodal pidió llevarse a Inti varios días a Disneyland
Una mediación fallida y una aparición sin aviso en un hotel de Houston marcaron el intento del cantante de acercarse a su hija

Christian Nodal se reencontró con Inti: Cazzu lo habría permitido pese a restricciones legales, según Javier Ceriani
El periodista reveló que el cantante se presentó sin aviso en el hotel de la argentina, exigiendo ver a su hija en medio de tensiones

Cómo la SEP anunció, defendió y luego canceló el cambio al calendario escolar 2026 en menos de una semana
La propuesta de Mario Delgado para recortar 40 días del ciclo escolar por el Mundial 2026 y las altas temperaturas duró menos de una semana

De verde a púrpura: así funcionan las alertas por lluvias en la Ciudad de México
Cada nivel de la escala oficial indica una intensidad distinta y exige una respuesta diferente de la población

Lluvias intensas desbordan el Río Hondo en Naucalpan y provocan afectaciones en vialidades del Estado de México
Las inundaciones afectaron colonias y cortaron el paso vehicular en diversas calles principales

