Especialistas coinciden: las personas que comen chile son más felices y con mejor salud

Miles de años han consolidado al picante como un símbolo en la vida diaria mexicana y han revelado cómo puede influir en nuestro estado de ánimo gracias a sustancias muy particulares

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Primer plano de una persona mexicana sonriente con pelo oscuro, mordiendo un chile rojo brillante que sostiene con su mano sobre un fondo claro.
El chile ha formado parte de rituales, medicina y gastronomía en México desde tiempos ancestrales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El consumo de chile en México tiene más de 8 mil 500 años de historia y no solo es un símbolo de identidad nacional, sino que también genera sensaciones de felicidad y aporta beneficios fisiológicos, de acuerdo con los especialistas de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

Los compuestos activos del chile, como la capsaicina y la dihidrocapsaicina, intervienen directamente en la bioquímica del cuerpo, facilitando la liberación de endorfinas y dopamina, moléculas relacionadas con el placer y el alivio del dolor.

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El artículo de la UANL explica que el chile no solo aporta sabor, sino que es parte central de la dieta en México.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La variedad de chiles en México es una de las más amplias del mundo, tanto en sabor como en nivel de picor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El género Capsicum —originario del continente americano— cuenta con aproximadamente 33 especies y 10 variedades domesticadas.

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Los vestigios arqueológicos en el valle de Tehuacán confirman la larga relación de la cultura mexicana con el chile.

La capsaicina activa neurotransmisores y genera sensaciones de placer

El característico picor del chile proviene de los capsaicinoides, principalmente la capsaicina.

La intensidad varía según la especie y se mide tradicionalmente en la escala Scoville.

Cuando la capsaicina entra en contacto con la lengua, boca y garganta, activa proteínas receptoras que provocan acumulación de iones de calcio en las neuronas sensoriales.

Estas células liberan neurotransmisores que estimulan el cerebro y generan sensaciones de ardor, dolor o calor.

En personas con baja tolerancia, la reacción puede incluir reacciones adversas, como la inflamación local. Esta estimulación sensorial provoca una respuesta cerebral que se traduce en la liberación de endorfinas y dopamina, asociadas al bienestar y la recompensa.

Salsa taquera roja y espesa servida en un recipiente pequeño. — (Imagen Ilustrativa Infobae)
El chile es un ingrediente común en platillos como mole, pozole y salsas tradicionales mexicanas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El chile, de la tradición medicinal a la innovación farmacológica

Desde épocas prehispánicas, civilizaciones como la maya y la azteca empleaban el chile para tratar afecciones como asma, tos, llagas y dolor de muelas, de acuerdo con los especialistas de la UANL.

Hoy en día, los derivados de los capsaicinoides —como cremas, parches e inyecciones— forman parte del tratamiento médico del dolor. Los efectos farmacológicos dependen de la concentración y la vía de administración, lo que permite su adaptación a necesidades específicas.

Chiles cuaresmeños rellenos, verdura, zanahoria, cebolla, jitomate, cilantro, guarnición picante. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
El consumo de chile puede provocar sensaciones de ardor, dolor o calor debido a la activación de proteínas receptoras en la lengua, boca y garganta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El metabolismo de la capsaicina varía notablemente según el órgano. En el hígado, su procesamiento tarda alrededor de 20 minutos; en los pulmones, el tiempo es entre 20 y 40 veces mayor, debido a la menor cantidad de enzimas disponibles.

En la piel, el metabolismo es aún más lento, pudiendo extenderse hasta 20 horas. Respecto a la absorción digestiva, se estima que ocurre en 50% en el estómago.

La felicidad tras comer chile: cómo reacciona el cerebro

Según el artículo de la Universidad Autónoma de Nuevo León, la capsaicina activa la zona ventral de la ínsula cerebral, identificada como área gustativa.

La sensación de ardor que provoca en la boca estimula la liberación de endorfinas, compuestos que bloquean el dolor, y de dopamina, neurotransmisor vinculado a la recompensa y el placer.

Este mecanismo explica por qué quienes consumen chile experimentan una sensación de bienestar y felicidad al poco tiempo.

El consumo de chile también puede provocar sudoración facial, aumento de la salivación y, en algunos casos, se asocia con mejoras cardiovasculares.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El cuerpo procesa la capsaicina a diferentes velocidades: en el hígado tarda unos 20 minutos, mientras que en la piel puede requerir hasta 20 horas para eliminarla. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Beneficios y riesgos: la clave está en la dosis

Los capsaicinoides tienen propiedades analgésicas reconocidas desde hace milenios, pero los especialistas de la UANL insisten en que los beneficios dependen de la dosis y la frecuencia de consumo.

El artículo advierte que aunque en dosis moderadas se asocia con la felicidad y con beneficios a la salud, en dosis elevadas de capsaicina —superiores a 100 mg por kilogramo de peso corporal durante periodos prolongados— pueden causar úlceras pépticas y acelerar el desarrollo de cánceres como próstata, estómago, duodeno, hígado y metástasis en cáncer de mama.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La UANL destaca que los beneficios del chile dependen de la dosis y la frecuencia con que se consume. (Imagen Ilustrativa Infobae)

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