Cáncer colorrectal en menores de 50 años: síntomas silenciosos que pasan desapercibidos entre los jóvenes

Cifras oficiales destacan que las personas nacidas a partir de la década de los 90 tienen mayor riesgo de padecer cáncer rectal sin darse cuenta; las señales suelen confundirse con otros padecimientos gástricos, lo que retrasa la detección oportuna y el inicio del tratamiento adecuado 

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En México, el IMSS documentó que 21% de sus pacientes con cáncer colorrectal tiene menos de 50 años. Especialistas alertan sobre síntomas iniciales ignorados y recomiendan atención médica inmediata ante cualquier señal gastrointestinal crónica
En México, el IMSS documentó que 21% de sus pacientes con cáncer colorrectal tiene menos de 50 años. Especialistas alertan sobre síntomas iniciales ignorados y recomiendan atención médica inmediata ante cualquier señal gastrointestinal crónica (Visuales IA )

El cáncer colorrectal ya no es una enfermedad exclusiva de la vejez. En México, uno de cada cinco pacientes diagnosticados en el Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS tiene menos de 50 años, según el boletín oficial del instituto publicado en marzo de 2024. Los síntomas iniciales —sangrado rectal, cambios en el hábito intestinal, dolor abdominal— pasan durante meses o años sin diagnóstico porque médicos y pacientes descartan la posibilidad en personas jóvenes.

El cáncer colorrectal es la segunda causa de muerte por cáncer en México, solo detrás del de mama. En 2022 se estimaron 16 mil casos nuevos en el país y en 2023 el IMSS registró más de mil 400 pacientes con la enfermedad, más de la mitad hombres. A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) contabilizó más de 1,9 millones de casos nuevos ese mismo año. Mientras la incidencia desciende en mayores de 65 años gracias al tamizaje, en menores de 50 sube 1.6% cada año, según proyecciones publicadas en la revista académica Clinical Colorectal Cancer.

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Imagen médica que muestra una vista ampliada del interior de un colon con numerosas formaciones de tejido de color rosado y rojizo, indicando pólipos o tumores.
Representación médica del interior del colon mostrando múltiples crecimientos anormales, algunos con áreas rojizas, que simulan pólipos o tumores relacionados con el cáncer colorrectal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El IMSS documentó que 21% de sus pacientes con cáncer colorrectal tiene menos de 50 años

Un estudio retrospectivo del Hospital de Oncología del CMN Siglo XXI —que revisó 7.302 colonoscopias entre 2014 y 2019— encontró que 722 de los 3.436 pacientes con cáncer colorrectal eran menores de 50 años: 21% del total. La edad promedio de diagnóstico fue 60 años, con un rango que se extendió desde los 24 hasta los 95. El adenocarcinoma fue el tipo histológico más frecuente, con 96.1% de los casos.

El mismo estudio documentó que 44.4% de los pacientes llegó al diagnóstico en etapa clínica IV, es decir, con metástasis. En 41.96% de los casos, los tumores habían alcanzado principalmente el hígado. Más del 60% de la población estudiada presentó síntomas como pérdida de peso, dolor abdominal crónico y rectorragia. La supervivencia a cinco años cae de 89.9% en etapa localizada a 14.2% con metástasis, lo que subraya el peso del diagnóstico tardío.

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Los síntomas que se confunden con hemorroides o colitis

La oncóloga Erika Betzabé Ruiz García, integrante del Comité Científico del World Congress on Gastrointestinal Cancer, describe un patrón recurrente: los pacientes jóvenes empiezan con sangrado y lo atribuyen a hemorroides. “Es serio porque empiezan con sangrado y se quedan callados”, señala. “De acuerdo con la forma en que hemos sido educados, se piensa que es una infección o inflamación porque es gente joven”.

Un análisis de más de 5.000 pacientes menores de 50 años publicado en el Journal of the National Cancer Institute identificó cuatro señales de alerta que aparecen entre tres meses y dos años antes del diagnóstico: sangrado rectal, dolor abdominal, diarrea y anemia por deficiencia de hierro. Tener solo una de esas señales duplica la probabilidad de un diagnóstico de cáncer colorrectal de inicio temprano; presentar tres o más la multiplica por seis.

El sangrado rectal registró la asociación más fuerte con el diagnóstico, aunque el retraso promedio entre la aparición del síntoma y la confirmación fue de siete meses. El dolor abdominal fue el signo más frecuente: apareció en 11.6% de los pacientes con cáncer frente a 7.7% en el grupo de control.

Infografía sobre cáncer colorrectal temprano. Muestra un hombre, comida chatarra, cigarrillo, pesticida y un intestino con un tumor y huella digital.
Un estudio vincula el aumento del cáncer colorrectal temprano en jóvenes con la exposición combinada a dieta de baja calidad, consumo de tabaco y pesticidas, especialmente picloram, resaltando su huella epigenética. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Obesidad, dieta y sedentarismo explican el aumento del cáncer colorrectal en adultos jóvenes

La obesidad actúa sobre el riesgo de cáncer colorrectal a través de tres mecanismos moleculares documentados. Primero, eleva los niveles de insulina e IGF-1, factores de crecimiento que inhiben la apoptosis celular y activan la vía ras, responsable de la progresión de adenoma a carcinoma invasivo. Segundo, la leptina —hormona producida por las células grasas, con niveles hasta cinco veces más altos en personas con obesidad— estimula vías oncogénicas en células de adenocarcinoma de colon. Tercero, el tejido adiposo en exceso genera inflamación crónica de bajo grado a través de adipocitocinas como TNF-α e IL-6, según la revisión Obesity and Colorectal Cancer, publicada en Clinical Colon and Rectal Surgery por investigadores del Medical College of Wisconsin.

La dieta refuerza o mitiga ese riesgo. El gastroenterólogo Rudolph Bedford señala que los cereales integrales, como la avena, aportan betaglucano, una fibra fermentable que promueve la producción de ácidos grasos de cadena corta: metabolitos que refuerzan la barrera intestinal y reducen la inflamación. Las legumbres —lentejas y frijoles— producen el mismo efecto a través del almidón resistente. La recomendación de consumo diario de fibra es de 25 gramos, según la dietista Carissa Mondelli, citada por la revista Men’s Health en su análisis sobre dieta y salud intestinal.

Ruiz García advierte que para 2030 la OMS proyecta un incremento grave del cáncer colorrectal en las américas, principalmente asociado a “dieta carente de fibra, agua y alto consumo de alimentos procesados”.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La imagen muestra una representación digital del tracto digestivo humano, enfocándose en el colon. Varias áreas del colon están resaltadas en rojo, indicando la presencia de tumores o lesiones asociadas al cáncer colorrectal. Esta ilustración es utilizada frecuentemente en campañas de concienciación sobre la importancia de la detección temprana y el tratamiento del cáncer de colon. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las personas nacidas después de los años 90 tienen mayor riesgo de cáncer de recto

Ruiz García precisa que quienes nacieron después de la década de los 90 tienen mayor riesgo de cáncer de recto que de colon. El cáncer de recto se presentaba antes de forma predominante en personas de entre 70 y 80 años; desde hace una década, su frecuencia aumenta en menores de 50 a escala global.

Un análisis de registros de cáncer publicado en 2025 en PubMed Central por investigadores de la Universidad de Columbia confirmó que entre 2013 y 2017 las tasas de cáncer colorrectal de inicio temprano subieron en más de la mitad de los países estudiados. En México y otros países latinoamericanos sin programas de tamizaje poblacional, la incidencia aumenta en todos los grupos de edad. En contraste, en países con tamizaje organizado —Canadá, Australia, Japón, Inglaterra— la incidencia desciende en mayores de 50 años aunque continúa subiendo en jóvenes.

Qué hacer ante los primeros síntomas

El cirujano colorrectal Vikram Reddy, de Yale Medicine, resume la recomendación: “Si alguien tiene cualquier cambio en sus hábitos intestinales, si tiene sangrado —aunque crea que es una hemorroide y no desaparece—, que se haga una colonoscopia”. Las guías de la Sociedad Americana del Cáncer bajaron la edad de inicio del tamizaje de 50 a 45 años en 2021; algunos especialistas proponen reducirla a 40 ante el incremento de casos en adultos jóvenes.

El estudio del CMN Siglo XXI concluye que los síntomas gastrointestinales crónicos —dolor abdominal vago y rectorragia— deben abordarse con profundidad en todos los grupos de edad, dado que cerca de la mitad de los pacientes llega en etapa incurable. “El cáncer colorrectal es curable y prevenible cuando se detecta en etapa temprana”, señala el documento del IMSS.

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