Fingers salados de avena, espinaca y queso: snack nutritivo, bajo en grasas y rico en fibra

Te decimos la receta para que la prepares desde casa

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Primer plano de rollos horneados dorados. Uno está partido, revelando queso derretido que se estira y espinacas verdes cocidas en su interior.
Primer plano de unos fingers de queso y espinaca recién horneados, partidos por la mitad, mostrando el tentador queso derretido que se estira y la vibrante espinaca. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El aroma de los fingers recién horneados, el dorado del queso y el color verde de la espinaca hacen de este snack una opción irresistible para grandes y chicos.

Los fingers salados de avena, espinaca y queso se convirtieron en un clásico moderno de la cocina argentina saludable, ideales para picadas o acompañar una ensalada fresca.

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Esta receta es elegida por familias que buscan sumar verduras de una manera atractiva y fácil. Los fingers se pueden comer calientes o fríos y son aptos para congelador, lo que los vuelve súper prácticos para tener siempre algo rico y casero a mano.

Receta de fingers salados de avena, espinaca y queso

Los fingers salados de avena, espinaca y queso son bastones crocantes por fuera y tiernos por dentro, hechos con espinaca salteada, avena arrollada, huevo y queso rallado. Se cocinan al horno y se pueden disfrutar solos, con dips o como guarnición.

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Fingers dorados apilados sobre una tabla de madera oscura, con un cuenco de salsa blanca, hojas de espinaca y queso rallado sobre una mesa de madera.
Fingers dorados crujientes se apilan sobre una tabla de madera oscura, acompañados de una salsa cremosa de yogur y esparcidas hojas frescas de espinaca y queso rallado sobre la mesa de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tiempo de preparación

  • Tiempo total: 35 minutos
  • Preparación: 15 minutos
  • Cocción: 20 minutos

Ingredientes

  1. 200 gr de espinaca fresca
  2. 1 cebolla chica
  3. 2 huevos
  4. 100 gr de avena arrollada fina
  5. 80 gr de queso rallado (tipo reggianito, parmesano o sardo)
  6. 1 cucharada de aceite de oliva
  7. Sal y pimienta a gusto
  8. 1 pizca de nuez moscada (opcional)

Cómo hacer fingers salados de avena, espinaca y queso, paso a paso

  1. Precalentar el horno a 200 °C. Forrar una placa con papel manteca o aceitar apenas.
  2. Lavar y picar la espinaca. Picar la cebolla.
  3. Saltear la cebolla en una sartén con el aceite hasta que esté transparente.
  4. Agregar la espinaca y cocinar hasta que reduzca volumen y pierda líquido. Dejar enfriar.
  5. En un bol grande, mezclar la espinaca y cebolla salteadas con los huevos, la avena, el queso rallado, sal, pimienta y nuez moscada.
  6. Dejar reposar 5 minutos para que la avena absorba líquido.
  7. Tomar porciones y formar bastones (fingers) con las manos húmedas.
  8. Disponer en la placa y hornear 18-20 minutos, girando a mitad de cocción para que doren parejo.
  9. Servir tibios o fríos, solos o con salsa de yogur, hummus o queso blanco.
Primer plano de dos fingers de espinaca y queso crujientes, partidos por la mitad, mostrando el queso derretido y la espinaca verde dentro.
Un primer plano revela la textura crujiente de los fingers de espinaca y queso recién horneados, abiertos para mostrar el queso derretido y la espinaca fresca en su interior. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consejos técnicos:

  • Usá avena fina para que la mezcla sea más fácil de trabajar y los fingers salgan más parejos.
  • Si la mezcla está muy húmeda, sumá un poco más de avena.
  • No sobrecocinar: sacar cuando estén dorados y firmes al tacto.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

Rinde 14 a 16 fingers medianos.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?

  • Calorías: 50 kcal
  • Grasas: 2 gr
  • Carbohidratos: 5 gr
  • Proteínas: 3 gr

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.

¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?

En heladera, hasta 4 días, bien tapados. En congelador, hasta 2 meses, separados por papel manteca.

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