Los enemigos de “El Guano”: la pugna por el control criminal en el Triángulo Dorado

En medio de versiones sobre su captura, las autoridades revelaron la guerra con sus enemigos más peligrosos dentro del cártel de Sinaloa, pero también con otros grupos criminales

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El Gobierno de Estados Unidos ofrece hasta 5 millones de dólares a cambio de información que permita la captura de 'El Guano'. (Departamento de Estado de Estados Unidos)
El Gobierno de Estados Unidos ofrece hasta 5 millones de dólares a cambio de información que permita la captura de 'El Guano'. (Departamento de Estado de Estados Unidos)

El despliegue de helicópteros y fuerzas federales en la sierra que separa Sinaloa y Durango, motivado por la supuesta captura de Aureliano Guzmán Loera, vuelve a encender las tensiones históricas en el norte del país. Aunque la Secretaría de la Defensa Nacional niega la aprehensión del líder, confirma la detención de integrantes cercanos a su entorno y sostiene la presencia militar en la zona.

Según los reportes oficiales, Aureliano Guzmán Loera encabeza una de las facciones más activas del Cártel de Sinaloa desde la extradición de su hermano Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2017. Desde entonces, “El Guano” consolida una red de protección en la sierra y mantiene una posición desafiante ante sus rivales internos y externos.

Actualmente, la organización del capo enfrenta dos grandes amenazas: La Mayiza, por un lado, y la persistente disputa con la organización de Los Beltrán Leyva, encabezada por Fausto Isidro Meza, alias “Chapo Isidro”. Cada grupo busca consolidar su dominio sobre rutas y territorios estratégicos en el Triángulo Dorado.

De acuerdo con las investigaciones, la lucha interna en el cártel de Sinaloa se acentúa por el modelo de liderazgo compartido. La DEA identifica al menos cuatro facciones principales: la de Ismael “El Mayo” Zambada, la de Los Chapitos, la de Rafael Caro Quintero y la de “El Guano”. Esta estructura agrupa intereses, pero también fomenta rivalidades y alianzas fluctuantes.

Tres retratos de Aureliano Guzmán Loera "El Guano" en diferentes épocas sobre un fondo oscuro, con el logo del Cártel de Sinaloa y la bandera de México.
Retratos de Aureliano Guzmán Loera, alias "El Guano", muestran su evolución a través del tiempo como figura relevante del Cártel de Sinaloa, con el logo de la organización al fondo en una composición editorial. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En este escenario, los principales enemigos de Aureliano Guzmán Loera han sido protagonistas de episodios violentos y desplazamientos forzados en el norte del país. Por un lado, se había reportado que mantenía una confrontación abierta con sus sobrinos, los hijos de “El Chapo”, aunque eso cambió cuando se desató la guerra con la facción de los hijos de Ismael Zambada, luego de que este líder criminal fue entregado a las autoridades de los Estados Unidos por uno de Los Chapitos en julio de 2024.

Desde entonces se sabe que Los Chapitos fueron ayudados, en un primer momento, por su tío, aunque esa alianza se vio opacada cuando diferentes versiones periodísticas y videos filtrados en redes sociales mostraron el arribo de sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) al estado de Sinaloa.

Por otro lado, “El Guano” sostiene una pugna territorial contra remanentes de los Beltrán Leyva, especialmente en zonas rurales del norte de Sinaloa y el sur de Sonora.

Alfredillo pasó algunas semanas en los ranchos de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes "El Mencho", lo que pudo ser clave para la recopilación de información privilegiada de los movim,ientos del líder del CJNG y su círculo más cercano Fotoarte: Jovani Pérez Infobae México
Alfredillo pasó algunas semanas en los ranchos de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes "El Mencho", lo que pudo ser clave para la recopilación de información privilegiada de los movim,ientos del líder del CJNG y su círculo más cercano Fotoarte: Jovani Pérez Infobae México

La organización de Los Beltrán Leyva y la amenaza de “Chapo Isidro”

El segundo gran enemigo de “El Guano” es la organización disidente de Los Beltrán Leyva, actualmente bajo la influencia de Fausto Isidro Meza Flores, alias “Chapo Isidro”. Este grupo, con raíces en Sinaloa y Sonora, mantiene una histórica enemistad con el clan Guzmán.

La ruptura entre el cártel de Sinaloa y los Beltrán Leyva data de 2008, cuando una traición interna desencadenó una guerra sangrienta. Desde entonces, los remanentes de la BLO han buscado alianzas con otros cárteles para debilitar la posición de sus antiguos socios.

Aureliano Guzmán El Guano (Fotoarte: Steve Allen/Infobae)
Aureliano Guzmán El Guano (Fotoarte: Steve Allen/Infobae)

De acuerdo con investigaciones, la organización fortalece su presencia en el norte de Sinaloa. Sus brazos armados, como Los Calabazas, han protagonizado enfrentamientos con operadores de “El Guano”, desplazando a comunidades enteras y sembrando el temor en la zona.

La disputa entre Los Calabazas y la facción de Guzmán Loera cobra fuerza a partir de 2023, cuando se documentan ataques, quema de vehículos y asesinatos en regiones como Badiraguato y San José de las Delicias.

Después de estos hechos, y tras la muerte de Mario Calabazas —cuyo cuerpo fue hallado días después en una vivienda, con la causa de fallecimiento atribuida a una sobredosis de metanfetamina—, Antonio Lugo Lara asume el mando del grupo. En el contexto del conflicto entre Los Chapitos y Los Mayos en 2024, Los Calabazas reaparecen en el escenario criminal, esta vez aliados con la facción de los Guzmán y enfrentados abiertamente a los seguidores de Chapo Isidro.

Estrategias de supervivencia y futuro incierto

La longevidad de “El Guano” en el mundo criminal se explica por su habilidad para eludir capturas y por la lealtad de sus brazos armados, como La Gente del Guano y Los Calabazas. Estos grupos operan como escudo frente a los embates de sus enemigos y de las autoridades.

Las localidades de Tamazula, El Durazno y La Cebadilla se convierten en refugios temporales y puntos de resistencia. Las fuerzas de seguridad reconocen que el octogenario capo ha logrado evadir al menos diez operativos desde 2011, gracias a su conocimiento del terreno y a la protección de su base social.

La recompensa de cinco millones de dólares ofrecida por Estados Unidos subraya la prioridad que representa su captura. Sin embargo, la detención de sus operadores y el asedio de facciones enemigas plantean un escenario de presión constante que podría desembocar en una nueva reconfiguración del crimen organizado en la región.

A futuro, la fragmentación del Cártel de Sinaloa amenaza con perpetuar la violencia en los territorios disputados. La rivalidad entre “El Guano”, Los Chapitos, La Mayiza y Los Beltrán Leyva revela que la lucha por el control del narcotráfico en el noroeste de México está lejos de concluir.