Tirador en Teotihuacán gastó más de 41 mil pesos en armas y municiones: así las obtuvo, según la Fiscalía de Edomex

Las autoridades estatales revelaron nuevos detalles sobre la preparación y el perfil del atacante que abrió fuego en la zona arqueológica de Teotihuacán

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El agresor que atacó a turistas en la zona arqueológica de Teotihuacán el 20 de abril destinó más de 41 mil pesos para adquirir un revólver, cartuchos y equipo táctico, según informó Cristóbal Castañeda Camarillo, secretario de Seguridad del Estado de México, durante la conferencia matutina de este martes. Las autoridades confirmaron que el atacante, identificado como Julio César Jasso Ramírez, preparó su acción con antelación y actuó solo.

La Fiscalía de Edomex detalló que el arma empleada fue un revólver calibre .38 especial, por el que el agresor pagó cuarenta mil pesos.

Los cartuchos útiles, de fabricación nacional y marca Águila, costaron diez mil pesos y eran de uso policial, pero accesibles en el mercado informal. En total, el atacante portaba más de cincuenta cartuchos sin percutir, además de un cuchillo y diversos objetos personales.

Municiones de uso policial y rutas de adquisición

El fiscal general del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, explicó que los cartuchos adquiridos por el agresor eran de venta restringida, pero se comercializan en canales informales.

“Son cartuchos de fabricación nacional, de uso policial civil, pero con alguna connotación también de fuerzas civiles de seguridad, rayan en la línea de los reservados para uso exclusivo de las fuerzas armadas. Son más accesibles que los calibres de mayor poder (...) Entonces bajo este contexto, especulando, la fuente de adquisición pudiera ser desde un mercado informal o un mal elemento que se las facilitó, puntualizó Cervantes.

El agresor percutió al menos catorce cartuchos durante el ataque, según la reconstrucción de los hechos presentada en la conferencia. El resto de la munición se mantenía en la bolsa plástica que portó todo el tiempo.

El perfil del atacante y sus movimientos previos

De acuerdo con las declaraciones, Jasso Ramírez llegó a la zona tras hospedarse en un hotel cercano. Utilizó un vehículo de una plataforma para trasladarse hasta San Juan Teotihuacán.

En su mochila se hallaron manuscritos y literatura vinculada a hechos violentos ocurridos en Estados Unidos en 1999, lo que llevó a las autoridades a explorar la hipótesis de una imitación o copycat.

La investigación ministerial señaló que no existen indicios de colaboración externa: “Esta persona actuó sola, no se detectaron indicios que permitieran suponer la participación de alguien más”, dijo Castañeda Camarillo durante la conferencia. Además, los peritajes confirmaron que todos los indicios balísticos hallados corresponden al calibre .38.

Resguardo y seguimiento

Tras el ataque, la zona arqueológica fue desalojada y asegurada por más de trescientos elementos de la Policía Estatal y la Guardia Nacional.

Las autoridades reiteraron que la investigación continúa para determinar los canales exactos de adquisición del armamento y las motivaciones del atacante, quien resultó herido por la Guardia Nacional y posteriormente se quitó la vida.