Con carta manuscrita en inglés, “El Chapo” Guzmán pide trato justo en EEUU y denuncia violaciones a sus derechos

El exlíder del Cártel de Sinaloa envió una carta al juez Brian Cogan en la que invocó la Primera y Octava Enmienda

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El exlíder del Cártel de Sinaloa envió una carta en inglés al juez Brian Cogan. (Anayeli Tapia/Infobae)
El exlíder del Cártel de Sinaloa envió una carta en inglés al juez Brian Cogan. (Anayeli Tapia/Infobae)

El narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán envió una carta manuscrita en inglés al juez de distrito Brian Cogan, encargado de su caso en la Corte Federal del Este de Nueva York, para solicitar un trato justo luego de denunciar violaciones a sus derechos constitucionales durante su reclusión en la prisión de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado.

La misiva, fechada el 10 de abril y presentada ante el tribunal este 17 de abril, expone la preocupación del exlíder del Cártel de Sinaloa por las condiciones que enfrenta desde su extradición a Estados Unidos en 2017 y su condena a cadena perpetua en 2019.

¿Qué dice la carta de El Chapo?

El contenido de la carta está redactado en un inglés que evidencia errores gramaticales, frases poco claras y una construcción torpe, reflejo de que Guzmán Loera ha aprendido el idioma durante su estancia en prisión.

El Chapo Guzmán envió carta al juez Brian Cogan. (X/@azucenau)
El Chapo Guzmán envió carta al juez Brian Cogan. (X/@azucenau)

En el escrito, Guzmán argumenta que tanto su extradición como el juicio en su contra tendrían que respetar lo que dicta la Constitución de México y las leyes de Estados Unidos.

“Esta es una carta cortés sobre mi política constitucional de México respecto a la autoridad de ser extraditado a las leyes de Estados Unidos de Paz, para que se me dé un trato justo en este país”, afirma en el documento enviado a la corte.

En la parte final de la carta, Guzmán Loera hace menciones a la Primera y Octava Enmienda de la Constitución estadounidense, señalando que: “También busco atención sobre mis derechos de la Primera Enmienda y la violación de la Octava Enmienda que fue quebrantada”.

La Primera Enmienda protege las libertades de expresión, prensa y petición al gobierno, mientras que la Octava Enmienda prohíbe al gobierno federal imponer fianzas excesivas, multas desproporcionadas o castigos crueles e inusuales.

"El Chapo" Guzmán
El Chapo Guzmán lleva más de cinco años en dicha prisión. (EFE)

Guzmán no detalla en la carta cuáles son las acciones o condiciones específicas que considera violatorias de estos derechos, sin embargo, sus abogados y el mismo capo han alertado sobre el confinamiento extremo, problemas de salud y condiciones que, según él, ponen en riesgo su integridad física y mental.

La petición actual ocurrió después de varios intentos fallidos de modificar las condiciones de reclusión de Guzmán Loera, tanto por su propia vía como a través de sus representantes legales.

El juez Brian Cogan ha respondido previamente que la gestión de las condiciones penitenciarias corresponde al Buró Federal de Prisiones, no al tribunal que dictó la sentencia.

Así vive El Chapo en prisión: salud deteriorada y aislamiento extremo

Joaquín Guzmán Loera permanece bajo Medidas Administrativas Especiales (SAMs), un régimen de aislamiento extremo reservado para internos considerados de alta peligrosidad.

Vista aérea de la cárcel ADX Florence. Foto: Archivo privado
Vista aérea de la cárcel ADX Florence. Foto: Archivo privado

Joaquín “El Chapo” Guzmán lleva más de cinco años recluido en la prisión de máxima seguridad ADX Florence, conocida por ser la cárcel más segura y restrictiva de EEUU.

El exlíder del Cártel de Sinaloa permanece bajo un estricto régimen de aislamiento, con contacto humano casi nulo y medidas de seguridad excepcionales. La celda que ocupa mide poco más de dos metros de ancho por tres de largo, cuenta con aislamiento acústico, cama y silla de concreto, y está monitoreada por cámaras las 24 horas del día.

De acuerdo con reportes periodísticos, entre los padecimientos que afectan al capo sinaloense destacan la hipertensión arterial, insomnio, pérdida de memoria, dolores de cabeza, calambres musculares y episodios depresivos.

Las visitas a “El Chapo” son extremadamente limitadas. Solo su abogada Mariel Colón y, en ocasiones muy esporádicas, sus hijas pueden verlo, siempre bajo estricta supervisión. Cualquier salida de la celda implica ser acompañado por varios guardias y sometido a esposas, grilletes y cadenas. Incluso para tomar el sol o ejercitarse, Guzmán solo dispone de una hora en una jaula de metal rodeada por muros de seis metros de altura.

ADX Florence
Foto: Captura de pantalla YouTube-Armapedia

El régimen de SAMs impide que Guzmán Loera tenga comunicación con otros internos, acceda a actividades educativas o labore dentro de la prisión.

La abogada Colón ha señalado que su cliente no puede ir a la biblioteca, no puede ver a su esposa ni a otros familiares y su acceso a información se reduce a unos pocos canales de televisión en español. Según la defensa, la privación de contacto humano y la falta de estímulos externos han generado “cambios extraños y preocupantes” en el estado mental de Guzmán.

El deterioro mental y físico de “El Chapo” también ha sido evidenciado por otros internos. James Sabatino, miembro de la Cosa Nostra que comparte área con Guzmán en ADX Florence, solicitó formalmente hace unos meses ante una jueza federal que se le permita convivir recreativamente con el capo mexicano, argumentando que el aislamiento extremo está destruyendo la salud mental de ambos.

El penal ADX Florence cuenta con 1,400 puertas automáticas, torres de vigilancia, cercas electrificadas, tecnología avanzada y personal armado, haciendo prácticamente imposible cualquier escape o intento de contacto no autorizado.