Familia mexicana denuncia feminicidio de su hija en EEUU, señala posibles vínculos del agresor con funcionario en México

La familia solicitó apoyo legal y económico, a través de la plataforma GoFundMe

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Karla fue asesinada por su esposo en Texas, Estados Unidos. | Jovany Pérez
Karla fue asesinada por su esposo en Texas, Estados Unidos. | Jovany Pérez

Karla Miranda Rangel Flores, una joven de 20 años e hija de migrantes mexicanos, fue asesinada por su esposo en Estados Unidos, a tan solo un mes de que contrajeron matrimonio. Esto, no solo ha generado un llamado a la justicia, sino también una solicitud de apoyo para su familia.

En un video, Acela Romo, mamá de Karla, narró que ”hace algunos años" su familia migró de México hacia Estados Unidos debido a una “situación de inseguridad”, aparentemente relacionada a la extorsión.

No obstante, precisó que Karla es ciudadana estadounidense, al igual que su hermano, y quería ser aeromoza de la aerolínea Delta, pero mientras terminaba sus estudios, conoció a Francisco.

Acela platicó que su hija y Francisco comenzaron su relación hace dos años y durante un tiempo ambos vivieron con ella, además de que él trabajó en el negocio familiar.

Resaltó que en ese momento ellos no notaron alguna “red flag” en el comportamiento de Francisco e incluso, él les afirmó constantemente que se sentía “en paz” estando con ellos.

Sin embargo, en varias ocasiones les comentó que “el esposo de su tía era cuñado de una regidora municipal” en México y que Karla lo había salvado, ya que antes de conocerla “tenía episodios de ira”.

Todo cambió cuando se casaron

Acela comentó que la pareja contrajo matrimonio el 26 de febrero pasado, en el condado de Benton, con una ceremonia a la que solo acudió ella para pagar por el trámite.

Las semanas siguientes, Francisco comenzó a actuar de forma grosera con la familia de Karla y dejó de “hacer el esfuerzo por conseguir”, dejando a la joven a cargo de los ingresos para su sustento.

Poco después, la pareja decidió mudarse en medio de una pelea entre ambos, lo cual generó incertidumbre sobre la seguridad de Karla, ya que ella le comunicó la noticia a su mamá llorando, pero lo aceptó y les permitió llevarse una camioneta de la familia.

En las semanas siguientes, por diversas situaciones, Karla fue quien recibía los pagos por el negocio de su familia y hacia las transferencias que le pedía su mamá.

En una ocasión, le pidió enviar un pago, pero Karla le indicó que en su cuenta solo había 200 dólares, lo que generó sospechas que el sábado 21 de marzo, se sumaron a dudas sobre dónde vivía la pareja, pues el único dato que tenían era que estaban en un Air BnB y una ubicación compartida por chat. Sin embargo, desconocía cómo lo habían obtenido y si tenían lo suficiente para vivir.

“El martes fui y me di la vuelta donde me había mandado ella la ubicación, vi que era un lugar bien, que era un lugar donde había muchas tiendas, que se veía muy tranquilo y pues por esa parte pues yo también me quedé tranquila porque dije bueno, pues están en un lugar bien”, dijo.

“Karla ya no está con nosotros”

El miércoles siguiente, a las 11:00 de la mañana, Acela recibió la noticia por parte de dos policías, quienes tocaron a su puerta y le preguntaron cuántos hijos tenía y los nombres de cada uno.

“Yo le respondo los nombres de mis hijos y le digo que Karla. Y le cambia la expresión al oficial. Y me dice que pues Karla ya no está con nosotros. Entonces, pues obviamente mi reacción no es buena y los detectives se empiezan a poner en contacto conmigo, con mi hijo y platicamos”, precisó.

Acela indicó que de acuerdo con las autoridades, los vecinos de su hija alertaron a la policía sobre gritos de auxilio en el departamento donde vivía con Francisco.

Al llegar, los oficiales vieron a Francisco bajar por las escaleras con el arma homicida, alegando que “lo habían obligado”.

Según los informes policiales, Karla fue golpeada en varias partes del cuerpo hasta quedar inconsciente, después fue violentada sexualmente y posteriormente, le cortaron el cuello.

“Mi hija fue golpeada hasta quedar inconsciente. Después fue [susurrando] violada hasta quitarle su vida. Después le cortaron su cuello. Cuando llegó la policía, llegó porque los vecinos hablaron porque se escuchaban gritos de pide, de, que Karla estaba pidiendo auxilio.

“Cuando ellos llegaron, llegaron al departamento incorrecto, pero al asomarse al balcón contiguo, pues vieron a mi hija tirada. Entraron rápido y en eso iba bajando Francisco. Aún llevaba el, el objeto con el que, eh, le quitó su vida. Y dijo que lo obligaron”, señaló.

Descartó que la pelea comenzó como una discusión doméstica y comentó que se especula que Karla estaba embarazada, aunque eso aún no ha sido confirmado.

Acela mencionó que tras el asesinato se descubrió que la familia de Francisco fueron quienes les consiguieron el departamento, por lo que posiblemente sabían de su situación, y que en el lugar se encontraron notas “extrañas”, junto con una veladora.

“Se dice o se sospecha porque se encontró una cita con un ginecólogo y ahí la sospecha. Todavía no nos dicen a nosotros qué es lo que pasó. El departamento se lo consiguió la familia de Francisco, donde estaban viviendo, porque no era donde ella me había dicho. O sea, era un lugar totalmente diferente a donde me habían mandado la ubicación. Este, todo eso él lo estuvo hablando con, con su familia.

“(...) Son cosas que no, no entiendo. Tengo demasiadas preguntas. Todo fue muy malo, muy terrible. No entiendo, no entiendo nada. Estamos desgastados emocionalmente, físicamente, económicamente”, agregó.

Acela Romo expresó confianza en la labor de los detectives de Texas y solicitó que la familia de Francisco, con presuntos vínculos de poder en México, no interfiera en el proceso judicial.

“Confío mucho en las autoridades de los Estados Unidos, en las autoridades de Texas, en los detectives. Pero sí necesito que se haga justicia”, manifestó.

Reiteró el llamado a la comunidad para obtener apoyo legal y económico, a través de GoFundMe, ya que la familia enfrenta dificultades para costear los gastos derivados del crimen y aún no ha recibido el cuerpo de Karla.