Episcopado Mexicano lamenta el cierre de Jerusalén y hace un llamado a la paz

Los obispos manifestaron su preocupación ante la medida impuesta en la iglesia del Santo Sepulcro

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Imagen de la Asamblea Plenaria CXVI de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) que se lleva a cabo en Casa Lago.
La Conferencia del Episcopado Mexicano lamenta la prohibición de la misa de Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén. Foto: Facebook/Conferencia del Episcopado Mexicano

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) manifestó este 29 de marzo su “profundo dolor” por la prohibición de la misa de Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén. Esta restricción, según la CEM, vulnera la libertad religiosa y afecta a millones de fieles al inicio de la Semana Santa.

Desde México, la Iglesia católica expresó su solidaridad con el Patriarcado Latino de Jerusalén, la Custodia de Tierra Santa y el Papa León XIV, y se sumó al llamado a detener la violencia y rechazar el uso de la religión como argumento en el conflicto. La CEM citó palabras del Pontífice: “la violencia solo engendra más violencia y destacó que la paz requiere misericordia, respeto y reconocimiento mutuo.

Los obispos mexicanos señalaron que este suceso impulsa a renovar el compromiso por la paz y la justicia, recordando que la reconciliación solo es posible a través del diálogo y la fraternidad.

En el comunicado firmado por Ramón Castro Castro, presidente de la CEM, y Héctor M. Pérez Villarreal, secretario general, la Iglesia reiteró su oración por quienes padecen las consecuencias de la guerra y pidió respeto pleno a la libertad religiosa durante los días santos.

Benjamín Netanyahu determinó que la expulsión del Patriarca Latino fue por cuestiones de seguridad

La Policía de Israel impidió el acceso del patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, a la Iglesia del Santo Sepulcro el Domingo de Ramos. REUTERS/Ammar Awad/Pool
La Policía de Israel impidió el acceso del patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, a la Iglesia del Santo Sepulcro el Domingo de Ramos. REUTERS/Ammar Awad/Pool

Este domingo 29 de marzo, la Policía de Israel impidió el acceso al patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, a la iglesia del Santo Sepulcro, donde debía oficiar la misa del Domingo de Ramos.

La oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu justificó esta decisión por motivos de seguridad, alegando el contexto de la guerra con Irán y la necesidad de proteger a los líderes eclesiásticos durante ceremonias religiosas, según informó EFE.

El gobierno israelí informó que se está elaborando un plan para permitir el desarrollo de los oficios en los próximos días. El suceso ha generado reacciones en la comunidad internacional y agravado el debate sobre el acceso a los lugares sagrados de Jerusalén.

Según la oficina de Netanyahu, los principales lugares religiosos de la Ciudad Vieja de Jerusalén se encuentran cerrados tras recientes incidentes relacionados con la guerra.

Todos los lugares religiosos en Jerusalén se encuentran cerrados por cuestiones de seguridad

No se han reportado ataques directos a lugares de culto, aunque restos de misiles cayeron cerca de la Explanada de las Mezquitas y el Muro de las Lamentaciones. REUTERS/Ammar Awad
No se han reportado ataques directos a lugares de culto, aunque restos de misiles cayeron cerca de la Explanada de las Mezquitas y el Muro de las Lamentaciones. REUTERS/Ammar Awad

El comunicado expuso que la Explanada de las Mezquitas para los musulmanes, el Muro de las Lamentaciones para los judíos y el Santo Sepulcro para los cristianos permanecen inaccesibles debido a los riesgos de seguridad vinculados al conflicto con Irán. El primer ministro israelí aseguró que las fuerzas de seguridad trabajan en “un plan para que los líderes eclesiásticos puedan celebrar sus oficios en el lugar sagrado durante los próximos días”.

La prohibición al cardenal Pizzaballa se produjo en un recorrido privado, sin procesión ni acto ceremonial, acompañado por el custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo. Así lo precisó el Patriarcado Latino de Jerusalén en un comunicado, citado por EFE. Autoridades justificaron la medida afirmando que, con las actuales restricciones, los servicios de emergencia no tendrían acceso fácil a las estrechas calles de la Ciudad Vieja si se produjera un ataque.

No existen pruebas de que los lugares de culto hayan sido el objetivo de los recientes misiles lanzados desde Irán, según subrayaron fuentes israelíes citadas por EFE. Sin embargo, la oficina del primer ministro alegó “repetidos ataques contra los lugares sagrados de las tres religiones monoteístas”, refiriéndose a la caída de restos de misiles interceptados a solo 400 metros de la Explanada de las Mezquitas y el Muro de las Lamentaciones.