¿Es pecado bañarse o comer carne? 5 mitos de lo que “no se debe hacer” el Viernes Santo que aún siguen vigentes

Cada llegada de Semana Santa los colores, los rituales y hasta el menú del día adquieren un significado diferente

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Las supersticiones y mitos sobre el Viernes Santo moldean las costumbres de la Semana Santa en México cada año. (AP Foto/Matías Delacroix)

La llegada del Viernes Santo volverá a poner en primer plano numerosos mitos y supersticiones que han dado forma a la manera en que millones de personas en México viven la Semana Santa.

Cada año, la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo se acompaña no solo de actos litúrgicos, sino también de prohibiciones transmitidas entre generaciones.

Entre las creencias más arraigadas, destaca la advertencia popular de que “el diablo anda suelto” durante estos días, una frase que ha servido de base para muchas de las restricciones no oficiales que aún se respetan, ya sea por devoción o por costumbre.

Varias manos de adultos y niños sirven comida de un pastel de papa con atún humeante, ensaladas y pan casero en una mesa festiva bien iluminada.
Entre las prohibiciones más populares del Viernes Santo se encuentra no comer carne roja, sustituyéndola por pescado o verduras. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fechas variables y origen de las prohibiciones

A diferencia de otras festividades, la Semana Santa no tiene una fecha fija en el calendario. Su cálculo depende de la luna llena posterior al equinoccio de primavera, lo que puede situarla entre marzo y abril cada año. Su variabilidad la distingue a la celebración de la Navidad y otras fechas cristianas regidas por el calendario solar.

Las prohibiciones asociadas a estos días suelen alcanzar su punto máximo durante el Jueves y el Viernes Santo. En 2026, el Viernes Santo se celebrará el 3 de abril, fecha en la que, según la tradición, los fieles deben evitar ciertas actividades para mantener el respeto y la solemnidad de la jornada.

Pintura de Jesús con barba y cabello largo, vestido con túnica, sosteniendo pan y un cáliz. Dos palomas, palmas, una cruz en un monte y halo de luz divina.
El cálculo de la fecha del Viernes Santo depende de la luna llena posterior al equinoccio de primavera, variando entre marzo y abril. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cinco mitos populares sobre lo prohibido en Viernes Santo

La convivencia de ritos formales y supersticiones ha originado una lista de acciones que, según la creencia popular, deben evitarse durante el Viernes Santo. Aunque la Iglesia católica no respalda oficialmente las restricciones, muchas familias las respetan por costumbre o temor a las consecuencias negativas asociadas.

Entre los mitos más difundidos se encuentran:

  1. No comer carne roja: La tradición dicta sustituir la carne roja por pescado, mariscos, frijoles o verduras, como recordatorio del sacrificio de Jesús y símbolo de humildad.
  2. No bañarse: Existe la creencia de que bañarse en Viernes Santo puede atraer mala suerte o incluso enfermedades, por considerar el día como sagrado y de recogimiento.
  3. No usar prendas de color rojo: El color rojo, asociado a la sangre y al pecado, se evita para no “ofender” el sentido religioso de la fecha.
  4. No cortarse el cabello: Cortar el cabello en esta jornada se considera desafiante para el significado espiritual del día, según la superstición.
  5. Evitar actividades cotidianas o recreativas: Muchas familias optan por no realizar fiestas, escuchar música fuerte o trabajar en exceso, con la idea de guardar luto y respeto.

Dichos mitos reflejan la manera en que la religiosidad popular se entrelaza con el temor a romper tradiciones que se han vuelto parte del imaginario colectivo.

La creencia de que 'el diablo anda suelto' durante Semana Santa fundamenta muchas restricciones y tradiciones familiares mexicanas.
La creencia de que 'el diablo anda suelto' durante Semana Santa fundamenta muchas restricciones y tradiciones familiares mexicanas.

El peso de la tradición y la religiosidad popular

Durante la Semana Santa, la vitalidad de la religiosidad popular en México se hace visible tanto en los ritos formales como en estas prohibiciones informales. A pesar de que muchas de las creencias no están respaldadas por la doctrina católica, su transmisión de boca en boca ha consolidado costumbres que definen el comportamiento de millones de personas.

¿Qué sucede si alguien rompe alguna de estas prohibiciones? Para muchas familias, sobre todo en comunidades rurales o tradicionales, existe la convicción de que desoír los mitos puede atraer infortunios o desdicha. Sin embargo, otros ven estas prácticas como meros recordatorios de respeto y recogimiento que acompañan el sentido religioso de la Semana Santa.