8 de marzo: ¿Qué es la iconoclasia y por qué las criticas ante este acto generan mayor molestia en la marcha por el Día Internacional de la Mujer?

La intervención en monumentos o espacios públicos es una acción que realizan las mujeres como acto de protesta

Guardar
Las acciones de iconoclasia han
Las acciones de iconoclasia han sido punto de debate y señalamientos en contra de la movilización del 8 de marzo, sin embargo, dejan de lado los casos de violencia de género y las denuncias públicas que se visibilizan en la protesta. (REUTERS/Stringer NO RESALES. SIN ARCHIVOS)

Cada 8 de marzo las redes sociales estallan de comentarios en contra de las pintas e intervenciones que las mujeres asistentes a la manifestación por el Día Internacional de la Mujer realizan en monumentos o espacios públicos, el discurso que se propaga parece dejar de lado la denuncia de los casos de violencia de género y las historias que se transmiten en cada cartel, consigna o pinta.

Cabe destacar que estas pintas tienen un nombre y una carga de protesta que busca transmitir el mensaje no solo de una persona, sino de cientos y miles de mujeres que se han visto obligadas a callar la violencia que les atraviesa por no incomodar, donde la respuesta del estado ha sido nula.

En redes las colectivas han dejado claro el cuestionamiento: ¿Por qué les importa más un monumento con pintas que la denuncia de una desaparición, un feminicidio o un caso de violencia de género?

Esto significa la iconoclasia en la marcha del 8 de marzo

La intervención de monumentos durante la movilización del 8 de marzo ha generado debates sobre el sentido de estas acciones. La iconoclasia, en este contexto, consiste en la alteración o destrucción de esculturas, arte público y símbolos de poder como acto de protesta.

En los movimientos feministas, la iconoclasia adquiere un significado particular: quienes participan buscan visibilizar la desigualdad y la violencia de género que persisten en la sociedad. A través de estas manifestaciones, las participantes no solo exigen derechos, sino que también denuncian la falta de respuesta del Estado ante sus demandas.

Así se ve la barricada
Así se ve la barricada que protege la catedral del Zócalo Foto:Luz Coello/ Infobae México

La iconoclasia no es un fenómeno nuevo ni exclusivo del feminismo, a lo largo de la historia, diversos movimientos sociales han recurrido a la intervención de íconos públicos para desafiar estructuras de poder y reclamar cambios profundos en los sistemas políticos.

La acción de intervenir monumentos durante el 8 de marzo tiene como propósito principal llamar la atención sobre la ausencia de soluciones efectivas frente a la violencia y la desigualdad. Para muchas, estas intervenciones representan una manera legítima de expresar el descontento y la "digna rabia" frente a la ineficacia estatal.

Aunado a esto, en México esta acción se encuentra protegida en el Artículo 6 constitucional, que a la letra dice:

La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley”.

Mujeres participan en una protesta
Mujeres participan en una protesta para conmemorar el Día Internacional de la Mujer en Ciudad de México, México 8 de marzo de 2022. REUTERS/Paola Garcia NO RESALES. SIN ARCHIVOS

Violencia contra las mujeres prevalece en México

Las criticas en contra de la iconoclasia generan indignación, no solo por la falta de contexto sobre el panorama nacional en el que se encuentra la estadística de violencia contra las mujeres, sino porque la defensa de paredes y monumentos no se externa con la misma fuerza en cada uno de los casos que a diario se comparten en redes sociales, las denuncias parecen no causar mayor molestia.

Tan solo en enero de este año se han registrado 54 feminicidios en México, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), siendo cuatro entidades las que concentraron casi el 39% de los feminicidios registrados, Sinaloa reportó ocho casos, mientras que en la Ciudad de México se documentaron cinco; tanto el Estado de México como Tamaulipas contabilizaron cuatro víctimas cada uno.

A tan solo unos días del 8 de marzo, los reportes y denuncias relacionados con mujeres no localizadas se han mantenido, por lo que algunos casos recientes han generado preocupación y movilización social:

  • Ana Karen Nute, de 19 años, desapareció tras solicitar un mototaxi en el Estado de México; su cuerpo fue hallado en Metepec y el conductor permanece detenido como presunto feminicida.
  • Kimberly Joselin Ramos Beltrán, estudiante de 18 años de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), fue localizada sin vida en Cuernavaca después de que se reportara su ausencia desde el 20 de febrero.
  • En Mazatepec, la joven Karol Toledo Gómez fue encontrada muerta el 5 de marzo, pocos días después de que se emitiera la alerta por su desaparición.
Los escritos plasmados en el Jardín de Memoria incluyen textos de mujeres activistas, sobrevivientes y defensoras de Derechos Humanos. Crédito: Infobae México - Jaqueline Viedma

Mientras los cuestionamientos persisten en por qué las mujeres siguen saliendo a las calles cada 8 de marzo, desde la colectividad ya se preparan para ejercer su derecho a la protesta y la libre manifestación, exigiendo justicia por las que ya no están, para que regresen con vida las miles de mujeres desaparecidas y tratando de que la violencia no alcance a las nuevas generaciones.