Las 5 verduras más saciantes ricas en agua y nutrientes positivos para la salud de la piel

Estos vegetales no deben de faltar en tu dieta de todos los días

Guardar
Las verduras son necesarias en
Las verduras son necesarias en el marco de una buena alimentación (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las verduras con alto contenido de agua no solo aportan frescura y sabor a la alimentación diaria, también resultan aliadas para quienes buscan una mayor sensación de saciedad mientras cuidan la salud de la piel.

Estos alimentos, ricos en nutrientes y compuestos antioxidantes, contribuyen a la hidratación celular y al mantenimiento de una barrera cutánea saludable. El consumo regular de vegetales con estas características se asocia a beneficios como la elasticidad, la luminosidad y la protección frente a factores ambientales.

Diversos estudios nutricionales señalan que incorporar verduras abundantes en agua favorece el equilibrio hídrico del organismo.

Este tipo de alimentos no solo ayuda a controlar el apetito, sino que también aporta vitaminas y minerales clave para el funcionamiento metabólico y la integridad de la piel. Aquí un repaso por las cinco verduras más saciantes, cuya composición destaca por su aporte de agua y nutrientes positivos para la salud cutánea.

Pepino

Pepino, una verdura deliciosa y
Pepino, una verdura deliciosa y nutritiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

El pepino se distingue por su alto porcentaje de agua, cercano al 96%. Esta característica lo convierte en una opción refrescante y ligera, ideal para integrar en ensaladas o consumir como snack. Además de su contenido hídrico, aporta vitamina C, potasio y sílice, nutrientes que favorecen la producción de colágeno y ayudan a mantener la piel flexible. Su bajo aporte calórico y su capacidad para generar sensación de plenitud lo posicionan como uno de los vegetales más recomendados para quienes buscan controlar el hambre sin sumar excesivas calorías.

Apio

No saques al apio de
No saques al apio de tu dieta - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El apio contiene cerca de un 95% de agua y es fuente de fibra, lo que contribuye a prolongar la saciedad tras las comidas. Este vegetal proporciona compuestos antioxidantes como flavonoides y vitamina K, que participan en la protección de las células frente a la acción de los radicales libres.

La presencia de sales minerales como el sodio y el potasio facilita la hidratación interna, mientras que la fibra apoya la digestión y el equilibrio del microbioma intestinal. Incorporar apio en batidos, sopas o como parte de crudités aporta textura y valor nutricional.

Lechuga

La lechuga es accesible y
La lechuga es accesible y rica en nutrientes (Imagen ilustrativa Infobae)

La lechuga representa una de las verduras con mayor contenido de agua, alcanzando porcentajes superiores al 95%. Entre sus variedades, la romana y la iceberg se destacan por su textura crujiente y su aporte de vitamina A, nutriente esencial para la regeneración de los tejidos cutáneos.

Además, aporta folatos y pequeñas cantidades de vitamina C, que contribuyen a la síntesis de colágeno. Su bajo valor energético y su volumen la convierten en un ingrediente frecuente en dietas orientadas a la saciedad y el bienestar de la piel.

Calabacín

Imagen Ilustrativa Infobae)
Imagen Ilustrativa Infobae)

El calabacín cuenta con aproximadamente 94% de agua y ofrece una combinación de vitaminas del grupo B, vitamina C y minerales como el magnesio y el manganeso. Este perfil nutricional resulta favorable para la hidratación y la protección frente al estrés oxidativo.

La versatilidad del calabacín, que puede consumirse crudo o cocido, lo convierte en una opción práctica para sumar volumen a las comidas y aportar fibra, contribuyendo al control del apetito y al soporte de la función dérmica.

Tomate

(Imagen ilustrativa Infobae)
(Imagen ilustrativa Infobae)

El tomate destaca por su contenido de agua, que ronda el 94%, y por su riqueza en licopeno, un antioxidante natural que ayuda a proteger la piel de los efectos de la radiación solar.

Además, contiene vitamina C y potasio, elementos que favorecen la hidratación y la producción de colágeno. El tomate puede incorporarse en preparaciones frías o calientes, lo que facilita su presencia en la dieta diaria. Su consumo regular apoya la elasticidad cutánea y la defensa frente a agresiones ambientales.